miércoles 7.12.2016 - Actualizado hace
Participación

Aviones hidrantes por incendios

Señor director:


Agradezco siempre la posibilidad de volcar mi pensamiento en esa página. Con enorme tristeza vi por televisión el incendio de parte del bosque cercano a Bariloche. Por mis varios trabajos he recorrido gran parte del país maravillado de las vistas de cada lugar. Como también soy piloto civil, en su momento, aún no leía Diario Popular, allá por 1975 envié una carta a otro medio indicando la necesidad de adquirir aviones anfibios canadienses que recargan sus tanques sin detenerse en cualquier lago (en el lugar sobran) y entonces pasan por la zona de fuego y vuelven rápidamente a cargar de nuevo. Es más, me ofrecí a asesorar al organismo de turno sobre el beneficio de tener mínimo dos máquinas que comparado el tiempo de carga y descarga del líquido con los helicópteros que se usaron en varias oportunidades mejoran en menos de la mitad. Todos sabemos que en extinguir un incendio el tiempo es más que oro. Ahora bien, la señora presidenta y toda su familia van y viven muchas horas en el Sur incluyendo la hermana del señor Néstor posible gobernadora. No puedo comprender que no reviertan una situación tan destructiva y frecuente. Los aviones hidrantes son insustituibles. Los árboles que se queman, flora y fauna no retroceden. Dios, ilumina a quienes nos gobiernan.

Rodolfo Darío Oviedo
DNI 4.512.868


      Embed


Comentarios Facebook