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Policiales
09 | 05 | 2016
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Policía a juicio por el intento de asesinato de un joven

Néstor Llido
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Por Néstor Llido


El hecho que se le imputa al policía ocurrió en el barrio de La Boca en noviembre del año pasado. Desde entonces la víctima padece serias secuelas físicas por los tres balazos recibidos, dos de ellos estando tirado en el piso.

Policía a juicio por el intento de asesinato de un joven
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Un oficial de la Policía Metropolitana será sometido a juicio oral por el intento de asesinato al joven Lucas Cabello, al que baleó en un hecho atribuido a un caso de gatillo fácil, ocurrido en noviembre de 2015 en el barrio porteño de La Boca, de acuerdo a lo solicitado por una fiscal y Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin).

Se trata del metropolicía Ricardo Luis Gabriel Ayala (de 24 años), quien se encuentra acusado del delito de "homicidio agravado por el abuso de la función de miembro integrante de una fuerza de seguridad, en grado de tentativa"' en perjuicio de Cabello (20), quien padece serías secuelas físicas, tras sufrir la agresión. Si bien aún se estableció que Tribunal llevará adelante el debate, ni la fecha de iniciación del mismo, la querella apunta a que el imputado no logre acceder a ningún beneficio que permita su excarcelación y llegue detenido, tal su actual condición, al inicio del juicio

La semana pasada, el pedido fue formalizado ante el juez Osvaldo Rappa por la fiscal del Distrito La Boca, Susana Calleja, y el titular de la Procuvin, Miguel Palazzani, al dar como probado que el agente "le disparó tres veces a la víctima, argumentando que fue amenazado con un arma de fuego, pero esto fue negado por todos los testigos". En tal sentido, consideraron "ya completa la etapa de instrucción de la causa y acreditada la materialidad del hecho, como la responsabilidad criminal de Ayala".

El episodio, presentado como confuso, ocurrió a las 15.45 del 9 de noviembre de 2015, frente a un hotel familiar para personas en situación de calle de la calle Martín Rodríguez 559 del barrio porteño de La Boca, en la que el oficial de la Policía Metropolitana cumplía un servicio adicional como consigna, derivado de una denuncia por amenazas cruzadas entre dos vecinas.

Según lo indicado por la Procuración General de la Nación, en el pedido de elevación a juicio se consigna que cuatro meses más tarde, recién el último 15 de marzo, el joven Lucas Cabello pudo declarar, pese al grave cuadro de salud que atraviesa, con secuelas irreversibles. "La víctima relató que salió a comprar unos sandwiches a una panadería cercana y que tanto en ese momento, como al volver observó que Ayala lo miraba de manera desafiante. Entonces, antes de reingresar a su domicilio, se acercó y le preguntó por qué lo miraba de esa forma, el policía le dijo que se metiera en su casa, intercambiaron algunas palabras y finalmente se dio media vuelta hacia el pasillo para entrar. En ese momento, Cabello 'escuchó un paso fuerte y al darse vuelta nuevamente, vio que el policía le apuntaba a la cabeza con su arma reglamentaria' Pietro Beretta Storm calibre 9 milímetros y le disparaba", se detalla.

En otro tramo de su testimonio, el joven contó que atinó a correrse unos centímetros, pero no pudo evitar que el proyectil rozara su mandíbula e ingresara a la altura del cuello destrozando las vértebras cervicales. Ya en el suelo y sin poder moverse, Cabello recibió otros dos tiros, que podría interpretarse como una virtual ejecución. En esas circunstancias, manifestó que escuchaba los gritos de su pareja y le decía que no se muriera. Cabe recordar que cuando fue detenido el oficial Ricardo Ayala manifestó que le disparó a Cabello al intervenir en una presunta agresión a una vecina, que lo hizo según los protocolos de la fuerza y que, además, pensó que el joven estaba armado, cuando en sus manos sólo llevaba dos sandwiches de milanesa. Además, todos los testigos declararon que el joven (padre de un nene de dos años) no portaba armas y las posterior pericias, demostraron que solo se hallaron tres vainas servidas de la pistola reglamentaria, una Pietro Beretta Storm calibre 9 mm.

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