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Boxeo
04 | 12 | 2015
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El cepo

Gustavo Nigrelli
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Por Gustavo Nigrelli


Llega fin de año, y salvo Jesús Cuellar -que pelea este sábado ante Oquendo-, la figura del Mejor Púgil del Año parece desierta, en especial si éste pierde. ¿Qué pasó para llegar de golpe a una realidad tan caótica? ¿Cuáles fueron las causas? ¿Puede algo así desencadenarse tan abruptamente? Y lo más importante: ¿Tiene cura?

El cepo
Jesús Cuellar
Foto:

Hasta el año pasado, cuando entraba diciembre, la discusión sobre quién debía ser el boxeador del año arreciaba en algunos casos, y en otros, aún estando la opinión unificada, había varios postulantes para conformar una buena terna, cosa que costaba confeccionar con total justicia.

Hoy pasa exactamente igual, pero al revés. Cuesta conformarla, pero no por abundancia, sino por escasez.

Caídos los Matthysses, Revecos, Narvaes, Maidanas, Martínez, Diego Chaves y compañía, sólo queda maquillar al Tyson Ramírez, que viene de un escuálido empate en su casa frente a un retador de apuro, y Jesús Cuellar, que tiene un compromiso este sábado en New York en su 5ª defensa del pluma AMB frente al boricua Jonathan Oquendo (9º), del que si zafa canta ¡Bingo! y si pierde vuelve a la cola. (Space la pasará a las 22:30 para nuestro país).

      Matthysse.jpg


¿Pero quiénes lo acompañarían en la terna, visto y considerando que han perdido todos?

En menos de 1 año se ha pasado de un extremo a otro, sin escalas ni aviso previo. Y así como antes la crisis se negaba,  ahora ni se discute. ¿Puede una crisis gestarse en tan poco tiempo?

¿Cuál de los dos estados era engañoso: aquel o éste?


Claro, no hay que olvidarse de las mujeres. Con 18 campeonas mundiales argentinas, y algunas de ellas que han defendido afuera, hoy son las vedettes del "viril deporte de los puños".

Anacrónica frase.

Se culpa incluso del exceso de títulos mundiales femeninos -mucho más baratos y fáciles de organizar que los masculinos, por el poco control y la escasa exigencia que existe- a la decadencia del producto interno masculino en materia de "fondistas", en una lectura tan lineal como la que hasta el año pasado hablaba de apogeo y éste repentinamente de crisis.

Pero atacar al boxeo femenino y la hiper abundancia de sus títulos (que este año mermaron un poco por esa razón) para explicar el déficit del masculino, es como echarle la culpa a las velas de la falta de energía eléctrica.

Pensemos que el boxeo de mujeres viene creciendo hace años y convivió con el apogeo del masculino totalmente eclipsado por estos. De ninguna manera de pronto se invirtieron los roles. No ver eso no es ceguera, sino desidia.

El boxeo de hombres no tiene anclaje alguno en el de mujeres, ni siquiera en la programación de festivales, que han sido encabezados por éstas varias veces en el último tiempo por necesidad, no por interés.

Los cambios en el mapa político del boxeo en AIBA, que retiene en su seno a las jóvenes figuras, han sido –al menos en nuestro país- el grifo principal.

Un cepo que jamás en la historia se había vivido, y que aún no dio sus frutos siquiera en el campo amateur, aunque todavía es temprano para evaluarlo.

Pero también sería cómodo y simplista reducir solamente a eso la crisis, ya que el boxeo nacional tiene que ser más que una camada de 10 ó 12 púgiles, aunque seguramente en algo influye.

Sin embargo tampoco allí se resume todo. En otras épocas luchaban varios por un mismo lugar a nivel amateur, y el que quedaba afuera y pasaba al profesionalismo, tal vez hasta era mejor que el titular y llegaba más lejos. ¿Dónde están hoy en día esos jóvenes que no entraron al  universo AIBA?

      Omar Narvaes - Narvaez


Faltan maestros, y maestros de maestros. Chicos sobran.


Repasemos brevemente: ¿quién es el maestro de Narvaes? ¿Y de Reveco, que cambia a cada rato? ¿Y de Maidana? ¿Y de Cuellar? ¿Y de Maravilla Martínez?

Exceptuando a los Chaves, que son un clan pero sólo se forman entre ellos mismos, y a Mario Tedesco –hacedor de Balbi, Cuenca y Yamil Peralta-, el resto apeló a alguien de afuera, se automaneja, o cambió el DT.

Y los casos como el de Matthysse, formado por el Cuty Barrera, ¿a quién otro prospecto de nivel formó éste, más allá de MNatthysse? ¿Qué DT puede decir que es capaz de prescindir del talento natural de un púgil para convertir a alguien en figurita, o ser "marca registrada" como lo fueron en sus épocas los Brusa, los Santos Zacarías, o los Paco Bermúdez, por nombrar a los más hacedores de campeones?

El problema no se circunscribe en una sola pata, sino en varias. Y cuando esto ocurre, lo que entró en crisis quizás sea el sistema.

Por más que Cuellar gane este sábado, en una pelea donde es favorito sin dejar de ser riesgosa, máxime teniendo en cuenta la inestabilidad mostrada en su última defensa frente a un ex mosca como Darchinyan, el boxeo argentino seguirá en terapia intensiva.

Ponerle el cepo ahora a las mujeres para volver a estimular a los fondistas masculinos, es comparable a una crisis reciente de nuestra economía, también no reconocida en su momento y blanqueada de golpe.

Tal como se dice siempre, el boxeo no es una isla, sino el fiel reflejo de una sociedad.

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