Este hecho insólito ocurrió en California, donde una abuela consumía este alimento como paliativo para el cáncer y fue ingerido por un niño de 3 años

Comer da sueño, o modorra como decimos en la Argentina, pero esto fue demasiado. Un chico de tan sólo 3 años durmió durante 16 horas después de comer accidentalmente las galletitas de marihuana de su abuela.
Este hecho insólito ocurrió en la ciudad de Murrieta, en el estado de California. La anciana, que padece un cáncer, tenía una autorización médica para consumir marihuana como parte del tratamiento paliativo para tratar su dolor y ayudarla a dormir.
Un policía dijo que la abuela había preparado galletitas con aceite de THC -el componente activo de la marihuana- y las había guardado en una heladera en el garage para que queden fuera del alcance del niño.
Después de jugar un rato, el nene se quedó dormido y se mantuvo en ese estado por 16 horas.
Finalmente fue hospitalizado y se le realizaron pruebas toxicológicas. Una investigación está en curso y los padres podrían ser acusados de poner al nene en peligro.