lunes 5.12.2016 - Actualizado hace
Panorama político
18 | 10 | 2015
Imprimir
Agrandar
Reducir

Fue una campaña mucho más intensa de lo que la pintan

José Di Mauro
0
Comentarios
Por José Di Mauro


Si bien se insiste en caracterizar a esta campaña electoral despectivamente, la misma ha tenido detalles salientes -en muchos casos inéditos- que la diferencian mucho de las anteriores.

Fue una campaña mucho más intensa de lo que la pintan
Foto:

A una semana de los comicios presidenciales, al cabo de un extenuante año electoral, son muchas las voces que repiten -casi como un cliché- las críticas a una campaña que caracterizan como mínimo de 'gris', que consideran 'apagada' y que cuestionan por su falta de ideas. A la luz de los hechos, son definiciones por lo menos apresuradas, que parecen marcar una sobreexigencia para estos comicios que, por el contrario, tienen rasgos inéditos que le dan tonos salientes en muchos aspectos.

Es verdad que no hay candidatos que 'enamoran', que ninguno se destaca por sus discursos encendidos, ni sus definiciones picantes a la hora de los múltiples reportajes a los que se han expuesto a lo largo de estos meses, pero hay detalles destacados que marcarán un antes y un después de esta elección. Veamos.

El sistema electoral ha sido puesto en discusión como nunca antes, a partir precisamente de la diversidad de experiencias que hemos tenido durante el presente año, desde abril cuando arrancó el cronograma electoral. Desde entonces, ha habido voto tradicional, boleta electrónica, boleta única, sistema de 'acoples', denuncias de fraude. Todo lo cual ha parido un compromiso de que para los próximos comicios de 2017 se buscará una reforma electoral para cambiar el sistema de votación vigente que propios y extraños ya consideran obsoleto. Con todo, ver para creer que eso realmente suceda.

      urnas.jpg

También este año se hizo por primera vez en la historia de la democracia argentina un debate electoral entre los candidatos. Si bien el primero en las encuestas se ausentó, estuvo bien presente en el mismo y muchos dicen que a la luz de lo visto, crecieron las voces en torno al candidato que sostienen que debería haber concurrido, que hubiera ganado allí más de lo que perdió. Lo cual no implica que en caso de balotaje, vaya a modificar su actitud, pero de cara al futuro parece haberse dado un paso gigantesco en el sentido de instituir la práctica del debate para cada elección.

Es verdad que ningún candidato da precisiones concretas sobre los temas principales que deberá encarar si accede al poder, pero no se debe exagerar con las críticas en ese sentido. Se supone que todos quieren ganar y debería quedar claro que este electorado no está dispuesto a tomar positivamente propuestas que impliquen los sacrificios que todos los analistas coinciden en que el próximo presidente deberá imponer. Si bien los tres principales candidatos no tienen dudas de que un entendimiento con los fondos buitre es una condición obligatoria para acceder al financiamiento en el que se juegan su futuro, saben que el discurso beligerante del actual gobierno prendió en buena parte de la sociedad, razón por la cual las medidas a adoptar deben ser transmitidas con cautela.

      Daniel Scioli Juan Manuel Urtubey.JPG

Pero hay otro detalle no menor que caracteriza a esta elección y es el hecho de que por primera vez los principales candidatos han ido brindando detalles de los equipos que los acompañarán en la gestión. Comenzando por el favorito en las encuestas, que diariamente adelanta nombres de sus futuros colaboradores, con la intención de caracterizar a su eventual administración con un toque personal que lo distinga del gobierno del que no ha podido ni querido despegarse. Con la presencia de numerosos gobernadores con los que busca hacerse de un respaldo institucional clave de cara a los tiempos por venir y posicionarse frente al kirchnerismo. El dato saliente de la semana fue la designación de Silvina Batakis como su ministra de Economía, pero en su equipo económico se destacan además figuras como Miguel Bein, Mario Blejer, Rafael Perelmiter y Miguel Peirano, que irá a un revitalizado Banco de Desarrollo. No debe descartarse que alguna de esas figuras termine encabezando el BCRA, para desvelo de Alejandro Vanoli.

