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Política
22 | 11 | 2015
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Salieron a seducir a quienes no los votaron

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Tanto Scioli como Macri, después del 25 de octubre, se enfocaron en tratar de conseguir los más de 7 millones de sufragios que tuvieron los cuatro candidatos a presidente que no llegaron al balotaje.

Salieron a seducir a quienes no los votaron
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El candidato por el Frente para la Victoria, Daniel Scioli, y el de Cambiemos, Mauricio Macri, competirán hoy por captar el apoyo de los 7,2 millones de electores que votaron por los otros cuatro candidatos presidenciales en las elecciones del pasado 25 de octubre y quedaron fuera de la definitiva segunda vuelta.

De esos 7.244.623 votos positivos, un 74 por ciento corresponden a Sergio Massa (Unidos por una Nueva Alternativa), a quien votaron 5.386.965 personas, lo que explica buena parte de la campaña de las últimas semanas de ambos candidatos presidenciales orientada a ese electorado. Incluso, hasta hubo llamados telefónicos para que sea el tigrense quien oriente a sus votantes en la dirección que tendrían que ir sus votos.

Respecto al resto, un 6 por ciento corresponde a Adolfo Rodríguez Saá (Compromiso Federal), que cosechó 412.577 adhesiones; un 9 por ciento a Margarita Stolbizer (Progresistas), que sacó 632.551; y un 11 por ciento a Nicolás del Caño (Frente de Izquierda y de los Trabajadores), que logró 812.530 sufragios en la primera vuelta.

Los votantes de estos cuatro candidatos, en particular los más de 5 millones que apoyaron a Massa, diputado nacional y líder del Frente Renovador, serán clave para Scioli y Macri en la segunda vuelta electoral de este domingo.

A los 7,2 millones de votos deben añadírseles los 664.739 votos en blanco registrados en la elección general del 25 de octubre (el 2,55 por ciento del total escrutado), porque aunque se trata de votos negativos -junto con los 199.446 anulados-, por diferentes motivos sus electores podrían inclinarse por uno u otro postulante en esta segunda vuelta.

Por caso, hay electores que no optaron por Scioli en la primera vuelta, pero que ahora lo apoyarán con el objetivo de que no gane Macri, y viceversa.

Sin contar los votos en blanco ni los nulos, en la primera vuelta Scioli cosechó un 37,08 por ciento (9,3 millones de votos) y Macri, un 34,15 por ciento (8,6 millones), y ambos pelearán por repartirse los 7,2 millones de votos, que representaron el 25 de octubre el 28,7 por ciento, de acuerdo con el escrutinio definitivo difundido por la Cámara Nacional Electoral.

El 25 de octubre votó el 81,07 por ciento del total de electores empadronados, lo que se considera un alto porcentaje de participación, de modo que en el resultado del balotaje también incidirá cuánta gente vaya a votar este domingo.

En el resultado porcentual de la segunda vuelta se cuentan solamente los votos positivos, para Scioli o para Macri, y no entran dentro del cálculo los votos negativos, es decir los votos en blanco y los anulados.

Aunque es relativo el predicamento que tienen los líderes políticos en la decisión personal de voto, Massa, el tercer candidato presidencial más votado en la primera vuelta (sacó un 21,39 por ciento), había anunciado que apoyaría al candidato que haga suyas las propuestas de UNA, aunque finalmente no explicitó su respaldo ni a Macri ni a Scioli, a pesar de su mayor cercanía al líder del PRO.

Del Caño
, el cuarto candidato presidencial más votado, encaró una campaña con spots publicitarios difundidos en las redes sociales y afiches callejeros con una fuerte convocatoria a votar en blanco, porque a su criterio "gane quien gane" de los dos, "más allá de los matices, va a buscar descargar la crisis en las espaldas de los trabajadores".

La postura de Del Caño fue adoptada institucional y formalmente por todos los dirigentes del FIT, que conforman el Partido Obrero (PO) y el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS).

La candidata por Progresistas, Margarita Stolbizer, en cambio, afirmó que "nunca votaría por Scioli porque es claramente la continuidad de este gobierno", lo que supuso un guiño a Macri: aunque se preocupó por aclarar que no tenía "resuelto" votar por el líder del PRO, mantuvo también una reunión con la gobernadora bonaerense electa, María Eugenia Vidal, a quien recibió en su casa.

Finalmente, el senador por San Luis Adolfo Rodríguez Saá, de extracción justicialista, dio libertad de acción a sus dirigentes y adherentes tras una reunión del Congreso General de Compromiso Federal: "Se ha decidido de común acuerdo, declarar la actitud frente al 22 como un acto de conciencia y que corresponde a los dirigentes decidir y de la misma manera hacérselo saber a los militantes y adherentes a nuestra causa", indicó el partido del senador por la provincia de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá.

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