La familia de Tomás Saraví, estudiante argentino de 19 años que murió en los Estados Unidos tras un grave accidente de tránsito, tomó la decisión que permitió salvarles la vida a dos personas al ser trasplantadas

El joven platense que viajó a los Estados Unidos por un intercambio estudiantil y sufrió un grave accidente automovilístico murió en un hospital del estado de Wisconsin, donde estaba internado, informaron sus allegados.
La familia de Tómas decidió donar los organos del muchacho, lo que permitió que fueran utilizados en dos trasplantes y las autoridades los condecoraron con una medalla de honor ante el gesto humanitario demostrado.
Tomás Saraví, de 19 años, oriundo de City Bell, viajó a los Estados Unidos como estudiante de intercambio y el 8 de septiembre pasado sufrió serias lesiones cuando el auto en el que se movilizaba fue embestido por una camioneta. Sus padres habían viajado de urgencia a Milwaukee, la principal ciudad del estado de Wisconsin, y habían abierto una cuenta en un banco estadounidense para recibir donaciones que ayudaran a financiar el tratamiento de su hijo.
El estudiante estaba alojado desde enero en la casa de una familia anfitriona en la ciudad de Minocqua.
Sus allegados dijeron que hace tres semanas Tomás visitó familiares en California y que, al regresar, su “madre anfitriona” y el hijo de ella lo fueron a buscar al aeropuerto local.
En el camino de vuelta a la casa se produjo un accidente contra una camioneta, hecho en el que murió la mujer y provocó heridas de gravedad a los dos jóvenes.
En el caso de Tomás, las autoridades locales dispusieron su internación en la sala de terapia intensiva del hospital Froedtert, en coma inducido, hasta su deceso, confirmado hoy.
En un comunicado que hizo llegar a DyN Miguel Saraví, padre de Tomás, se indicó que la familia donará los órganos del joven estudiante, decisión por la que las autoridades estaduales “entregarán una medalla” de reconocimiento.
‘La estadía de los padres en Estados Unidos se prolongará debido a la solicitud de su presencia por parte de las autoridades del Rotary Club Internacional y la escuela secundaria Lakeland Union High School”, a la que asistía Tomás desde enero.
En el comunicado, Miguel Saraví dijo que “los familiares (adoptivos) de Tomás se habían encariñado inmensamente con él, y están compartiendo el dolor”.
‘A todos nuestros amigos y familiares queremos decirles que sepan que ’Tomi’ hoy es querido en todo el mundo, ya que ha recibido cartas y mensajes de gente del Rotary Internacional que ni siquiera lo conocían”, agregó el padre.
Tras el fallecimiento del joven, muchos de sus amigos en Facebook cambiaron sus fotos de perfil y colocaron lazos negros, en señal de duelo.
En ese sitio, Tomás remarcaba su manejo de los idiomas inglés, francés y alemán, y consignaba como lugar de residencia la ciudad norteamericana de Minocqua.
Si bien en un primer momento había trascendido que los Saraví había tenido inconveniente para conseguir dólares para viajar de urgencia a los Estados Unidos, debido al cepo cambiario impuesto por el Gobierno, allegados a la familia lo descartaron.
Asimismo, remarcaron su agradecimiento a la Cancillería y a la Embajada de Estados Unidos por su colaboración en materia de trámites y visados.