Scioli ya confirmó a Ricardo Casal como su ministro de Justicia, a Julián Domínguez para Industria, y a los gobernadores Sergio Urribarri y Maurice Closs para Interior y Transporte, y Turismo, respectivamente. Ha dicho que Juan Manuel Urtubey estará en su equipo, para el que también suenan 'Paco' Pérez y Jorge Sapag. Alberto Pérez será su jefe de Gabinete; Alberto Barbieri el ministro de Educación, Alejandro Collia el de Salud y Diego Bossio de Infraestructura.

      filmus.JPG

El propio Scioli anticipó a DIARIO POPULAR que Daniel Filmus será su ministro de Ciencia y Tecnología y antes de las elecciones probablemente confirme a Sergio Berni como ministro de Seguridad.

El primer ministro que confirmó Mauricio Macri fue Esteban Bullrich para Educación; luego hizo lo propio con Ernesto Sanz en Justicia y Marcos Peña como secretario general de la Presidencia. Alfonso Prat-Gay sería su ministro de Economía y Rogelio Frigerio el de Infraestructura. Emilio Monzó sería su ministro del Interior, Jorge Triaca el de Trabajo y Graciela Ocaña la de Salud (si no está en el Gabinete nacional, será ministra de Rodríguez Larreta en la Ciudad). El área de seguridad quedará en manos de Guillermo Montenegro, y la futura Agencia de Seguridad sería para Eugenio Burzaco.

Macri es el que menos confirmaciones ha dado, y no hay que descartar que algunos lugares sean reservados para ser anunciados antes de un balotaje, cuando en pos de captar votos ajenos pueda ofrecer cargos a las fuerzas que queden fuera de carrera. En los últimos días, por ejemplo, sonó el nombre de Martín Redrado -que es número puesto para el BCRA o YPF si gana Massa- como embajador en EE.UU. de Macri.

Sergio Massa logró instalar que la fortaleza de su equipo radica en el área económica, donde brilla la figura de Roberto Lavagna, en manos de quien quedarían -ha dicho- Economía, el Banco Central, la AFIP, una agencia de inversiones con sede en Nueva York y una futura cartera de Agua y Energía. Semejante superestructura lo descarta como ministro de Economía, un cargo que podría mutar.

Con Massa están Marco Lavagna, Ricardo Delgado y Aldo Pignanelli, para el área económica; José Manuel de la Sota como jefe de Gabinete; Carlos Garetto ha sido confirmado como ministro de Agricultura; Gustavo Iaies para Educación y Diego Gorgal como ministro de Seguridad. Graciela Camaño sería ministra de Trabajo y Jorge Vanossi de Justicia.


Para Interior, Massa deslizó que piensa en un radical, que fue candidato a gobernador en estas elecciones. Probablemente nunca alcance a develar el nombre, pero podría pensarse en Gerardo Morales, uno de los más enfáticos de su partido en bregar por una gran interna abierta, que de todas maneras sigue en carrera para la gobernación jujeña y es tal vez el que más posibilidades tiene de la UCR para ganar una provincia este domingo.
      lavagna massa de la sota.JPG

En 2003, a instancias de Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner anticipó que Roberto Lavagna seguiría como ministro de Economía si ganaba. Fue el único nombre que anunció, pero con eso le dio un plus a su candidatura. Esta vez los candidatos decidieron que adelantar sus equipos podía aportarles mucho. Es otro detalle saliente de esta elección, que por último tiene otro enorme punto de diferenciación con respecto a las anteriores: a pesar de que quien marcha primero en las encuestas estaría a décimas de ganar en primera vuelta, el final sigue abierto y podría albergar la posibilidad concreta de abrir las puertas por primera vez a un balotaje. Con final abierto, para más datos. ¿Campaña gris? No parece.

Comentarios Facebook