En Borges y México, la escritora Elena Poniatowska le adjudicó al genial escritor argentino el poema Instantes, que en realidad fue escrito por la estadounidense Nadine Stair

El libro Borges y México, recién presentado en Ciudad de México, será reeditado debido a un error en el texto firmado por la escritora mexicana Elena Poniatowska, en el que atribuye a Jorge Luis Borges un poema que no fue escrito por el argentino, confirmó hoy la casa editorial.
De acuerdo con la editorial Random House Mondadori, la publicación saldrá reeditada en dos semanas sin el texto de Elena Poniatowska. La viuda de Borges, María Kodama, dijo que le parecía un ‘excelente libro‘, pero criticó el ‘error verdaderamente imposible de imaginar‘ de Elena Poniatowska al atribuir al escritor argentino autor el poema ‘Instantes‘.
Durante la presentación del libro, Kodama no hizo ningún comentario sobre la obra, pero luego precisó en un chat que dicho poema fue escrito por la estadounidense Nadine Stair y aparece en una antología publicada por la editorial Bandan Press de Nueva York.
Kodama negó que en una entrevista que le hizo Poniatowska en 1973, publicada en tres entregas en un diario mexicano, y ahora recogida en el libro, Borges citase los poemas ‘Instantes‘ y ‘Remordimiento‘.
Los poemas ‘aparecen en una publicación que (la escritora mexicana) hace en los noventa y ahora en el artículo de este libro‘, afirmó Kodama.
La viuda del escritor más importante de la literatura argentina consideró eso ‘muy grave‘, pues ella agrega algo a una entrevista que ya había sido publicada y que no aparecen estos datos‘.
La mexicana Poniatowska ‘nunca pudo leerle a Borges estos poemas‘, como se da a entender en el artículo, porque ‘Instantes‘, de acuerdo con la versión de Kodama, apareció en Internet después de la muerte de Borges y ‘Remordimiento‘ se lo ‘dictó‘ tres días después de morir su madre, dos años después de la entrevista que cita la escritora.
El poema Instantes de Nadine Stair ‘en realidad es un mal ejemplo para la juventud porque la incita a vivir en lo banal. Borges nunca se arrepintió de su vida. Y es más, jugaba que en caso (de que) hubiera reencarnación quería volver a ser escritor‘, añadió.