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Policiales
28 | 11 | 2015
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Lucas Cabello: piden prisión preventiva para el policía y cambio de carátula

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Los abogados de la familia del joven baleado por un efectivo de la Policía Metropolitana en el barrio de La Boca solicitarán el cambio de calificación del delito. Cabello sigue internado, con cuadro crítico.

Lucas Cabello: piden prisión preventiva para el policía y cambio de carátula
Foto: Crédito Martín di Maggio / Diario Popular

Los abogados de la familia de Lucas Cabello, el joven baleado por un efectivo de la Policía Metropolitana en un hecho atribuido a un caso de gatillo fácil ocurrido el pasado 9 de noviembre en el barrio de La Boca, anunciaron que basarán su apelación en que todas las pruebas y pericias indican que la víctima estaba desarmada y en tal sentido, solicitarán el cambio de calificación del delito que se le imputa al agente Ricardo Ayala, y que se le dicte la prisión preventiva a los efectos de que no pueda entorpecer la investigación.

Tras conocerse que el juez de Instrucción Osvaldo Rapa dispuso la liberación del policía, aunque siga procesado, en una polémica medida sustentada en que actuó con "exceso de legítima defensa, al sentirse intimidado", los letrados Nahuel Berguier y Gabriela Carpineti afirmaron que "lo dispuesto carece de sustento, porque el mismo magistrado reconoce que Lucas Cabello no estaba armado".

Además, precisaron que "es indispensable, a los efectos de garantizar el libre desarrollo del proceso, que dicte la prisión preventiva por la gravedad del hecho, porque no hay dudas de que lo cometió Ayala, y porque hay peligro concreto de entorpecimiento de la investigación. Quedó claro en el expediente que la Policía Metropolitana está actuando para entorpecer".

En su escrito de apelación al fallo del juez Rappa, pedirán que se modifique la actual calificación de delito investigado como "homicidio en grado de tentativa" a la de "tentativa de homicidio agravado, por su condición de policía y por el estado de indefensión de la víctima". Cabe señalar que Lucas Cabello, de 20 años, estaba parado en la puerta del Hogar de Tránsito en el que vivía en la calle Martín Rodríguez al 500 de La Boca, había ido al kiosco de la esquina y tenía dos sandwiches de milanesa en la mano. Allí se originó una discusión con el agente Ricardo Ayala, quien le efectuó un primer disparo y luego, recibió otros dos tiros, ya estando en el suelo, ante la vista de varios vecinos, su pareja y la hija de dos años.

El informe de la División Balística de la Policía Federal ratificó que las tres vainas que se recogieron de la escena pertenecen a la pistola semiautomática del efectivo de la Metropolitana y que la única arma secuestra es la del imputado, quedando descartado que el joven estuviera armado, en contraposición de los dichos públicos del ministro de Seguridad porteño, Guillermo Montenegro.

En tanto, a casi 20 días del episodio, Lucas Cabello sigue internado con cuadro crítico, "Estable, pero grave", señalaron los médicos, que aguardan su evolución, a los efectos de someterlo a una intervención quirúrgica en la médica osea, que permita esperanzarse en que pueda recuperar la movilidad en sus extremidades inferiores y superiores.

Por otra parte, vecinos, trabajadores y miembros de organizaciones sociales y políticas del barrio de La Boca repudiaron "la decisión del juez Osvaldo Rappa de dejar en libertad al agente de la Policía Metropolitana Ricardo Ayala, quien el 9 de noviembre pasado baleó de tres tiros al joven Lucas Cabello a plena luz del día". "Si bien la Justicia procesó al policía por tentativa de homicidio agravado por haber sido cometido por un miembro de una fuerza de seguridad, en el mismo fallo habló de exceso en la legítima defensa y hasta de imprudencia", agregaron.

"Esta calificación no solo contradice la figura de "intento de homicidio" (si lo quiso matar no se estaba defendiendo) sino que además esconde dos trampas: justificar como "exceso" un accionar ilegítimo del policía y plantear que Ayala se defendió de un Lucas que, según las pericias balísticas de la Policía Federal y los testimonios de los testigos de la causa, estaba desarmado y por ende en total estado de indefensión. Lucas recibió tres tiros, dos de ellos cuando ya estaba en el piso. Esto de imprudencia y de exceso no tiene nada. Sólo podemos hablar de impunidad", concluyeron desde la agrupación La Boca Propone y Resiste.


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