Tres delincuentes ingresaron a la vivienda ingresaron cuando Gustavo Mitchell dormía. "Si no colaborás, a tu hijo te lo acuchillo le dijeron los ladrones.

El ex juez Gustavo Mitchell fue asaltado en su casa del barrio porteño de Recoleta, donde los delincuentes se llevaron dinero y alhajas tras amenazar con matar a uno de sus hijos.
"Si no colaborás, a tu hijo te lo acuchillo”, dijo la víctima que le advirtieron los tres ladrones encapuchados que irrumpieron mientras dormía, a las 5 de la mañana de ayer, en su departamento de Parera 61, entre Quintana y Alvear, de esta ciudad.
En declaraciones televisivas, Mitchell aseguró que estaba en la vivienda con un hijo que había llegado de Salta y que los asaltantes “se llevaron todo el dinero que había acá, que era el ahorro de mis hijos”, además del haber jubilatorio que había cobrado recientemente y las joyas de su mujer.
"Entraron tres hombres, nos despertaron, se tiraron encima. Me pusieron una mordaza en la boca, me ataron las manos y los pies; y me golpearon un poco”, relató el ex magistrado.
Mitchell añadió: “Yo les dije que era un viejito, que hicieran lo que quisieran, que no me importaba, pero me manifestaron: ’no, a vos no te voy a hacer nada, pero si no colaborás, a tu hijo te lo acuchillo’”.
Según el ex juez, los delincuentes “reventaron los cajones” de la vivienda, “sacaron todo y se llevaron el dinero” que era ahorros de sus hijos.
La mayoría de la plata estaba “en un cajoncito con llave”, precisó Mitchell, quien indicó que los ladrones ingresaron por la entrada del edificio y después a su departamento “sin ninguna señal de violencia” en las puertas.
‘Obtuvieron el dinero mediante los golpes y amenazas tanto a mi hijo y a mí”, puntualizó el ex juez, quien comentó que a él le robaron “10 mil pesos” de la jubilación.
Además, se llevaron “todas las alhajas finas” que eran de su mujer, acotó.
En noviembre de 2011, el Gobierno aceptó al renuncia de Mitchell como juez de la Cámara de Casación cuando era investigado en la causa en la que se trataba de determinar si una sala del tribunal penal más importante del país intentó favorecer al sindicalista ferroviario José Pedraza, quien está detenido por el asesinato del militante del Partido Obrero Mariano Ferreyra.
Este juez estaba en la Casación desde 1992 cuando se creó ese tribunal y antes había formado parte de la Cámara Federal porteña.
Además, ante el Consejo de la Magistratura, se lo acusó, junto con el juez de un Tribunal Oral Federal José Martínez Sobrino, por haber intervenido en la entrega del niño Simón Riquelo al subcomisario Osvaldo Parodi, uno de los que integraba la patota que secuestró a la ciudadana uruguaya Sara Méndez durante la dictadura militar.