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03 | 05 | 2016
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Lexter – La Ola Perfecta: "La radio está pobre de referentes e ideas"

Camilo de Cabo
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Por Camilo de Cabo


Este miércoles se estrena en el Konex una de las últimas sensaciones del cine independiente argentino. Charlamos en exclusiva con el guionista y director de esta verdadera oda a la radio, Luis "Hitoshi" Díaz, y con su protagonista, el comediante, guionista y "stand-upero" Pablo Fábregas

Lexter – La Ola Perfecta: La radio está pobre de referentes e ideas
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Luego de la buena repercusión que tuvo tras su paso por el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y varias proyecciones, se estrena en la Ciudad Cultural Konex "Lexter – La Ola Perfecta", una de las últimas sensaciones del cine independiente nacional.

La película cuenta la historia del hombre detrás del título, Lexter, una leyenda de la radio argentina algo venida a menos, abordada por Blas (Nicolás Eisen), un joven aspirante a conductor rdiofónico que lo sigue a todos lados con la intención de escribir una tesis sobre él. Al principio reticente a la idea, el malhumorado ídolo del joven accede y, maltratos mediante, lo introduce dentro del mundo del dial y de un maravilloso (aunque también amargo) pasado que nunca volverá.

De cara a la primera proyección de un ciclo de tres, que tendrá lugar este miércoles 4 de mayo, DIARIO POPULAR charló en exclusiva con su guionista y director, Luis "Hitoshi" Díaz, y con su protagonista, el comediante, guionista y figura del Stand-Up local Pablo Fábregas.

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Pablo Fábregas y Nicolás Eisen en un fotograma de "Lexter - La Ola Perfecta"


-Luis: contame un poco cómo surgió el proyecto de hacer esta película y cómo fue el rodaje.
Luis "Hitoshi" Díaz: "Lexter" surge en un momento en que yo, después de casi 15 años trabajando como productor y coordinador de aire en varias radios, me daba cuenta que estaba enojado con las formas que la radio, como medio, había tomado, sobre todo en las radios principales. De repente, empezó a ser más importante tener un buen premio para los oyentes o que el conductor tenga una buena cena de canje mientras hace el programa, y no trabajar para tener más ideas, mejores secciones... Todo eso me parece nefasto y pensaba que no se habla de eso en las escuelas de radio o periodismo. Tipo: "mirá que quizás tu laburo dependa de cuan calientes o fría está el agua que le llevas al conductor". Y eso fue un poco el disparador para escribir "Lexter".
En cuanto al rodaje, al ser una peli independiente, sin subsidios del INCAA, fue como suelen ser este tipo de rodajes: por momentos hermoso por la intimidad que se genera al ser 4 o 5 personas una noche de invierno robando imágenes de fachadas de lugares que fueron míticos y hoy son organismos de Estado o de sindicatos privados (Cemento, el Parakultural). Pero también, en otro momentos, pensaba que no se terminaba más. Fueron 20 jornadas, unas 10 muy seguidas, a ritmo, tiempo y forma, y después, por motivos varios, se fue haciendo más largo todo. De hecho, el testimonio del Ruso Verea que aparece en la peli se hizo mientras mezclábamos el sonido, con la película ya editada y los huecos en negro para que entre el Ruso con toda su genialidad.

-¿Y vos Pablo, cómo y por qué te uniste al proyecto?

Pablo Fábregas: Luis me venía contando el proyecto de guión, y su empuje para hacer cine me asombraba. Una noche lo estaba al alcanzando a algún lugar y antes de bajar me dice: "Para mí Lexter sos vos. ¿Cómo te ves? ¿Te animás?". Dije sí de inmediato.

-¿Y cómo te sentiste en tu primer protagónico cinematográfico?

PF: El proceso fue duro. No estaba acostumbrado. Los ensayos de teatro, por más duros que sean, siempre son en una sala. Rodar "Lexter" era por todos lados, a toda hora, con todos los climas. Es extenuante. Pero cuando la vi terminada, me dije: "valió la pena".
     
