Sergio Camaratta y Aníbal Luna pueden volver a la cárcel a raíz de un fallo de la Suprema Corte de Justicia. Ambos recuperaron la libertad en 2006

Los ex oficiales de la Policía bonaerense Sergio Camaratta y Aníbal Luna, condenados por el crimen del fotógrafo José Luis Cabezas, cometido en enero de 1997, pueden volver a prisión a raíz de un fallo de la Suprema Corte de Justicia.
Es que el máximo tribunal provincial revocó la decisión del Tribunal de Casación bonaerense de beneficiar a los ex policías con la llamada “ley del 2x1”, ya derogada, la cual les permitió recuperar la libertad en 2006, pese a que en 2000 habían sido condenados a reclusión perpetua.
En un fallo al que accedió Télam, la Suprema Corte entendió que “no puede extenderse a los condenados a la pena de reclusión el denominado cómputo privilegiado que contemplaba para los de prisión y luego de los dos años de encierro en prisión preventiva, el artículo 7 de la mencionada ley 24.390”.
"Lo resuelto en cuanto a que cada día de encierro en cautelar preventiva -sea ésta prisión o reclusión- equivale a un día de privación legal de la libertad no significa que con ser ello cierto deba aplicarse -casi como consecuencia natural- esa forma de cómputo privilegiado”, destacó la resolución.
El fallo señaló que “una cosa es que dos días de prisión preventiva con pena de reclusión sean ponderados como un día de encierro, y otra muy distinta es que cada día de encierro efectivo, luego de transcurridos los dos primeros años en preventiva, deban necesariamente ser contados dobles”.
Por esos motivos, la Suprema Corte hizo lugar a un recurso extraordinario que había presentado la fiscal ante Casación Alejandra Moretti y restableció los cómputos de pena formalizados por la Cámara de Dolores.
Cabezas fue asesinado el 25 de enero de 1997 en una cava de las afueras de la ciudad bonaerense de General Madariaga, luego de ser secuestrado en Pinamar, adonde había sido enviado por la revista Noticias para cubrir la temporada de verano.
Según se estableció en la instrucción de la causa, Cabezas fue asesinado por orden del empresario telepostal Alfredo Yabrán, a quien le molestaban las guardias periodísticas frente a su casa de Pinamar y quien se suicidó en uno de sus campos de Entre Ríos cuando una comisión policial se acercó para detenerlo.