Blues, paredón y después
Para despuntar el vicio con onda, Hugh Laurie vuelve a sorprender con un nuevo disco en el que mixtura una vez más sus obsesiones por el viejo blues, el gospel y el jazz. Y aunque no termina de atrapar, Didn't It Rain se escucha con placer por sus acentos dixieland y algunas aceptables versiones de canciones muy populares, de esas que abundan en el fundamental "Anthology of American Folk Music" de Harry Smith.
Un ejemplo es el segundo tema, "Junkers Blues", un vintage del género que habla de la mala vida, "sweet cocaine", lo deseado y la prisión Angola de St. Louis, que Laurie interpreta con guitarra y voz y después libera al bajo, un banjo, el esencial piano, batería y saxofón.
Pero la mayor sorpresa entre tanto gringuerío surge con "Kiss of Fire", una variación de la melodía de "El Choclo" (Louis Armstrong & Georgia Gibbs) que muta de un bolero al original 2x4 de Angel Villoldo.
En las notas del disco, Laurie evoca una noche en Buenos Aires del año pasado cuando vino a presentar su primer disco y luego del show, en el Luna Park, fue "muerto de sed" al bar Sur donde, se entusiasma, vio y escuchó "el más exquisito tango imaginable".
El británico Laurie arranca con la versión original (porteña) de "El Choclo" con la cantante guatemalteca Gaby Moreno, y luego se sumerge en la versión yanqui con orquesta Nueva Orleans y todo. El disco también tiene picos en "Vicksburg Blues", donde el Dr. House invita a cantar al enorme Taj Mahal, y en "The Weed Smoker's Dream", donde la voz Billie Holliday de Gaby Moreno ambienta un cabaret con electrizantes solos de bronces.
Registrado en siete sesiones en enero de este año en Los Angeles y producido por Joe Henry, acompañan a Laurie (piano, guitarra y voz), Jay Bellerose, Kevin Breit, Vincent Henry, Greeg Leisz, Robby Marshall, David Piltch, Patrick Warren y Larry Goldings.
De puño y letra de Rod Stewart
Después de escuchar Time, el primer disco que Rod Stewart edita con canciones propias (solo no le pertenece "Picture In a Frame", escrita por Tom Waits) en casi dos décadas, cabe preguntarse ¿por qué esperó tanto para ponerse a componer?
Time tiene todo lo que el siempre joven y rubio escocés es capaz de brindar: canciones up-tempo con aires a "Maggie May" ("She Makes Me Happy", "Cant' Stop Me Now", "Beatiful Morning", "Finest Woman" y "Make Love To Me Tonight"); baladas melosas ("It's Over" es una bella canción que habla del divorcio); pegadizos temas pop medio tiempo ("Live The Life" y "Sexual Religion") y baladas con deliciosas bases de piano (la canción escrita por Waits y el hermoso cierre con "Pure Love").
Cualquiera de los cortes up-tempo tienen destino de clásico y devuelven a Stewart al sitial que supo tener y cuidar mucho antes que decidiera vestirse de "crooner" y grabar varios álbumes con temas de otros artistas como fueron los cinco discos de la serie The Great American Songbook; su tributo a los clásicos del rock (The Great Rock Classics of Our Time, en 2006); Soulbook (2009) y hasta un disco con canciones de Navidad, Merry Christmas, Baby, de 2012.