miércoles 7.12.2016 - Actualizado hace
Historias de vida
08 | 11 | 2015
Imprimir
Agrandar
Reducir

La mujer que hizo del compromiso y la lucha un sello personal

Sergio Tomaro
0
Comentarios
Por Sergio Tomaro


Junto a su marido ya fallecido, constituye un símbolo de la independencia musical por la que ambos bregaron en los oscuros años de dictadura con el único objetivo de mantener viva la cultura en libertad.

La mujer que hizo del compromiso y la lucha un sello personal
Foto:

Cuando Esther afirma "viví tantos años que en cada etapa de mi vida hicimos algo distinto", el plural que aplica en la frase no responde a una imperfección expresiva sino a la manifestación clara de la simbiosis establecida con su marido quien hace tres años ya no está a su lado.

Esther Soto, maestra en su juventud, licenciada en Ciencias Antropológicas y coordinadora de la carrera profesional de su hijo, el músico Lito Vitale, honra a su esposo fallecido con cada recuerdo que refleja una vida en común caracterizada por la lucha en defensa de la música independiente.

Fumadora empedernida que justifica ese vicio nacido en su adolescencia con el consejo que supo darle Víctor Bo cuando le dijo 'fume siempre, a mi mamá le prohibieron el cigarrillo y murió dos meses después' Esther, de 82 años, narra su historia en la cual Rubens Marcos Vitale, universalizado como Donvi, comparte la mayor parte de los capítulos.

"Con Donvi nos conocimos en su casa porque yo era compañera de colegio de su hermana pero un día dejamos de vernos hasta que una vez en el tren, mientras iba de Berazategui a La Plata, volvimos a encontramos", señaló Esther a HISTORIAS DE VIDA.

Cautivada por la personalidad de quien se convirtió en su marido en una instancia a prueba, porque Donvi convenció a la madre de Esther de la conveniencia del sirviñaco utilizado por los pueblos originarios como base de la unión entre parejas, iniciaron una vida juntos que se extendió a lo largo de 57 años.

      Esther HdV 2.jpg

"Donvi era muy anarco y me convenció que el marxismo era una buena veta para cambiar el mundo, Así empezamos a militar juntos y en los años de la dictadura, decidimos encarar la resistencia cultural', puntualizó.

Esa decisión dio lugar a la creación de Músicos Independientes Asociados (MIA), una cooperativa concebida como un basamento cultural "que en los años siniestros -afirmó- era lo único que imponía libertad". De hecho, la propuesta se apagó en 1981, cuando ya en el país se respiraban aires de apertura política.

Antes, en 1976, el matrimonio impulsó otro proyecto que se mantiene e incluso se ramifica hoy en el terreno editorial. "Creamos el sello Ciclo3, siempre con los mismos objetivos que nos planteamos con Donvi detrás de una propuesta autogestiva e independiente", apuntó tras encender un cigarrillo más.

Templo de la cultura

Otro paso importante que Esther reconoce haber dado con Donvi es la compra a principios de los ochenta de la casona de San Telmo en la que su marido dictaba clases y ella despliega su labor como productora, en un lugar convertido, destaca con orgullo, "en un templo de la cultura"'.

"Esta casa edificada en 1890 había sido de una editorial que se fundió y ahora nos encuentra a nosotros con la ediciones de Ciclo3 como una vuelta del destino" dijo, y recordó que para adquirir la propiedad se dieron una serie de circunstancias especiales "que parecía decirnos que era solo para nosotros, aunque hubiera que reconstruirla prácticamente toda".

Ahora, el remozado patio cubierto atesora reconocimientos como la reciente distinción Juana Azurduy de Padilla que le otorgó al matrimonio el Senado de la Nación, dominado por un cuadro de Donvi al cual Esther mira con admiración impregnada en cariño, como aquella vez que se encontraron en el tren a La Plata para emprender juntos un viaje que no concluirá jamás.


Lito y Liliana, algo más que exitosos

No fue casual que padres como Esther y Rubens tuvieran dos hijos con marcada inclinación hacia la música como Liliana y Lito Vitale. "Mis hijos, además de exitosos, son divinos" aclaró por la dudas con neta convicción maternal.

Como encargada de coordinar la carrera profesional de su hijo, Esther sostuvo que es una tarea "para nada difícil" porque considera que después de tantos años compartidos en el hogar donde se formó, "sin duda que Lito ha aprendido mucho".

      Embed

"Liliana no hizo foco en el alcance masivo del espectáculo pero siente la música también muy profundamente", remarcó. Para ratificar que todo se hereda, hizo hincapié que si bien de adolescente la literatura la atraía mucho, cantar y lucirse en ese plano en el Normal número 1 de La Plata, donde estudió, era algo que hacía muy bien. Como también cuando el fondo del taller mecánico de su padre, en Ensenada, matizaba las duras jornadas de trabajo haciendo gala de sus cinco registros vocales.

Del linyera establecido a las espinas profanas

Poco antes de morir, Donvi le transfirió a Esther la una responsabilidad que le quitó el sueño a su mujer: canalizar sus palabras y su entusiasmo dirigidos a los jóvenes que hacían política a través de un libro que se convirtió en el primero editado por la rama gráfica de Ciclo3.

"Cuando Donvi se estaba por ir me encomendó que hiciera un libro que incluyera sus pensamientos y fue de esa manera que se concretó con el libro 'Un linyera establecido'', aseguró Esther.

Pero para redondear la obra encomendada, Esther requirió de asistencia invalorable de su nieto, Fidel, y de Salvador Giargiullo, el editor. "Fidel desgravó horas y horas de charlas, entrevistas y clases de su abuelo que después -subrayó- llevamos al libro".

El rol de Giargiullo también cobró enorme importancia para cristalizar el legado de su marido porque a criterio de Esther "Salvador es un profesional que logra que lo que un creador hace llegue al público".

'Un linyera establecido' dio lugar después a otras tres ediciones de Ciclo3 y ambas de Esther: 'Adalay, las almas sin edad' y 'Espinas profanas', ambos textos de narrativa poética. Ahora acaba de culminar un nuevo libro de poemas de Gabo Ferro.

Esther, satisfecha por haberle cumplido el sueño a Donvi, afirma que a su marido lo extraña mucho "porque con él siempre trabajé en plural y la verdad que no me acostumbro a hacerlo en singular".

 

Comentarios Facebook