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Economía
14 | 03 | 2016
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El fallo estaba previsto por letrados de ambas partes

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La implementación de la orden de la Corte de Apelaciones de Nueva York del último viernes responde a lo acordado por los abogados de Argentina y de los holdouts en una audiencia del 24 de febrero en Nueva York.

El fallo estaba previsto por letrados de ambas partes
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La decisión de la Corte de Apelaciones de Nueva York de hacer efectivo un "stay" que deja en suspenso la orden del juez Thomas Griesa en la que el magistrado anuncia su decisión de levantar las medidas cautelares que hoy impiden al país pagar a los bonistas reestructurados, era una posibilidad que estaba prevista tanto por Argentina, como por los fondos buitre, en el marco del litigio que mantiene en los tribunales estadounidenses por la deuda que permanece en situación de default.

Lo concreto es que la implementación de la orden de la Corte de Apelaciones del último viernes responde a lo acordado por los abogados de Argentina y de los holdouts en una audiencia del 24 de febrero en Nueva York. Allí, el tribunal accedió a la solicitud del gobierno argentino de poner fin a las apelaciones sobre las medidas cautelares que le impiden pagar a los titulares de bonos que reestructuraron su deuda en 2005 y 2010, y salir a los mercados internacionales para buscar fondos que permitan cumplir los acuerdos con los holdouts, siempre y cuando cumpla antes con las condiciones fijadas por Griesa.

Para proceder con ese pedido, la Corte de Apelaciones pautó no obstante dos condiciones: una fue que la corte del distrito Sur de Nueva York -a cargo de Griesa- convocara a una audiencia para darle la oportunidad a las partes a ser oídas, mientras que el otro requerimiento era la implementación de un "stay" para que los demandantes pudieran apelar la decisión de levantar las medidas cautelares.

Griesa convocó entonces a una audiencia el 1 de marzo, en la que concedió la moción argentina para dar de baja las "injunctions", entendiendo que el objetivo inicial de obligar al país a sentarse a negociar ya no era necesario.

"Las circunstancias cambiaron tanto como para hacer las 'injunctions' desiguales y perjudiciales para el interés público", afirmó en su orden el magistrado.

No obstante, Griesa fijó las condiciones previas necesarias para dar por tierra con las medidas cautelares, entre las que se encuentran la necesidad de que el Congreso derogue la Ley de Pago Soberano y la Ley Cerrojo, y que el gobierno pague a los holdouts todos los acuerdos cerrados al 29 de febrero.

Concretada la audiencia en el distrito Sur de Nueva York, el segundo requisito de la Corte de Apelaciones, el "'stay" de hasta dos semanas para permitir a los demandantes el recurso de apelar, terminó de ser implementado el último viernes.

Con ese anuncio, lo que hizo el tribunal fue dar continuidad a lo previsto por los representantes de Argentina y de los holdouts en la audiencia que tuvo lugar cinco días antes de que se diera a conocer el acuerdo alcanzado por 4.653 millones de dólares con los fondos buitre más díscolos (NML, Aurelius, entre otros).

Ahora, en base a los tiempos procesales fijados, los holdouts demandantes tienen tiempo hasta hoy, para presentar sus argumentos de por qué se oponen a que se ponga fin a las medidas cautelares.

Por su parte, el gobierno nacional deberá realizar sus argumentos formales sobre la necesidad de levantar las "injunctions" antes del 21 de marzo y los fondos buitre, bonistas "me too" y demás minoristas involucrados, tendrán su derecho a réplica hasta el 25 de marzo.

El cronograma no incluyó fecha para una nueva audiencia sobre el tema y contempla que la misma será "determinada en un momento posterior".

Se estima que la resolución del tribunal de apelaciones llegaría antes del 14 de abril, cuando vence el acuerdo de pago entre los principales fondos buitre y Argentina, como figura en el acuerdo rubricado por Elliot y otros fondos buitre con el gobierno, en el marco de las negociaciones que encabeza el mediador Daniel Pollack.

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