-¿Qué te parece el personaje de Lexter? ¿Cuánto de vos hay adentro del personaje?
PF: Yo nunca miro el pasado con añoranza. Sólo me importa lo que está pasando y lo que me gustaría que pase dentro de poco. Lexter está clavado en un momento entre los 80´s y los 90´s.
Trate de rescatar algunos detalles de varios personajes de la radio y del rock. Pero creo que en general me basé en los clichés de las personas que piensan que todo tiempo pasado fue mejor.
Lexter está enojado y le cuestan mucho las relaciones. Yo me enojo fácil, pero disfruto mucho de los demás.

-¿En quién o quiénes te basaste para escribir el personaje de Lexter, Luis?
LHD: En muchos y en nadie. En mi cabeza siempre estaba ese Lester Bangs de Philip Seymour Hoffman en "Casi Famosos". No sé si Bangs era tan copado (risas). Pero la relación que tiene con el personaje del pibe en esa película es genial. Esa locura, cuando pone a los Stooges, cuando le habla de que los rockeros lo van a engañar... Hay un homenaje muy obvio en la peli: en un momento, Lexter le dice a Blas que hoy, con las redes sociales "todos quieren ser algo... casi famosos". Después la gente me pregunta si es Mario (Pergolini), Lalo (Mir), (Roberto) Pettinato... Yo digo que todos y ninguno. Hay otros más obvios para mí en los que me inspiré para otros personajes. Pro los dejo para que los espectadores los saquen.

-¿Siempre pensaste en Pablo para el papel de Lexter?
LHD: No. De hecho, con el guión casi terminado, no tenía protagonista. Pablo aparece porque yo laburaba con él en "Canchero", su show de stand up junto a Diego Scott, Malena Guinzburg y Fer Sanjiao, y una noche se le rompió el micrófono en escena, y medio se enojó e hizo un chiste a la vez. Y dije "así es Lexter, acá está Lexter". Y volviendo a casa después del teatro se lo propuse y textualmente me dijo: "estás loco, nunca hice nada así, vas a fracasar... acepto" (risas). A partir de ahí fue una aventura hermosa. Mucho laburo, él metiéndose a reescribir y mejorar cosas del guión y con un compromiso tremendo con la película y el proyecto. Mi agradecimiento con Pablo es eterno. Viró la peli de una más de adolescentes a la deriva en una comedia como considero a "Lexter".

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Luis "Hitoshi" Díaz


-Después de esta película, ¿te considerás actor, Pablo?
PF: Soy un comediante, y una parte de eso es actuar. Pero no me considero actor. De todas formas me encantaría seguir actuando por fuera de lo que hago en el teatro.

-¿Creés que el stand up es una puerta hacia otras actividades, como el cine, el teatro y los medios de comunicación?
PF: Sí, lo es. Y va a serlo mucho más. La escena del stand up en Argentina está mejor que nunca. Hay decenas de comediantes excelentes. Chicos y chicas de veintipico que nos van a dejar en ridículo dentro de unos pocos años. De ahí van a salir actores, guionistas, conductores.

-Luis, hiciste la peli sin apoyo del INCAA. ¿Por qué? ¿Qué ventajas y desventajas tiene filmar sin el apoyo del instituto?
LHD: Primero la hice así porque me rompe las bolas el tema de la carpetita, el productor que va a rosquear el subsidio, etc. Todo ese imaginario del Instituto perverso lo tengo muy en mi cabeza. Me molesta el hecho de que tengo la idea, el guión, los actores, los equipos y haya que esperar meses a que te aprueben un rodaje y que los números de un presupuesto se tripliquen o cuadrupliquen. Entonces, no hacerlo por el INCAA me daba, digamos, el control absoluto del proyecto. Por otro lado, no haber ido por el Instituto hace que no tengas tanta disciplina, que las cosas se alarguen demás, que, quizás en mi caso, no cuente con una contención desde la producción, que al final del proyecto es más que importante. Igual, no me arrepiento en absoluto de haberla hecho así. La próxima quizás tome otro camino, por otras cuestiones.

