El equipo de Almeyda cayó 1-0 en la cancha de Colón. "Chori" Domínguez se erró un penal a 3 minutos del final. Así, los de Núñez siguen con 70 puntos, al igual que Instituto y deben esperar a que mañana juege Central que tiene 69 unidades.
River Plate dejó pasar una inmejorable chance para quedar a tiro del ascenso, perdió 1-0 ante Patronato en cancha de Colón de Santa Fe y, a una fecha del final de la Primera B Nacional, ya no depende de sí mismo para conseguir el boleto directo a la Primera División.
Al equipo de Matías Almeyda le faltó alma para por lo menos poder sacar un punto que hubiese sido vital de cara a la definición del torneo, que lo tendrá como protagonista ante Almirante Brown, aunque Instituto alcanzó a los Millonarios en la cima con 70 unidades y jugará sus fichas ante Ferro Carril Oeste en Alta Córdoba.
Para peor, Rosario Central tendrá la oportunidad este domingo de tomar la cúspide en forma exclusiva, aunque para dar ese paso vital tendrá que superar al comprometido Chacarita Juniors en el Gigante de Arroyito.
El Millonario volvió a mostrar flaquezas tanto en defensa como en la generación de juego y desperdició sobre el final un penal en los pies de Alejandro Domínguez, quien mostró una vez más un flojísimo nivel y remató la pena máxima al medio del arco donde se encontraba Sebastián Bértoli, la gran figura del partido.
Patronato, en tanto, fue un equipo solidario y ordenado que supo cómo jugarle a River y que logró la ventaja en la etapa inicial por intermedio de Leonardo Acosta.
River volvió a mostrar dos caras en los 45 minutos iniciales: agresividad en ataque y dificultades en defensa, por las cuales se fue en perdedor al descanso.
El comienzo del cotejo mostró a un River, obligado por las victorias de Instituto y Quilmes, protagonista y ambicioso, buscando lastimar a un sorprendido Patronato, que se paró 4-1-4-1 tácticamente con la intención de salir rápido y generarle inconvenientes a su rival.
La movilidad de Fernando Cavenaghi y de Lucas Ocampos, sumado a la ductilidad con el balón de Ezequiel Cirigliano fueron las virtudes que mostró el conjunto visitante en los primeros minutos, pero no estuvo fino en la definición y se encontró con un sólido arquero Bértoli.
Ya a los cuatro minutos, los Millonarios perdieron un gol increíble en los pies de David Trezeguet, quien recibió un pase de Cavenaghi dentro del área y en posición inmejorable definió mordido a las manos del guardavalla.
El partido parecía fácil para River, pero cuando Patronato se acercó al área de Daniel Vega se encendió la alarma, sobre todo con pelotazos cruzados y evidenciando graves falencias tácticas en la pelota parada.
A los 7, Gabriel Bustos ejecutó un tiro libre desde el extremo izquierdo y tras un cabezazo en el primer palo apareció solo por atrás Acosta, quien de cabeza empujó al gol el envenenado envío.
Tras ese tanto el partido continuó teniendo a River como protagonista, que siguió sumando situaciones de riesgo, pero que no pudo doblegar la muralla de Bértoli. Se jugaban 27 minutos, cuando Cavenaghi estrelló un remate en el palo izquierdo y el rebote, fortuito para los locales, pegó en el arquero y salió al corner.
El dominio riverplatense se acentuó sobre el cuarto de hora final y tuvo dos jugadas muy claras para conseguir la paridad: a los 37, Bértoli, a puro reflejo, le sacó un zurdazo a Trezeguet y a los 41, el guardavalla se lució frente a Cavenaghi, luego de una falla del defensor Ignacio Boggino.
En el segundo período River bajó su nivel, en ningún momento se pareció al equipo agresivo de la etapa inicial. Domínguez y Cavenaghi desaparecieron, a Trezeguet no le llegó la pelota y Cirigliano perdió permanentemente en la zona media.
Patronato, por su parte, sintió el desgaste por haber jugado hace tan sólo 5 días ante Rosario Central y se agrupó en el fondo, dando muestras de su solidaridad y de orden como equipo.
Nuevamente Rogelio Funes Mori fue importante tras su ingreso y, a los 39, fue derribado dentro del área por Boggino, quien acumuló su segunda amonestación y se fue expulsado.
Parecía que River iba a conseguir un “punto de oro”, pero Domínguez pateó el penal al medio del arco y Bértoli le sacó el disparo que echó por tierra las ilusiones del Millonario.
De esta manera, River hipotecó en Santa Fe su futuro y tendrá una semana para reafirmar conceptos tanto futbolísticos como mentales si quiere regresar a Primera y no continuar la próxima temporada en la B Nacional.