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29 | 07 | 2012
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Carlos Portaluppi: "Actué por primera vez sin haber visto teatro"

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Habló de sus comienzos, casi sin proponérselo, en la actuación y sostiene que su único objetivo es contar historias y no ponerse por delante del personaje. Actualmente encara un nuevo desafío con un unipersonal: "La historia del señor Sommier"

Carlos Portaluppi: Actué por primera vez sin haber visto teatro
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"A mí lo que más me interesa como actor es contar historias”, declara Carlos Portaluppi. Y aunque parezca una frase hecha, en su caso es una firme convicción. “Después, el ego cada uno lo maneja como puede o como quiere: lo sube, lo baja... Yo trato de bajarlo todo el tiempo y mi responsabilidad es contar una historia y no ponerme por delante del personaje ni por delante de la obra”, señala este actor de presencia escénica indiscutible y una carrera que en los últimos años ha ido en ascenso continuo.

Nacido en Mercedes, Corrientes, se vino para Buenos Aires a estudiar arquitectura y cumplir así un sueño más familiar que propio. Sin embargo, la actuación ya estaba instalada en él desde una obra de teatro que interpretó por primera vez en quinto año del colegio secundario. “La primera vez que actué sobre el escenario sentí un impacto muy fuerte, me invadió una sensación corpórea verdaderamente poderosa”, confiesa Portaluppi, que hoy se encuentra haciendo por primera vez  un unipersonal: La Historia del Señor Sommer, todos los domingos a las 18 en el teatro Picadero.

A partir del papel que hizo en aquella obra -Nuestros Hijos, de Florencio Sánchez- tuvo la propuesta de empezar a estudiar teatro, pero él siguió de largo. “No me animé, porque no estaban dadas las circunstancias ni en mi entorno de amigos, ni familiar. No había un estímulo que me acompañara en eso. Inclusive en mí tampoco estaba, porque yo no había visto teatro todavía, yo actué sin haber visto teatro”.

En ese contexto, cobra aún más intensidad y valor la carrera que desarrolló después en cine -La Fuga, Whisky Romeo Zulu, Tiempo de Valientes, La Herencia, Ojos que no Ven, etc. -, en teatro -Calígula, Bodas de Sangre, El Jardín de los Cerezos, La Gaviota, Hamlet, Sueño de una Noche de Verano, Extraña Pareja, De Rigurosa Etiqueta, etc.- y en televisión -Vulnerables, Por el Nombre de Dios, Epitafios, Vidas Robadas, Perfidia, La Dueña, entre muchos otros-. “El deseo se me despertó más tarde, estando ya en La Plata estudiando Arquitectura. Fue en una clase de estructuras donde escuché la palabra “teatro” de dos chicas que eran de Rojas, Provincia de Buenos Aires, y que estaban sentadas adelante mío. Les pregunté qué hacían y me contaron que se juntaban todos los lunes en el Centro de Estudiantes y que había un profesor de Buenos Aires  que era de Rojas y que iba para allá a darles clases. Me invitaron a ir y empecé a ir todos los lunes”.

Más adelante se anotó en la escuela de teatro de la provincia hasta que llegó a Lito Cruz  buscándolo al azar en la guía telefónica: “Yo no sabía cómo se llamaba, porque Lito es un apodo, así que elegí un Cruz de la lista, llamé y era su casa. Me atendió una mujer, su esposa o su hija, y ahí mismovarreglé una entrevista y empecé a estudiar”, relata.

Tras haber finalizado la grabación de los capítulos de La Dueña, que todavía emite Telefé con el protagónico de Mirtha Legrand, y mientras sigue hasta el 12 de agosto con Todos Felices en sus tres versiones: Living, Comedor y Jardín en el Complejo La Plaza, se aboca a su propio proyecto personal, La Historia del Señor Sommer, obra basada en un cuento de Patrick Süskind -el  mundialmente famoso autor de El Perfume- , y que lleva adelante con el grupo Humoris Dramatis que integra junto a Guillermo Ghio, el director. “La obra me la propuso Ghio dos años atrás, pero no me animaba al unipersonal, me daba mucho miedo esta cosa de estar solo en el escenario sin una pata donde apoyarme, un compañero o un partenaire”. Sin embargo, tras dos años de meditarlo, se embarcó en este desafío atrapado por una historia que él mismo describe como  una especie de “viaje iniciático” donde un hombre entrado en los 40 años emprende un viaje hacia su infancia y adolescencia a partir de objetos que despiertan su memoria.

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