
El secretario de Comercio Interior se propuso lograr un superávit anual de 10.000 millones que se encamina a lograr. Pero no es suficiente. Daniel Scioli deberá apelar a la vía del decreto para destrabar la reforma tributaria.

Suele hablar prácticamente en forma diaria la Presidenta de la Nación; es la forma que ella ha elegido como único canal oficial: una vía directa, sin intermediarios. Esos terceros vendrían a ser los periodistas. Se lo dejó claro a un puñado de estos, que tuvo el fortuito privilegio de contactarla el último día hábil de la semana en la Casa de Gobierno. "Para información oficial están mis discursos", les remarcó Cristina.
Esa "información oficial" estuvo ausente desde antes del viaje presidencial a Angola, como consecuencia de la gripe que a su regreso mantuvo a la Presidenta en reposo hasta su reaparición pública en Bariloche, donde dio un discurso en el que fiel a su estilo resaltó los logros de la gestión kirchnerista iniciada precisamente nueve 25 de Mayo atrás. Y fiel también a su estilo, emparentó 1810 con 2003; la fecha de la Revolución, con la de la asunción de su esposo.
"La historia es así, la historia de los 202 años y la historia de los nueve años", resaltó Cristina Kirchner en un pasaje, para hacer a continuación un rápido repaso de episodios más destacados de la gestión de Néstor Kirchner. Ocho veces hizo alusión en su discurso a los 202 años transcurridos desde la Revolución de Mayo, en tanto que los 9 años del kirchnerismo no le fueron en zaga: seis veces citó esa cifra.
Pero no fue sólo autorreferencial la Presidenta. Volvió a hacer hincapié en el Primer Mundo "que se nos cae encima" y a sus políticas "erradas", al reprocharles a "los grandes líderes que deciden" no haberse convencido de que "las políticas de ajuste sólo traen miseria, hambre, dolor y cambios políticos impredecibles".
El contexto internacional por cierto que tiende a complicarse. Se espera para la semana que se inicia que la turbulencia financiera vaya aun en aumento. Los grandes líderes a los que hace referencia CFK ya buscan cómo salvar a España del efecto "contagio" proveniente de la "argentinizada" Grecia, ya resignada a caer y próxima a abandonar el euro.
"Esto no nos tiene que alegrar porque, en definitiva, cuando el mundo se pone mal, se pone mal para todos en algún momento", señaló Cristina, abriendo el paraguas para lo que se viene por estos lares, o ya se vino. Porque mientras los griegos se disponen a adoptar una suerte de "cuasimoneda" para reemplazar al euro, aquí hay por lo menos cuatro provincias que han vuelto a analizar esa alternativa como recurso ante la fuerte estrechez presupuestaria que las agobia. Se viene el tiempo de los aguinaldos, además, y contemplan seriamente la posibilidad de hacer pagos desdoblados.
El tema nos lleva a la situación bonaerense, cuya administración no ha logrado la última semana destrabar la reforma tributaria. Tal cual indicamos en esta columna, las palabras del vicegobernador Gabriel Mariotto, en referencia a los supuestos "manejos oscuros" de antaño, que contrastarían con los de ahora, cuando la discusión del proyecto en el Senado, poco favor le hicieron a las negociaciones encaradas en Diputados. Hombre cercano a Boudou, el titular del bloque oficialista de ese Cuerpo, Juan De Jesús, admitió que esas expresiones "empiojaron" todo.
Tampoco pudieron prosperar las negociaciones con el FAP, que contemplaban una flexibilización del paquete oficial. Desde el gobierno nacional no ven con buenos ojos cualquier gesto que implique la posibilidad de "ceder" ante los requerimientos de las entidades del campo. No es que Daniel Scioli estuviese dispuesto a priorizar ese mandato, pero lo cierto es que en ese caso pierde los votos propios, alineados con el poder central.
Así las cosas, todos los caminos conducen al decreto que el gobernador no quería emitir y que el ministro Hernán Lorenzino sugirió en el fragor de las negociaciones. La semana podría iniciarse con el anuncio del revalúo de tierras por decreto, y el resto del proyecto, con esa modificación, sí debería pasar por el recinto legislativo, donde ya no habría escollos para sesionar.
Las estrecheces fiscales de las provincias tienen relación directa con los aprietos financieros de la Nación, cuya administración ha pegado varios volantazos desde el 54 por ciento de octubre. La quita de subsidios pasó a un segundo plano y ya no se sabe bien en qué consiste la sintonía fina. Está en marcha con control cambiario que conjugado con las fuertes trabas a las exportaciones han dado ya los primeros resultados concretos. Guillermo Moreno se ha propuesto alcanzar un superávit en las exportaciones de 10.000 millones de dólares en el año. Como resultado de esas medidas, el primer cuatrimestre cerró con un saldo positivo de 4.795 millones, esto es un alza de 56,7% respecto del mismo período de 2011.
A ese paso, para fin de año se superaría con creces la meta impuesta por Moreno. De hecho, su alter ego Beatriz Paglieri deslizó la última semana ante empresarios de la alimentación que ese era un objetivo de mínima. Deberá ser así, pues en principio las cifras que se manejan son bastante más elevadas. Varias veces ha mencionado Cristina Fernández la herencia del "corralito", léase Boden 2012, que deberá pagarse en agosto. Son casi 2.300 millones de dólares.
Habrá que sumarles otros pagos de deuda, intereses, e importación de combustibles. La suma supera los 14.000 millones de dólares. Las reservas del Banco Central compensarán el faltante.
Mientras tanto, el Ministerio de Economía anunció que el superávit primario para el sector público fue al mes de abril de $1.061,4 millones, siendo lo acumulado al primer cuatrimestre de 2012 la suma de $3.229,9 millones. Analistas consultados advirtieron que ese resultado fiscal, que no incluye los pagos de deuda, podría entrar en rojo en enero próximo, con lo que el país podría terminar el año con déficit presupuestario primario, por primera vez desde la crisis de 2001/2002.
En este marco, la nota de la semana la dio el dólar, que en su versión "blue" se desbocó pasando la barrera de los 6 pesos. Algunos lo vieron erróneamente como una manera de sincerar el mercado de cambio; con los controles vigentes, la competitividad no se recupera así.
En dos semanas y pese a las restricciones, se fueron de las entidades bancarias 607 millones de dólares. La cifra oficial no incluye la salida de esta semana, pero se superarían los 1.100. El manual de los Kirchner dice que no hay que hablar del dólar, pero Cristina volvió a salirse del mismo por segunda vez consecutiva el viernes, al recordarle a quienes se sienten atraídos por la fiebre de las últimas semanas lo mucho que pueden perder comprando a semejantes valores. En efecto, el Central podría intervenir bajando fuertemente al "blue" de su exagerado pedestal, pero en los tiempos que corren un alivio en los controles no haría otra cosa que acelerar la fuga.
No cederá entonces en el futuro inmediato la magnitud de los controles vigentes. Algunos sugieren que eso podrá suceder en agosto, liquidados los dólares de la soja y pasadas las paritarias, pero el plan de Moreno es llegar así hasta diciembre. "Este es un año de fuertes vencimientos de deuda, el próximo la presión afloja", deslizó un economista cercano al gobierno tratando de acercar señales benignas adonde las mismas no sobran.