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Boxeo
15 | 11 | 2015
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Desnudo artístico

Gustavo Nigrelli
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Por Gustavo Nigrelli


El programa "Golpe a Golpe" que emite TyC Sports, pese a tener los derechos más importantes del boxeo argentino, reconoció la crisis de nuestro pugilismo realizando un capítulo alusivo con mucho tino y buena producción, apelando a opiniones de colegas encumbrados pero no especializados, cuya mirada es más neutra y distante, sin perder profundidad.

Desnudo artístico
Foto:

La semana pasada, en el programa "Golpe a Golpe" que conduce el colega Walter Nelson y produce Axel Maidana por TyC Sports, casualmente se tocó el tema de la crisis del boxeo argentino.

Cabe acotar que TyC Sports, además de ser la pantalla deportiva nacional –en los últimos tiempos junto con DeporTV-, es la que transmite la mayoría de las peleas del boxeo local y de los púgiles argentinos a nivel internacional, salvo aquellos que caen en cadenas televisivas con los derechos ya estipulados.

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Y cabe además agregar que pese a la independencia de opiniones de sus periodistas, hasta el año pasado no se asumía con unanimidad esta crisis, enfocando la mirada demasiado en el presente esplendoroso, con los Maidana, Maravilla, Matthysse y compañía.

Eran diferentes formas de ver las cosas: una más inmediata y optimista, otra más a futuro, con vaticinio pesimista.

Pero las derrotas de todos quienes estaban en la cúspide (Maravilla, Maidana, Matthysse, Narvaes, Reveco, Diego Chaves, y demás intentonas aisladas) dio un baño de realidad, vislumbrando de pronto un vacío irremediable e imposible de revertir a corto plazo, que el programa tuvo la lucidez de reflejar en pantalla.

Lo curioso es que –extrañamente- para la tarea se valió de opiniones de colegas no identificados con el boxeo, como Daniel Arcucci, Gustavo López, Enrique Macaya Márquez, Ezequiel Fernández Moores, todos grandes referentes del periodismo deportivo, pero en la rama del fútbol, lo cual a priori pudo tomarse como palabras poco autorizadas.

      Maravilla Martínez Miguel Ángel Cotto

Sin embargo, por sorpresa, la reflexión de éstos y la actualizada cuan precisa información con la que contaban, dio como resultado lo contrario: una neutralidad de análisis superior a la que hubiese tenido la opinión de quienes están contaminados por la realidad, con posturas y tomas de posiciones demasiado rígidas por el trajín de la profesión.

Con extraordinaria desenvoltura y sabiduría todos supieron reflejar el problema boxístico actual, tomando casos puntuales y generales sin una mirada apocalíptica como la que invade a algunos, sino apuntando más bien al recambio, a que la historia ha mostrado siempre que tras las grandes figuras, o grandes apariciones, se ha producido luego un bache lógico, a modo de impulso para pegar el salto a las que vienen.

También el programa contó con las opiniones de especialistas del canal como Silvana Carsetti, o de la TV Pública como Daniel Guiñazú, en general coincidentes todas, cada cual con sus reflexiones personales y deducciones.

Esperar a las nuevas camadas es el razonamiento y la actitud lógica. La esperanza. El deseo.

Y la experiencia favorece, porque muestra que si se retrocede con la mirada y el análisis, siempre ha sido así y por algo hubo continuidad de campeones e ídolos.

El problema es que en este momento, viendo la realidad amateur más lo que fluctúa a nivel profesional para heredar tales lauros, tal recambio no existe, y si existe es pobre.

Todavía no puede abrirse juicio sobre las camadas de 14 y 15 años, pero de ahí para arriba, a nivel amateur todo termina en Alberto Melián, Yamil Peralta, Fernando Martínez, y el resto acompaña como puede. Y en proyección, éstos lejos están de llegar a ser un Narvaes, Maravilla o Maidana. Ninguno se ha clasificado hasta ahora a los JJOO de Río, y eso que ya hubo varias chances.

Melián, el más cercano y de mejor rendimiento como pro, además de ser lagunero carece de pegada, no sólo por falta de potencia, sino porque pega guantazos y cachetazos, sin haber aprendido a afirmar aún el golpe.

Yamil tiene potencia, pero no velocidad, y contrariamente a lo que se esperaba de él, rinde más sumando puntos que noqueando, lo cual lo volvió mezquino, calculador, y más apto para el sistema amateur que para el rentado. Fernandito es el más parejo pero no sobresale en nada, por lo que si el rival es superior, pierde. No es capaz de crear, de potenciarse en una línea, ya sea la técnica o la del KO.

      Yamil Peralta 2

Si alguno tiene más para dar –cosa posible- será para dentro de 3 ó 4 años, porque el sistema AIBA los retendrá en su seno ese tiempo, y recién nutrirán el profesionalismo nacional con cerca de 30 años. Si quieren llegar a algo, tendrán que acceder rápido a una chance mundialista,  como los casos de Lomachenko y Zou Shiming.

Mientras tanto, vaya uno a saber los destinos del boxeo casero, que contará con los viejos púgiles que no llegaron a nada, y los más nuevos que deambularon en el amateurismo sin destacarse, es decir, los peorcitos.

Eso además cambiaría el paradigma del pugilismo mundial y se vería más seguido casos de estrellas AIBA enfrentando a campeones del sistema tradicional, casi sin pasar por éste.

Pero yendo más a la actualidad, en la semana perdió en Texas, USA, Javier "La bestia" Maciel, por puntos en fallo dividido frente a un mexicano de 34 años y 22-8-0, 14 KO, llamado Norberto González, que de sus últimas 7 peleas había perdido 5. Un probador neto.

Maciel es uno del "Team Maidana" que está radicado en USA a la espera de dar el salto. Estaba 15º en la AMB y había dado el "sorpazo" el año pasado venciendo al boricua Jorge Meléndez en el Madison, antes de firmar con el "Team".

Sin embargo perdió. Es decir, ni tanto progreso técnico, ni tanta "protección" –los argumentos que se esgrimen desde allá- consiguió Maciel en su ya larga estadía, si es que cayó en fallo dividido, y,  según se cuenta, "injustamente". Un púgil realmente protegido no pierde esa pelea contra ese rival. Pero tampoco necesitaría de tal protección si hubiera avanzado en lo técnico. Y tal parece, retrocedió.

El panorama no es bueno, ni ahora, ni a corto, ni a largo plazo, echando una mirada a lo que hay y a lo que viene. Ésa es la parte de la película que les faltó a los colegas, o temen abordar para no resultar agoreros.

Sin hacer periodismo de periodistas, su aporte fue valioso. Y el programa, audaz, valiente, sensato, y por sobre todo, objetivo, porque ayudó a echar luz a una realidad que anhelamos revertir no escondiéndola, sino reconociéndola.


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