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Policiales
15 | 10 | 2015
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Lágrimas, sonrisas, flores y música en el adiós a Sacayán

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Los restos de la líder trans Diana Sacayán, asesinada esta semana, fueron inhumados respetando su deseo de que en su despedida haya música y flores. “Cuando yo me vaya no quiero gente de luto”, había dejado escrito.

Lágrimas, sonrisas, flores y música en el adiós a Sacayán
Foto gentileza infojus.gov.ar
Foto:

La activista trans Diana Sacayán, asesinada esta semana, fue despedida y sepultada en un cementerio del conurbano bonaerense, en un ritual póstumo que respetó los deseos de la militante, con música, flores y colores, en medio de lágrimas, sonrisas, abrazos y palabras de despedida con contenido político y condenando las violencias de género.

'Cuando yo me vaya no quiero gente de luto. Quiero muchos colores, bebidas y abundante comida. Esa que de niña me hacia falta/ Cuando yo me vaya desearía una montaña de flores, Esas que los mil amores por los que he sufrido nunca supieron regalármelas', dice la primera parte del poema que Diana escribió el año pasado. Todo esto fue respetado en el velatorio realizado desde la noche del miércoles y hasta las 15 de ayer en la Asociación Boliviana de Laferrere, localidad de La Matanza, donde llegó con su familia cuando era una beba, desde su Tucumán natal.

'Cuando yo me vaya quiero una despedida sin cruces; todos saben sobre mi atea militancia. Y sin machos fachos porque también; saben sobre mi pertenencia feminista', pedía en su poesía Sacayán.

Por eso, había fotos de ella sonriendo, potente, que rodeaban el féretro cerrado, en cuya cabecera un cartel rezaba: NiUnaMenos, Basta de Travesticidio (crimen de odio contra personas que eligen vivir según su percepción de género) y en una pared se destacaba la bandera con los colores del arco iris que identifica el orgullo de ser del colectivo de lesbianas, gays, bisexuales y trans (LGBT). La conocí luchando en los años '90. Nos hicimos amigas. Yo estudio en el bachillerato 'Mocha Celis' (trans asesinada en la década de 1990), donde me ocupo de la cocina y la biblioteca y Diana trajo cursos de salida laboral que les puso el nombre 'Cristina Fernández de Kirchner'', compartió con Télam Evelyn Ojeda, que no pudo evitar las lágrimas cuando dijo: 'Tengo 48 años... ya nos mataron a muchas. ¿Cuándo se va a terminar?'. En las rondas de gente, donde el mate y el café apaciguaban el viento frío del patio de la Asociación Boliviana, circularon cientos de historias tejidas por Diana.

'Me sentí abrazada, contenida cuando ella me llevó a los consultorios médicos amigables con las trans que hay en Morón', relató Nicole Vázquez.

Mientras la música sonaba, un grupo de personas trans colgaba una bandera arco iris en el patio y Romina Pereyra, militante LGBT, sonreía y recordaba que conoció a Diana 'haciendo quilombo'.

En su poema Sacayán, descendiente de diaguitas, adelantaba: 'Cuando yo me vaya se que en algunas cuantas conciencias abre dejado la humilde enseñanza de la resistencia trava, sudaca, originaria'.

Y lo logró 'porque su asesinato es una reacción fascista, individual u organizada, ante el avance popular, del cual Diana era una referente callejera, con llegada institucional. Además, con una familia presente', resaltó Pereyra.

El parecido físico de las y los hermanos Sacayán es notable. 'Somos 11 y estamos todos acá, con nuestros hijos', valoró una de las hermanas, que agradecía a cada persona que se acercaba al féretro para homenajear a la dirigente asesinada, en un salón donde también había extendida una bandera del Partido Comunista (PC), donde ella militaba.

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