jueves 8.12.2016 - Actualizado hace
Fútbol
28 | 12 | 2015
Imprimir
Agrandar
Reducir

La promesa de Sava

Eduardo Verona
0
Comentarios
Por Eduardo Verona


Se fue Diego Cocca de Racing y llegó Facundo Sava. El cambio de entrenador, ¿también supone un cambio en el funcionamiento del equipo, acostumbrado hace más de un año a plantear los encuentros de contraataque? El Colorado Sava propone “ser protagonista en todos los partidos”. Su idea no es la idea que el plantel abrazó en la última temporada. Mensajes y convicciones.

La promesa de Sava
Foto:

Apenas fue confirmado como entrenador de Racing, Facundo Sava afirmó: "Quiero un Racing que sea protagonista en todos los partidos. Un equipo solidario que ataque y defienda. Y que todos tengan disposición para recuperar la pelota y para atacar".

   Hace un año y medio Diego Cocca, cuando asumió como técnico de la Academia,  había expresado casi las mismas palabras que pronunció Sava. Cocca llegaba precedido por su clara identificación con un fútbol ofensivo que hacía foco en la circulación de la pelota y la elaboración. Le duró muy poco a Cocca esa búsqueda. Antes de que se cumplieran 10 partidos del torneo corto que Racing conquistó en la segunda mitad de 2014, esa idea original se transformó por completo y dejó de lado cualquier atisbo de elaboración: Racing pasó a ser un equipo netamente contragolpeador.

   Cocca, en definitiva, se despersonalizó en el plano futbolístico y se adaptó mansamente a las demandas del plantel. A nivel de resultados lo suyo fue inobjetable: salió campeón, entró cuarto en el torneo de 30 equipos y dejó clasificado a Racing para la Copa Libertadores de 2015, después de los dos partidos frente a Independiente.

   Sava, por su parte, planteó cuando fue presentado el 21 de diciembre en la conferencia de prensa que Cocca "dejó la vara alta e hizo un trabajo extraordinario". Que dejó "la vara alta" es cierto. El equipo ganó más de lo que perdió. Y obtuvo casi el 65 por ciento de los puntos que disputó, producto de 40 triunfos, 14 empates y 15 derrotas.

   Respecto al "trabajo extraordinario", no es cierto. Racing fue muy competitivo, pero privilegió más la especulación que los recursos ofensivos. Y cualquiera que frecuente el fútbol no desconoce que defender los espacios, dentro de todas las complejidades del juego, es más sencillo que generarlos en el campo adversario. Para ser lo más claro posible: es más fácil defender bien que atacar bien. Y Cocca, en comunión con el plantel, eligió primero neutralizar para después explotar el contraataque a favor de la potencia y la resolución goleadora de Gustavo Bou.

   Sava prometió en su ida y vuelta con la prensa desmarcarse de esa lectura. Apostar por otro proyecto. Por otra idea más ambiciosa. Igual que Cocca en su arranque, hasta que después del 2-1 a Boca (con 2 goles de Bou) en La Bombonera, cambió de rumbo y de línea.

   Un par de preguntas se construyen solas: ¿podrá Sava imponer sin sufrir ningún costo lo que pretende imponer? ¿O tendrá que negociar su interpretación del fútbol con los pesos pesados del plantel, como lo son Sebastian Saja, Luciano Lollo y Diego Milito, en particular?

   En principio, no parece una tarea sencilla modificarle de raíz el funcionamiento a un equipo que cosechó buenos resultados. Porque Racing tiene un funcionamiento. Pero Sava, por lo menos desde su intención y desde su pensamiento, no comulga con el contragolpe como sistema estructural. Lo puede tomar como una eventualidad que se presenta en un partido, pero no como una búsqueda y una estrategia plasmada de antemano.

   Los buenos entrenadores son los que saben convencer a sus dirigidos a partir del conocimiento. No los que se dejan convencer en nombre de oportunismos y réditos inmediatos. Cocca se dejó convencer rápidamente. Casi ni se resistió. Le salió bien esa claudicación desde las sumas y las restas. Allí, en esa área de los números, radica su logro. ¿Sava convencerá o se dejará convencer?

   Tiene 41 años el Colorado Sava. Recién arrancó en la profesión de técnico, aunque ya lleve algunos años mirando los partidos sentado en el banco. Se advierte por lo que viene declarando desde su etapa de jugador que persigue convicciones firmes a la hora de contemplar el paisaje del fútbol, más allá de otros paisajes.

   Si mantiene o no esas convicciones con circunstancias favorables o adversas, se verá en breve. Porque eso es lo que marca a un entrenador: su mensaje, que no es otra cosa que su marca registrada. Aunque gane o pierda. 


      Embed

Comentarios Facebook