jueves 8.12.2016 - Actualizado hace
Fútbol
14 | 03 | 2016
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De un Ciclón colorido a media docena de pálidas

Anuar Peche
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Por Anuar Peche


El San Lorenzo de Guede se fue destiñendo. De arranque, ganó la Supercopa, se prendió en la pelea del torneo, pero luego del tropezón con la Liga, dejó de ligar. Ahora, lleva seis sin triunfos y mañana se juega la clasificación en la Copa.

De un Ciclón colorido a  media docena de pálidas
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A reencontrar ese Ciclón insoportable que ilusionó a todo Boedo... Después de seis encuentros sin victorias, San Lorenzo necesita tener una reacción ya. No puede permitirse seguir en esta meseta futbolística y de resultados si es que pretende seguir con vida en el objetivo principal de todo el mundo cuervo: La Libertadores. Y también, en la competencia casero.

Mañana, frente a Gremio de Porto Alegre, el conjunto de Pablo Guede se juega la clasificación a la siguiente fase de la Copa. Pero más que combatir con el team brasileño, San Lorenzo debe combatir contra sí mismo. Le urge encontrar sus problemas de inmediato, aceptarlos y así, transmutarlos para que todo lo bueno que hizo al comienzo, no termine en el tacho. Veremos si Guede logra que sus muchachos activen antes de que sea tarde. Porque para Sanloré, el despertar sí o sí tiene que ser hoy...

Hace rato que no Liga

De un Ciclón colorido a media docena de pálidas... En San Lorenzo venía todo bárbaro. Después de levantar la Supercopa frente a Boca con una goleada tremenda en Córdoba y un nivel superlativo, el Ciclón de Guede también tuvo un gran comienzo en el torneo: empató en el debut y luego vinieron tres victorias consecutivas: Sarmiento, Olimpo y Vélez.

Pero un par de días más tarde de la alegría con el Fortín, perdió su primer partido con la Liga de Quito en Ecuador y desde ahí, dejó de ligar: empató con Huracán, Toluca, Gimnasia, Gremio (uno atrás del otro), y el finde perdió con Arsenal. Clarísima la recaída. Y para graficar aún más esto. En los primeros cinco cotejos, ganó cuatro, empató uno, convirtió 13 goles y le metieron 5. Mientras que en los últimos seis partidos, empató 4, perdió 2, marcó a penas 3 tantos y le hicieron 7.

Y no solo en tema resultados. Obviamente que esta meseta se gestó por una recaída futbolística, tanto en lo colectivo como en lo individual. La falta de eficacia en los últimos cotejos es más que evidente. Los números hablan por sí solos. Pero además, el equipo perdió juego, empeoró en lo defensivo (fue una de las fallas del inicio, pero se maquilló con contundencia). Y también, como diagnosticó Mercier, perdió "concentración". Ojo, no hay que olvidarse que la agenda recargada, desgasta a cualquiera. Veremos si mañana, el Ciclón de Copa otra vez...


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