viernes 2.12.2016 - Actualizado hace
Espectáculos
24 | 02 | 2016
Imprimir
Agrandar
Reducir

Cuando el arte marcha sobre ruedas por todo el país

0
Comentarios


Equipos móviles del programa Cinemóvil INCAA recorren el país para llevar el cine nacional a todas partes del país.

Cuando el arte marcha sobre ruedas por todo el país
Foto:

Bien sabido es que el cine es mucho más que un espectáculo, es arte que nos expresa, pero también pieza clave en la formación de nuestros modelos, valores, creencias e ideales. Y si bien desde su creación en 1895, su expansión ha sido descollante, aun hoy hay personas, que alejadas de las grandes ciudades jamás han experimentado ese momento mágico y sublime que se experimenta al ver una película en pantalla grande.

Este y el objetivo de difundir el cine nacional como instrumento para la promoción de la diversidad y fortalecimiento de nuestra identidad, fue lo que motivó que en una reunión de la Asamblea Federal llevada cabo en abril de 1996, los secretarios de cultura de los gobiernos provinciales junto al Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) comprendieran la necesidad de instrumentar un programa para que el cine llegara a cada rincón de la Argentina. Fue así que se decidió la creación de un programa que con equipos móviles de proyección recorrieran cada provincia para difundir el cine nacional en las localidades que no contaban con salas de cine.

 La idea se plasmó rápidamente y ya en el año 1997 se adquirieron 24 unidades móviles equipadas con sistemas de proyección para video, sonido, iluminación, pantalla y equipos electrógenos propios, para los lugares en los que no existe suministro de electricidad. Para la ocasión se firmó un convenio con cada provincia y de esta manera se puso en marcha este proyecto de carácter nacional y descentralizado que es Cinemóviles INCAA.

Desde aquel día hasta hoy, los Cinemóviles INCAA recorren la extensa territorialidad de nuestro país, llegando a los lugares más recónditos de cada provincia, desplegando pantallas en escuelas, hospitales, centros vecinales, cárceles, plazas, clubes y todo aquel espacio donde la población se reúna espontánea o planeadamente a ver desplegar La Cinta de Sueños, tal como definió Orson Welles al séptimo arte, una tarea absolutamente gratificante y de gran responsabilidad por las actividades que realiza.

      Embed

Comentarios Facebook