Las cámaras de seguridad de una tienda de dulces, capturaron las imágenes del animal cuando entra a comer las golosinas. Luego de la ingesta se va muy tranquilamente del lugar.

Cuando Jo Adams, dueña de la tienda de chocolates Rocky Mountain Chocolate Factory, llegó por la mañana al local encontró algunas cosas desacomodadas: una caja de bombones fuera del lugar, una lata de caramelos en el suelo, dulces esparcidos en el mostrador.
En un primer momento la mujer pensó que se trataba de ardillas traviesas que hicieron de las suyas en el negocio, pero cuando vio el video de las cámaras de seguridad, descubrió que por la noche un oso había entrado muy tranquilamente al lugar para consumir sus golosinas favoritas.