martes 6.12.2016 - Actualizado hace
Fútbol
04 | 12 | 2015
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Grondona mandó lluvia y la idea de unidad

Luciano Bottesi
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Por Luciano Bottesi


Sumaron más votos de los posibles y "empataron": la AFA sin Don Julio tenía su prueba de fuego y no la pudieron superar. Hoy comienzan a negociar el modo en que se resolverá la presidencia. A diferencia de Segura, Tinelli no quiere unidad

Grondona mandó lluvia y la idea de unidad
Foto: Jorge Brusco

Era la elección histórica. La primera con dos candidatos con posibilidades de ganar con el trajín de una campaña de más de un año, que además paralizó la actividad institucional. Y perdieron los dos, pero no por la imposibilidad de pasarle el trapo al otro como pregonaban desde los dos lados. Los cimientos sobre los que se construyó la cocina del fútbol argentino se los fagocitó y les demostró a los dos candidatos que los directivos hay algo que saben hacer: mentir, engañar y jugar a la punta que más convenga.

Tinelli y Segura pensaron que a ellos no les pasaría. El presidente, acaso, porque pensó que había un enemigo a combatir, que venía de afuera, que entró por la ventana y que había que derrotar en las urnas. Tinelli, tal vez, creyó que muchos más querían el cambio y que, como el flautista, lo seguirían para renovar el fútbol. Pero como en Hamelin, detrás de la melodía lo siguieron ratas.

Perdieron los dos, un doble voto que se le pasó a a los tres dirigentes de la comisión escrutadora y a los representantes de la  Inspección General de Justicia (IGC) y permitió que el en un universo posible de 75 votos, se contaran 76. Los dos candidatos sumaron 38 votos y de no haberse sumado uno extra, el ganador se hubiese impuesto por apenas uno. Hoy, quien hubiese sido presidente de la AFA se hubiese impuesto 38 a 37, por la mitad más uno de los votos. Tinelli siempre creyó que llegaba a los 50 votos y con algo más de mesura Segura se veía con 42. La realidad es que ninguno llegó a los 40.

      ERROR EN LAS ELECCIONES DE AFA.mp4


Ese escenario le permitió a Segura,  en caliente, promover la idea de unidad: no exponer a ninguno a esa derrota que les pisó la sombra. Uno de los dos perdió, pero no saben quién. Con las mismas pulsaciones Tinelli pujó para suspender el sufragio en la jornada de ayer para cenar con su círculo íntimo y evaluar la propuesta que ayer hizo públicamente el titular de la AFA.

Hoy será una jornada de reuniones de equipos y llegará la conjunta, para charlar íntimamente cuál será el paso a seguir: ambos quedaron debilitados, la AFA quebrada en partes iguales sin saber quién está de cada lado. Ambos no saben si afrontar una nueva elección, porque los asambleístas no fueron fieles a la vieja asociación y a la idea de la nueva.

¿Qué fortaleza tiene Tinelli de cara a lo que viene? ¿Qué puede negociar Segura? Los dos se pueden mirar y no saben cúal de los dos, en realidad, perdió más.

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