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Quilmeño
22 | 03 | 2016
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Rusiecki, a pura brazada en busca de un sueño olímpico

Alejandro Iglesias
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Por Alejandro Iglesias


El nadador berazateguense se entrena a diario en el Club Villa España con la meta de representar a la Argentina en los Juegos Olímpicos. "El sueño es clasificarme, es difícil pero no imposible", sentenció el joven de 18 años, múltiple campeón entre los juveniles.

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En el Club Villa España, Facundo Rusiecki es sinónimo de natación. Con apenas 18 años, el Polaco es uno de los emblemas de la institución y va camino a convertirse en uno de los máximos referentes de este deporte en la Argentina.

Guiado por su entrenador, Nicolás Montenegro, al berazateguense le quedaron chicos los campeonatos juveniles, donde cosechó muchas medallas, y ya empieza a codearse con la élite nacional. Todo en pos del sueño de participar en los Juegos Olímpicos.

Rusiecki, campeón nacional en Juveniles, viene de ser séptimo el año pasado en el Argentino de Mayores, por detrás de los mejores, por lo que apunta a superar la marca de alguno de ellos para ingresar en la prueba relevo libre 4x100 metros en los Juegos de Río de Janeiro.

Para eso, deberá brillar en el Argentino de Mayores que se disputará en mayo. "El sueño es llegar a clasificarme. Es difícil, pero no imposible. Federico Grabich es intocable, tendría que tratar de pasar a Matías Aguilera, Guido Buscaglia o Lautaro Rodríguez", expresó el protagonista, en diálogo con El Quilmeño.

Hasta el momento, su mejor marca es 51 segundos 96 centésimas en los 100 metros. Pero no es algo que lo conforme: "Mi objetivo es bajar un segundo y medio hasta llegar a casi 50".

"Si alcanzo el tiempo que pretendo, pero no me alcanza para clasificar, igual está bien. Sé que soy joven y, si no es este, hay cuatro años más para trabajar", confesó el Polaco, con los pies sobre la tierra y consciente de que, si no es en Río, le sobran condiciones para estar en Tokio en 2020.

Y es probable que eso ocurra, ya que Rusiecki está en constante evolución: "En el último Argentino de Mayores bajé mi marca y en el nacional de mi categoría volví a hacerlo, ganando los 50 y 100 metros libres".

De todos modos, reconoció que "es una experiencia diferente" competir entre pares que con la élite, ya que "motiva un poco más y es otra la presión de saber que estás con los mejores de Argentina".
"Hace poco fue la primera vez que me tocó estar diez días concentrando con un equipo nacional y aprendés bastante. Te sirve para medirte con los demás y ver cómo estás parado", comentó el nadador.

Por último, el orgullo berazateguense brindó su meta inmediata: "La idea es estar bien en el plano nacional para lanzarme a competir en un Panamericano o Sudamericano de Mayores. Y, obviamente, el sueño máximo es alcanzar los Juegos Olímpicos".


Sacrificios


Parece mentira que un deportista que aspira a participar en un Juego Olímpico haya renegado del deporte en sus inicios. Sin embargo, Rusiecki confesó que "empecé a nadar a instancias de mis padres, pero no quería saber nada", aunque aclaró: "De a poquito me fue gustando y cuando me dijeron que tenía condiciones me fue picando el bichito de la competencia".

A los 12 años fue cuando hizo el clic. "Al principio veía a los que estaban arriba y me parecía imposible, pero siempre tuve la suerte de poder ir bajando las marcas, sin estancarme, y eso me motivaba más", expresó.

Como es lógico, para estar a tan alto nivel, el Polaco tuvo que hacer muchos sacrificios, entre ellos el de descuidar sus estudios. Según contó "la escuela se me complicó bastante".
"El último año empecé a nadar en doble turno e iba un solo día a la semana al colegio. Por suerte en la escuela Atanasio Lanz siempre me dieron las facilidades para hacerlo y pude rendir a fin de año", relató.

Igualmente, no se arrepiente y, mirando a futuro, redobló la apuesta: "La natación es ahora y estudiar puedo hacerlo más adelante. Las condiciones para el deporte son de joven, si uno las deja pasar no va a poder repuntar más".

Por último, se refirió a los cuidados que debe tener: "La alimentación es importante, sobre todo las calorías para no perder masa muscular y no sentir tanto el desgaste. Además, hago cuatro sesiones semanales de gimnasio. Hay días que estoy un poco duro o más pesado, pero a la larga te terminás sintiendo más potente".


Mentalidad fuerte


Detrás de un gran nadador, hay un gran entrenador. Nicolás Montenegro está en todos los detalles y, entre palabras de aliento, algún grito necesario y varias correcciones, exige a Rusiecki al máximo con el objetivo de que alcance su mejor nivel.

Quien es su coach desde los 12, contó cuál es la principal virtud del Polaco: "Más allá del talento que tiene, la cabeza es primordial. Se entrena todos los días, no falta nunca y tiene un carácter tranquilo".

"Vio que se le abrían las puertas y va en busca de eso. No desmerezco a otros chicos, pero quizás tienen otros sueños y el de él es llegar a los Juegos Olímpicos. Los demás quizás no lo creen posible y no se preocupan como deberían. Esa es su gran diferencia con el resto", sentenció.

A partir del año pasado, Rusiecki empezó a tener 10 sesiones de trabajo a la semana: 6 a la mañana y 4 a la tarde. En tal sentido, Montenegro explicó que "se incrementó la cantidad de metros y eso llevó una adaptación al principio. Subió sus marcas, no se sentía tan potente, pero ahora se ve reflejado".

Por eso, se mostró confiado con que Rusiecki alcance los JJ.OO. "La natación es un deporte en el que vos te entrenás toda tu vida para un momento, y si ese día te sentiste mal, ya está. Pero al Polaco no le pasa porque está preparado y es fuerte", argumentó.

El nadador integró el mes pasado una concentración nacional en el CeNARD. Al respecto, Montenegro dijo: "Allá las piletas son de 50 metros y no es lo mismo nadar de un tirón que tener una vuelta cada 25. No son las mismas cantidades de brazadas y podés diseñar la estrategia de carrera. Igualmente, me siento más cómodo en la pileta del 25 del Club Villa España, donde siempre dan una mano".

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