-Ambos laburan desde hace años en radio. ¿Qué significa la radio para ustedes?
LHD: La radio, para mí, es lo más mágico del mundo. Hay uno, dos, tres tipos, hablándole a un micrófono y del otro lado uno o miles escuchándolo. Es una locura. Y vos pensás que te habla a vos solo. La radio me acompaña desde que tenia 3 o 4 años y mi mamá escuchaba "Rapidísimo", Radio Colonia durante la Guerra de Malvinas, a Víctor Hugo en el Mundial 86,a  Mochín Marafioti en Mitre todas las noches mientras cenaba y la explosión de Rock&Pop, la explosión de la Z95 y después el regreso triunfal de la Rock&Pop con "Cuál Es", "Day Tripper", etc. La radio es la compañía ideal. Es formación musical, nocturna... Es un faro. No puedo estar un día sin escuchar radio. La radio es, para mí, el mejor medio de comunicación.
PF: A los 17 años entré por primera vez a un estudio de radio. Hace más de 20 que trabajo en el medio y cada vez que empujo una de esas puertas pesadas, para entrar al estudio, recuerdo la felicidad y el entusiasmo que me dio hacerlo aquella vez a los 17. La radio ni me gusta ni me deja de gustar: la radio es una parte trascendental de mi vida.

-¿Y cómo ven a la radio argentina actual?
LHD: La veo pobre de ideas y de referentes. Siguen al aire los mismos que escuchaba yo de chico. Repasá el dial y decime un sub 30 que se destaque en las radios mainstream... Los programas más escuchados están hechos por tipos de mi edad o más que le hablan a los pibes de 20, o que hablan de sus experiencias como padres o madres y de sus salidas a cenar y sus viajes fastuosos. Quizás hay que buscar el futuro en las radios por Internet. Hay algunas personas a las que les meto mis fichas de renovación etaria: Hernán Panessi, Eddie Fitte y Fes.
PF: A mí me cuesta mucho analizar el estado de la radio actual. En líneas generales, creo que la radio necesita de muy pocas cosas para funcionar. Por esa razón parece indiferente a malos manejos, al desinterés, a la economía, etc. Sólo me preocupa saber si estamos seduciendo o no a los más jóvenes.

-¿Y el rock argentino actual qué les parece?
LHD: Y... Un poco lo mismo. Me cuesta pensar en bandas de rock. Creo que, saliendo de escenas más extremas como el punk rock y demás, sólo veo a Él Mató A Un Policía Motorizado como una banda de rock, en cuanto a actitud, sonido y propuesta. Hay otro montón de bandas que son muy buenas hoy en la escena indie-alternativa, pero me parece que se enrareció todo. No sé, quizás estoy viejo (risas). Los Cabeza Flotante son otros que viven rock. Los hermanos Lamothe, incluyendo a Esteban, generan sus espacios, los ves y decís "son rockeros". Es medio cabeza lo que digo, pero hoy me cuesta ver rockeros. Falta un poco de rebeldía. Salvo la escena punk-rockera, o más garagera, que siempre mantienen cierto espíritu de ir al choque o de mantener al rock vivo. Hoy todo es muy políticamente correcto. Todos abrazan todas las causas. Falta un Pappo puteando a un DJ Dero (risas).
PF: Yo, por mi parte, envidio a los adolescentes que están descubriendo el mundo del rock y del pop en este momento. Está lleno de excelentes propuestas. Miles de opciones y muchos menos prejuicios.

-La última: el lema de la peli es "A veces los posters es mejor dejarlos colgados en la pared". ¿Con quiénes les pasó eso en su vida y carrera?
PF: Con todos. EL camarín, comparado con el escenario, es una desilusión. Tal vez el problema sea que nosotros idealizamos la obra y pretendemos que eso se proyecte en la personas.
LHD: Mirá, siempre me preguntan si hay alguien que se haya negado a estar en la peli. Por suerte contesto que no. Pero sí hay un tipo al que quizás nunca quise ir a preguntarle si quería estar, porque si se negaba iba a ser una decepción. Es muy de fan lo que te digo, pero a Mario (Pergolini) lo dejé tranquilo. Mario es el tipo que me hace levantar a la mañana con la esperanza de que desde su lado cambie todo. Sigue teniendo en mí toda esa fantasía y magia de ser referente y bla. Cambió mucho, pero así y todo hoy sigue siendo el mejor en lo que hace. ¡Ahi tenés mi Lexter!

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Lexter – La Ola Perfecta se proyecta en Ciudad Cultural Konex (Sarmiento 3131, CABA) el 4, 11 y 18 de mayo a las 21:30.
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