
Marina, tengo 33 años. Tengo una excelente mujer, en mi trabajo me va
bien, la gente cercana me ve como alguien de éxito y soy ejemplo en
muchas reuniones. Yo no siento eso, me siento vacío y no sé si es esto
lo que quiero para mí. Cómo puede ser que yo teniendo todo me siento
así.
Roberto, ya las abuelas decían que todo lo que reluce no es oro. Para algunos, el éxito puede estar relacionado con todo lo que vos describís, y sería exitoso si en el amor y en el trabajo a uno le va bien. Hay veces que uno sigue un camino y duda de él por no haberse planteado seriamente si es el propio o siguió un destino ya marcado. Eso de no preguntarse lleva a confusiones, tales como dudar si lo vivido es esencia o apariencia. No es casual que una de las preguntas que se han formulado los sabios a lo largo de la historia de la humanidad sea acerca de este conflicto.
El problema radica en que es difícil tomar contacto con lo propio, con lo más esencial. Esta es una de las causas por las cuales algunos seres humanos se apegan a resultados, personas, poder, propiedades, etc. La realidad es que siempre han existido modelos sociales que intentan dar respuestas o recetas para alcanzar “el éxito”.
Sin duda, para algunos esas recetas han dado resultados. Para otros, el desafío es crear un modelo propio. Este es quizás uno de los desafíos más difíciles que debemos afrontar los seres humanos.
En ocasiones nos quedamos enquistados en aquellos modelos a seguir y es cómodo, lo conocemos, pero ponemos en riesgo nuestro presente y nuestro futuro. Roberto, lo que has logrado es valioso y es muy probable que sea lo que vos deseás para tu vida, pero al no estar enterado te sucede esto que te estás planteando hoy.
La Licenciada Marina Relkes está para escucharte. Contale tus inquietudes y recibí sus consejos enviando un correo electrónico a consejo@dpopular.com.ar