Javier Horacio Otero, quien está siendo juzgado en San Isidro por el asesinato de María Soledad Carlino, una chica que trabajaba en el shopping Norcenter de Vicente López y apareció estrangulada debajo de su cama, quedó imputado por el homicidio de una abogada en el barrio porteño de Balvanera.
Según se señaló, este crimen ocurrió tan sólo 12 días antes que el de Carlino y tuvo como víctima a una abogada llamada Stella Maris Contreras. Los elementos que permitieron a los detectives conectar ambas causas fueron un correo electrónico, las últimas llamadas recibidas por la letrada, el hecho de que Contreras apareció calcinada y que en el homicidio de Carlino (23) a Otero (33) se lo detuvo llegando a su casa con un bidón de nafta.
Mientras Otero está siendo juzgado desde la semana pasada en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de San Isidro por el asesinato de la chica del Norcenter, se supo que a pedido de la fiscal de instrucción porteña Elsa Areu Franco, ahora deberá prestar declaración indagatoria por el homicidio de Contreras en el juzgado de instrucción 39°, a cargo de Ernesto Botto.
Esta es la tercera causa que tiene abierta Otero, ya que además de los asesinatos de Carlino y de la abogada Contreras, ya fue elevado a juicio oral en Capital Federal acusado de haber violado a su ex novia en noviembre de 2010 en el barrio porteño de Palermo.
El crimen de la abogada Contreras -que no trascendió a la prensa en su momento- ocurrió el 11 de febrero de 2011 y se descubrió cuando los bomberos llegaron a su departamento del cuarto piso "B" de un edificio de Pasco 408 por un incendio. Al apagar el fuego, que sólo se extendió en la habitación, los efectivos encontraron el cadáver carbonizado de la abogada arriba de la cama.
Según consta en la causa, la autopsia determinó que, antes de ser calcinada, Contreras murió degollada y que, postmortem, el asesino le aplicó 36 puñaladas en el pecho con tanta saña que le fracturó tres costillas y le desgarró los pulmones.
Los detectives de la División Homicidios detectaron que las últimas llamadas que había recibido la víctima provenían de la sucursal de Munro de una empresa de televisión satelital en la que trabajaba Otero. Fuentes de la investigación revelaron que luego los pesquisas encontraron un intercambio de mails entre la abogada y Otero, donde Contreras le pedía la devolución de un dinero prestado.
Cuando los policías federales y la fiscal Areu Franco comenzaron a investigar a Otero como posible sospechoso, descubrieron que había sido detenido por el homicidio de Carlino, cometido 12 días después que el de la abogada.
El bidón de nafta que fue secuestrado en el auto de Otero al momento de su detención y que se cree que iba a utilizar para prender fuego el cadáver de Carlino, fue el último elemento con el que la fiscalía porteña se convenció para imputarle el asesinato de la abogada que apareció calcinada en Balvanera.
En tanto, por el crimen de Carlino, el miércoles próximo, a las 10.30, se realizarán los alegatos de las partes en el juicio que realiza el TOC 2 de San Isidro.
La fiscal de Vicente López Beatriz Molinelli, quien fue la que logró detener a Otero en su casa con el cadáver de Carlino debajo de su cama, pedirá una pena de prisión o reclusión perpetua, al acusarlo como autor de un homicidio criminis causae (matar para ocultar otro delito, en este caso una violación).
Los defensores Adrián Arena y Guillermo Romero ya adelantaron que admitirán la autoría del asesinato por parte de Otero, pero que hay dudas respecto al abuso sexual porque las relaciones pudieron haber sido consentidas. Por ello, la defensa pedirá que sólo se lo condene por homicidio simple, que se castiga con prisión de 8 a 25 años.
El miércoles se realizarán los alegatos en el juicio que se le sigue a Otero por la muerte de Carlino.
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