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Quilmeño
09 | 02 | 2016
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Exigen respuestas a la Justicia por un crimen envuelto en misterio

Nahuel Molina
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Por Nahuel Molina


A poco de cumplirse un año del homicidio de Diego Ariel Romero, sus familiares reclaman avances en la investigación de la causa que aún no tiene ningún detenido, pese a las "contundentes" pruebas que presentó el abogado de la querella.

Exigen respuestas a la Justicia por un crimen envuelto en misterio
Diego Ariel Romero.
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Diego Ariel Romero era empleado del Municipio de Florencio Varela y tenía 37 años cuando, en la madrugada del 6 de marzo de 2015, lo asesinaron de un disparo al corazón en su casa, en un misterioso crimen cuya investigación se encuentra plagada de "pistas ignoradas por la Justicia", según denunciaron familiares de la víctima, que preparan una manifestación para escrachar a la fiscal de la causa.

La noche de su muerte, Romero, que se desempeñaba en el área de Deportes de la Comuna, escuchó ruidos y se levantó de la cama. Al llegar al living se topó con dos sujetos y uno de ellos, sin mediar palabra, le apuntó al pecho y disparó.

Al verlo caer, los agresores huyeron sin robar nada. En la misma vivienda también estaban durmiendo la pareja de Diego y las hijas de ella, fruto de su primer matrimonio.

"Nunca más supimos nada de mi nuera, desapareció y no la volvimos a ver. Jamás se acercó a nosotros después del homicidio de mi hijo, por eso sospecho que sabía algo y lo estaba ocultando", contó a EL QUILMEÑO María Elena Gauna, la madre de Romero, quien reveló que la novia de su hijo, con apenas 34 años, "falleció de un paro cardíaco a los 9 meses". Y lamentó: "Lo que sabía se lo llevó a la tumba".

      Diego Ariel Romero.

¿Crimen pasional?
El abogado de la familia de la víctima, el doctor Guillermo Polleti presentó diversas líneas de investigación en la Fiscalía N° 3 de Florencio Varela. Sin embargo, "ninguna fue tenida en cuenta por la fiscal Gisela Olszaniecki", apuntó Gauna.

"En el velorio, una de las hijas de mi nuera me contó que, previo al asesinato, su padre estaba armado; por lo que sospechamos que podría haber sido un crimen pasional", remarcó. No obstante, la madre de Romero explicó que este sospechoso "nunca fue citado a declarar". "Para colmo, me enteré meses después que era un testigo encubierto y no lo imputaron", agregó.

¿Una venganza?
Una segunda hipótesis desvela a la familia de la víctima. La noche del 6 de marzo, dos testigos vieron salir de la casa a un joven apodado "Chuky", a la misma hora que se produjo el sangriento homicidio.

"Diego había tenido un fuerte enfrentamiento con el novio de la hija mayor de su pareja, por problemas de convivencia. Sabemos que el tal 'Chuky', al que mencionaron los testigos, es muy amigo del pibe que se peleó con mi hijo. Por eso, también creemos que pudo haber sido una venganza, que lo haya mandado a matar el novio de la hija de mi nuera", consideró Gauna, quien -finalmente- sentenció: "Chuky está detenido, pero por otros tres homicidios. Le pedimos a la fiscal que ordene una rueda de reconocimiento, para que lo puedan identificar los testigos. Lamentablemente, no aceptó la petición".

Los familiares de Diego Ariel Romero marcharán a la Fiscalía N° 3 de Florencio Varela el próximo 7 de marzo, para exigir avances en la causa judicial, que aún no tiene detenidos.

La pista del embarazo
Una situación en particular alrededor del caso levanta aún más sospechas en la familia de Diego Ariel Romero. Es que, a la semana siguiente del asesinato, se supo que su pareja estaba embarazada.

La familia de la víctima nunca tuvo contacto con la mujer durante los 9 meses de embarazo, ella desapareció y jamás tuvieron un encuentro hasta que se enteraron que, dos semanas después del parto, ella había muerto de un infarto en plena calle. "No sabemos de quién es la beba que tuvo. Mi hijo nunca supo que iba a ser papá y nosotros dudamos que él sea el padre de la nena. Por algo ella desapareció, sabía algo o estaba ocultando algo", aseveró a este medio María Elena Gauna, madre de la víctima.

"El embarazo podría ser un motivo más para creer que fue un crimen pasional. Por eso le pedimos a la Fiscalía un estudio de ADN que todavía no se realizó. Podría ser una prueba contundente para avanzar con la investigación", remarcó Gauna, quien finalmente indicó: "Quiero saber por qué lo mataron a Diego, lo asesinaron como a un perro y no tuvo oportunidad de defenderse. Yo tengo mis presentimientos, pero eso no alcanza. Necesito certezas y la Justicia no hizo nada en todo un año".

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