Los propietarios del animal , una familia cordobesa, se encuentran deprimidos por su ausencia y organizan una colecta de firmas para reclamar su inmediata restitución.
Un mono carayá, que vivía con una familia cordobesa, fue incautado por las autoridades provinciales en un control caminero y será enviado a una reserva.
Los propietarios del animal se encuentran deprimidos por su ausencia y organizan una colecta de firmas para reclamar su inmediata restitución.
La historia de la incautación de "Yury", el ejemplar carayá que fue capturado el último jueves cuando su dueño, Rubén, manejaba su camión por una ruta provincial, conmueve a Córdoba, es por demás singular. Es que algunos expertos declararon que temen que el mono, acostumbrado a la vida doméstica, no se acostumbre a la reserva y caiga en un estado depresivo que, a la postre, resulte fatal.
Las autoridades provinciales explican que el animal no puede ser devuelto a la familia porque hay un decreto que no permite el transporte e introducción de fauna silvestre. 'Estaríamos cometiendo una irregularidad administrativa', argumentó Conrado Rosacher, jefe de área de Fauna.
El mono viajaba en el habitáculo del camionero de Villa General Belgrano cuando la Policía Caminera lo detuvo en la ruta 5, a la altura del kilómetro 18, en el acceso a Córdoba capital. Pese a la resistencia del hombre, el animal fue trasladado a un zoológico y luego sería alojado en una reserva de carayás ubicada en la localidad de La Cumbre.
'Es un monito que criamos desde que tenía tres meses. Va a todos lados. Toma Coca Cola, yogurt y duerme en el placard', contó su "dueña", de nombre Nelly, a Cadena 3. Totalmente domesticado, la mujer incluso dijo que solía compartir con la familia mates y helado.
Rubén, a su turno, adelantó que ya comenzaron una campaña de firmas que les permita reencontrarse con Yury. "Es un animal propenso a enfermarse", declaró a Cadena 3, al tiempo que contó que avisó al personal de Fauna y Ambiente "que el mono está en cautiverio, toma mamadera y duerme con nosotros".Incluso confesó que "hoy estoy trabajando mal, porque él es mi compañero. Viaja conmigo en el camión". Emocionado, dijo sentirse dolido porque Yury las últimas noches "no durmió en la cama" con ellos y que "estamos destrozados. Yo no puedo trabajar así".
Por su parte, Daniel Villarreal, director del Zoo cordobés, aclaró que en las últimas horas Yury 'ha comido todo lo que le hemos dado. Kiwi, ciruelas, pera, naranja, manzana. No le vamos a seguir dando Coca'.
Lo cierto es que los funcionarios de Fauna piensan en derivar al simpático primate hacia el Centro de Rescate, Rehabilitación y Orfanato de Monos Carayá, una reserva que funciona en un predio de 360 hectáreas -35 de ellas de bosques- ubicada en las afueras de La Cumbre.
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