Un mes atrás, Fernando Carrera graficó de la siguiente manera lo que significaba recuperar la libertad: "Yo cumplo años el 23 de abril, pero a partir de ahora voy a festejar el 6 de junio, que es cuando salí de la cárcel para reunirme con mi familia". Hoy sigue junto a los suyos, lejos del penal de Marcos Paz donde pasó siete años y cinco meses, pero en estado de alerta porque su situación procesal no está cerrada.
Más: en los últimos días, recibió la notificación de que la causa está de nuevo en la Sala III de la Cámara Nacional de Casación, la misma que había entendido en el caso y cuyo juez, Eduardo Riggi, se excusó. El mismo juez, en suma, que había confirmado en 2008 la condena a 30 años de prisión.
"Esperemos que haya sido un error", le cuenta Carrera a diariopopular.com.ar, y agrega: "Esto nos da la pauta de que no es una causa fácil y que es muy política, pero hicimos una presentación para que se eleve la causa a sorteo y creemos que van a responder como tienen que responder. Vamos a seguir luchando".
Carrera (35) está con tratamiento psiquiátrico y no sale de su casa sin la compañía de su mujer o alguno de sus tres hijos. Tiene ofertas de trabajo y junto a Enrique Piñeyro, ideólogo de
la película a la que Fernando atribuye su liberación,
encabezan un proyecto llamado “Inocent Proyect”, destinado a investigar las condenadas de personas inocentes.Días atrás, el oriundo de la localidad bonaerense de Salto compartió una charla con alumnos de la escuela de periodismo ETER a la que tuvo acceso este medio.
Allí dejó varios conceptos de sus días tras las rejas, ese "sub-mundo" al que hoy tiene "terror" de volver:•“Yo entré a Devoto con ocho tiros el 27 de enero de 2005, con la recomendación de que me pusieran en el peor lugar para que me mataran. Tenía los dos brazos enyesados, un tiro en cada pierna, un tiro en la cara y uno en el pecho, estaba desfigurado. Pero me hice entender y logré que no me mataran”.
•“Trabajaba en los jardines, donde había algunos animales para cansar el cuerpo y llegar cansado a la noche. Estudié en la cárcel para darle vida a un tiempo muerto, mantenía la cabeza ocupada y la mente en algo útil. Además, de alguna manera me ayudaba a pensar en lo que pasó”.
•“Conviví con narcotraficantes, con secuestradores, con asesinos, pero el trato conmigo siempre fue de respeto porque me manejé con la verdad. Y también hay buena gente en la cárcel. Pero nadie podía creer que yo estuviera preso”.
•"Zaffaroni en su fallo dice que en la historia policial argentina no se ha visto una actitud tan poco policial de los policías y tan poco criminal de los criminales. Eso resume todo".
•"Yo siempre fui un creyente de la justicia argentina y lo sigo siendo. Acá el problema no es la Justicia, sino el sistema judicial. Lo mismo ocurre con la Policía. Yo creo que la mayoría son buena gente, pero también están estos loquitos en todos lados. En palabras de Nilda Garré, la forma de actuar de ellos fue espantosa. Incluso llegó a pedirnos disculpas".
El futbol entre las rejasFernando Carrera es hincha de Boca y, ante una consulta sobre el descenso de River, que vivió dentro de la cárcel, contó: “Me conformaba con que jugara la Promoción. Cuando perdieron en Córdoba, pensé que lo daban vuelta. Pero cuando erró el penal (Pavone) me dio pena que desciendan. Había hinchas de River, pero a quién vas a cargar ahí adentro... Los partidos se veían todos, gracias a Cristina se pueden ver en todos lados”. Frente a la Universidad de Chile, por la Copa Libertadores, fue su regreso a La Bombonera junto con su hijo más chico, Fabrizio (9), quien lo tituló como “el mejor día de su vida”.
Producción: Luis Merler