La violencia en el fútbol es un problema gravísimo. Lo ocurrido el sábado en La Paternal en ocasión del partido Argentinos Jrs-Colón fue de una incapacidad manifiesta. Por disposición de AFA los partidos se jugaron sin público visitante, lo que eleva el grado de torpeza a la que fue sometido el público que concurrió al cotejo. Se habilitaron en el estadio las tribunas y las plateas del sector de la calle Boyacá. Los hinchas locales que quisieron directamente ingresar a esos lugares no pudieron hacerlo, al estar ambos lados vallados, debieron caminar 8 cuadras a la redonda para ingresar; finalmente lo hicieron por la calle Camarones, soportaron dos cacheos previos al ingreso a los lugares habilitados, aclarando que no había mucha gente. Una vergüenza que demuestra a las claras y en su exacta dimensión, la ineficiencia en diagramar un operativo que no tenía público visitante. Y algo más: a las mujeres con chicos en brazos les revisaban hasta la cartera. En cambio, los fuegos artificiales pasaron sin control lo mismo que las bengalas; ni hablar de los barras que ingresaron sin inconvenientes. De esta forma con operativos inútiles como el utilizado se quiere combatir la violencia...