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Salud
21 | 02 | 2016
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Datos clave sobre la tiroides: una glándula chica, pero importante

Karina Muzzupappa
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Por Karina Muzzupappa


La tiroides es una glándula con importantísimas funciones, pese a que no supera los 20 gramos. Aquí, algunos datos para entender su funcionamiento y estar alerta ante cualquier alteración. Las más conocidas son el hiper e hipotiroidismo, disfunciones que pueden ser acompañadas o no del aumento del tamaño de la glándula.

Datos clave sobre la tiroides: una glándula chica, pero importante
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Es extraño considerar que una glándula con una función tan importante en el organismo, no supere los 20 gramos. La tiroides se encuentra en la base del cuello, tiene forma de "mariposa" y su funcionamiento depende de la hipófisis, otra glándula localizada en el cerebro.

La tiroides se encarga de regular el metabolismo del cuerpo mediante la producción, almacenamiento y liberación de hormonas tiroideas: tiroxina (T4), triyodotironina (T3) y calcitonina.

Éstas influyen en casi todas las células, tejidos y órganos; son necesarias para la síntesis de muchas proteínas esenciales en los períodos de crecimiento y contribuyen con el desarrollo del sistema nervioso central.

Además se destaca su influencia en la frecuencia cardíaca, el nivel de colesterol, la fuerza muscular, regulación de la temperatura corporal, el ritmo intestinal y la función reproductiva, entre otras.

Por su parte, la masa ósea se ve beneficiada por la calcitonina, hormona fabricada en otras células que se encuentran en la tiroides pero que no cuentan con el mismo control embriológico y tampoco es regulada por la hipófisis.

La tiroides puede manifestar una alteración de su estructura, cuando la glándula aumenta su tamaño se lo denomina "bocio". Esta disfunción puede clasificarse en: difuso (cuando toda la glándula está afectada uniformemente), nodular o polinodular (cuando uno o más nódulos han crecido en su superficie). Los nódulos tiroideos pueden manifestarse a través de un bulto en el cuello y generalmente son asintomáticos, pero en algunas oportunidades puede producir dificultades para tragar, respirar o incluso el paciente puede manifestar algunos cambios en la voz.

Las alteraciones de funcionamiento más conocidas son el hiper e hipotiroidismo, disfunciones que pueden ser acompañadas o no del aumento del tamaño de la glándula. El hipotiroidismo se trata de una disminución en la producción de hormonas tiroideas, sus síntomas más frecuentes son: decaimiento, sueño, fatiga, sobrepeso (es responsable de un aumento que oscila entre 2 y 4 kilos; producto de la retención de líquidos, también denominado edema) y dificultad para su baja trastornos en la función reproductiva como alteración de las menstruaciones o infertilidad.

Por su parte el hipertiroidismo, al contrario del primer caso, se caracteriza por un exceso de la función de la glándula tiroidea y puede manifestarse con irritabilidad, taquicardia, pérdida de peso (con un apetito normal o incluso mayor) y nerviosismo, temblor y calor. Además, algunos pacientes pueden tener síntomas oculares como irritación u ojos saltones.

En general, los nódulos son benignos, pero mediante una punción se puede obtener un diagnóstico certero del mismo. A pesar del predominio en el género femenino, la aparición de un nódulo tiroideo en un hombre aumenta las posibilidades de que dicha formación pueda resultar maligna. La mayoría de las veces los casos malignos no suelen ser agresivos y tienen una evolución favorable siempre que se realice una consulta precoz junto con un tratamiento adecuado. Ahora bien, es importante tener en cuenta que los trastornos tiroideos pueden afectar a personas de cualquier edad aunque en el caso de los niños es una situación poco frecuente.

En conclusión, es fundamental estar atentos a los síntomas que puedan indicar alguna disfunción, la consulta temprana con el especialista es fundamental para un diagnóstico precoz. Actualmente existen tratamientos que se ajustan a las necesidades y condiciones de cada paciente. Por ese motivo, ante los primeros síntomas es importante acudir a un endocrinólogo para actuar con rapidez.

Asesoró: Dra. Laura Maffei, Matrícula 62.441.

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