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Política
04 | 12 | 2015
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Macri sacude la coctelera de la región

Gabriel Profiti
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Por Gabriel Profiti


Su triunfo no repercute solo en la esfera nacional y realizará su primera salida del país, tras haber sido electo presidente

Macri sacude la coctelera de la región
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El triunfo de Mauricio Macri no repercute solo en la esfera nacional. Junto con el inicio de un proceso de juicio político contra Dilma Rousseff en Brasil y las elecciones legislativas del domingo en Venezuela, donde se espera un triunfo opositor, son señales de un cambio de época en Sudamérica.

Macri realizará hoy su primera salida del país, tras haber sido electo presidente. Tenía previsto visitar a Rousseff, a los industriales brasileños y cenar con Michelle Bachelet. Pese a que ambas apoyaron a Daniel Scioli, el inminente mandatario del PRO buscará tender puentes con dos países que considera prioritarios para el nuevo entramado de relaciones de la Argentina.

Es curioso porque con la brasileña posiblemente entable mejores entendimientos económicos que Cristina Kirchner pero tendrá menos sintonía política.

Macri ya dijo que buscará acordar con el principal socio sudamericano el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, así como agilizar el comercio, ambas pretensiones de Brasilia, pero difícilmente sea tan explícito como su antecesora en el respaldo a una presidenta asomada a una compleja crisis institucional.

Ante el nuevo escenario regional, la jefa de Estado del PT espera convertirse en una suerte de enlace entre los gobiernos bolivarianos y los más conservadores, pero su protagonismo internacional quedará atado a la suerte doméstica, donde su popularidad se derrumbó a menos del 20 por ciento.

Las divergencias con Rousseff surgieron de entrada con el anuncio de Macri de que pedirá la suspensión de Venezuela del Mercosur por la persecución de dirigentes opositores.

El giro no es menor: la Argentina pasará de ser sostén del gobierno bolivariano a convertirse en su principal detractor regional. Macri esperaba plasmarlo en su primera cumbre de Mercosur prevista para el 21 de diciembre en Asunción, adonde dijo que pediría la suspensión del país gobernado por Nicolás Maduro.

La ofensiva quedó en stand by luego de que Susana Malcorra, designada canciller, anticipó que aguardarán a ver lo que dicten las urnas venezolanas el próximo domingo y las eventuales reacciones del gobierno. El chavismo nunca perdió una elección, solo un referéndum, desde que llegó al poder en 1998.

En el tablero del Mercosur, sin contar a Rousseff, Macri está más cerca del mandatario paraguayo Horacio Cartés, un poco más distante del izquierdista moderado uruguayo Tabaré Vázquez, y definitivamente lejos del boliviano Evo Morales.

De aquella izquierda fraternal que compusieron Kirchner, Chávez, Morales y Lula Da Silva, entre otros, queda poco. Sudamérica siempre fue modificando sus ciclos políticos en bloque y ahora -tras el fin del boom de las materias primas- está repartida, con los gobiernos del ALBA, Ecuador, Bolivia y Venezuela como rezagos de aquel eje antiestadounidense.

"Nuestra victoria sorprendió a muchos y alentó a la oposición venezolana, pero también a opositores en otros países como Bolivia", se entusiasmó una fuente dedicada desde hace años a tender lazos internacionales para el macrismo.

En ese contexto, el ex presidente de Brasil Fernando Henrique Cardoso consideró "alentador" el triunfo de Macri y su par uruguayo Julio María Sanguinetti lo definió como el inicio "del fin del populismo" en la región. De todos modos, sería apresurado plantear un giro regional y en buena medida dependerán de los futuros acontecimientos en Venezuela y Brasil.

La posición de Macri también plantó una cuña interna en países como Uruguay, donde el canciller Rodolfo Nin Novoa salió a tomar distancia del presidente electo argentino, pero brotó un áspero cruce entre el ex mandatario José "Pepe" Mujica con su ex canciller Luis Almagro.

Almagro, ahora como secretario general de la OEA, había amonestado a Maduro por no haber permitido una misión observadora en las elecciones de ese organismo siempre liderado por Estados Unidos. A diferencia de Mujica, el ministro de Economía y crítico de los gobiernos kirchneristas, Danilo Astori, apoyó al titular de la organización americana.

El calendario electoral en la región indica que los bolivianos irán a un referéndum para habilitar una nueva reelección de Morales con probabilidad de que gane el sí; mientras que en abril Perú irá a las urnas, con la derechista Keiko Fujimori -sí, la hija del ex presidente todavía preso- liderando las encuestas. Serán dos escalas de un proceso en el que Macri no será mero observador.

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