sábado 10.12.2016 - Actualizado hace
Popu Fitness
09 | 05 | 2016
Imprimir
Agrandar
Reducir

7 mitos insólitos del fitness

Profesor Pablo S
0
Comentarios
Por Profesor Pablo S


Están extendidos incluso entre la gente que tiene una actividad física intensa. Desde la "magia" de los abdominales al miedo a la celulitis, ¡es hora de desterrarlos ya!

7 mitos insólitos del fitness
Foto:

1- "Cuanto más sudás, más adelgazás"

Quizá el mito más extendido que rodea a las actividades en el gimnasio y en el fitness. Con el sudor perdemos agua y nutrientes, pero no calorías... Y el peso perdido es en líquido, que lo recuperarás en cuanto te hidrates. Así que no es cierto que adelgaces sudando. Es más, cuando hagas ejercicio, no olvides la importancia y la necesidad de hidratarte en todo momento.

 

2 - "Hay que hacer muchos abdominales para reducir la panza"

Las investigaciones más serias dan cuenta de que el organismo no es capaz de eliminar grasa de forma localizada. No existe ningún ejercicio que logre esta fantasía.

Cuando eliminamos grasa corporal, haciendo ejercicio, la perdemos de las diferentes zonas en las cuales el cuerpo la almacena. Y depende el porcentaje de grasa, el género sexual, la edad y la genética, para ir quemándola proporcionalmente de las distintas zonas o depósitos.

Si queremos perder grasa abdominal, debemos generar déficit calórico a través de la combinación de ejercicio cardio/aeróbico, tonificación muscular con pesas y una alimentación adecuada.


3 – "No hago pesas porque engorda"

Bajo este erróneo concepto, entendemos por qué las chicas no van en cantidad a la sala de musculación...

Si hacés un buen trabajo de fuerza con pesas, lo que conseguís es mejorar tu metabolismo; por consiguiente, perdés más grasa.

Cuando trabajás con aparatos y pesas, tonificás la musculatura, y un cuerpo con músculo necesita "gastar" más calorías para toda actividad cotidiana. Por otro lado, por una lógica hormonal, a la mujer le cuesta mucho obtener volumen de músculo; entonces, ¡más pesas es igual a más delgadez y firmeza!

 

4 - "Si dejo de entrenar, mis músculos se transformarán en grasa"

No existe ninguna alquimia entre la pérdida de músculo y la ganancia de grasa. Si dejás de entrenar, tu metabolismo volverá a trabajar de manera menos intensa y la musculatura, con el paso del tiempo, empezará a reducirse.

Cuando entrenamos, por lógica, el cuerpo nos solicita una determinada cantidad de comida. Podemos dejar de entrenar (por obligación o accidente) de un día para otro; pero es muy difícil modificar la alimentación, con la misma determinación, porque alimentarse es una costumbre... ¡una sumatoria de hábitos! En el peor de los casos, si tu ingesta calórica es mayor o la misma que cuando hacías ejercicio, tu cuerpo la almacenará en forma de grasa, porque tus músculos ya no la necesita.



LEA MÁS:
      Embed

 

5 – "Voy a entrenar con una faja plástica, para sudar más y quemar más grasa" 

Fajas, trajes de neopreno, bolsas de nylon, camperas térmicas, etc. Todos recursos que no sirven. Cuando el cuerpo se calienta y eleva su temperatura, el sudor se convierte en el primer mecanismo de termorregulación. Sudamos y nos humedecemos para enfriarnos y no tener consecuencias peligrosas para la salud.

En este proceso eliminamos líquidos y minerales fundamentalmente, pero nada de grasa.

Si pudiésemos pesarnos antes y después, notaríamos la pérdida de peso, pero sólo de líquidos, los cuales recuperaremos en cuanto volvamos a beber en cantidades suficientes para reponerlos.

Deberíamos hacer actividad física bastante ligeros de ropa, para que el cuerpo elimine toxinas y "respire" en general. Evitando el abrigo en exceso, que puede ser una conducta muy peligrosa.

 

6 - "Si hacés deporte, podés comer lo que quieras"

Si creés que después de hacer deporte tenés libertad para comer lo que quieras, ¡estás en un error! Los tres pilares de un cuerpo sano y en forma son: buen entrenamiento, descanso de calidad y buena alimentación.

Si  sentís apetito o necesidad de comer después de hacer ejercicio, sustituye tus ganas de harinas o azúcares por un batido de proteínas, unos huevos revueltos, o frutas. De hecho, no es cierto que tras practicar deporte tengas más hambre; simplemente, ante el déficit de nutrientes, por empleo en el ejercicio, el cuerpo nos pide cubrirlo de manera inmediata.  Y lo más rápido es el consumo de carbohidratos en forma de dulces o panificados para elevar el nivel del glucógeno (combustible), usado durante la práctica.

 

7 - "Correr daña las articulaciones. O saca celulitis"

¡Es justo lo contrario! Correr ayuda a prevenir el desgaste de las articulaciones. El movimiento favorece el flujo de líquido de las articulaciones y aumenta la cantidad y calidad de nutrientes hacia los cartílagos y tendones.

La celulitis es básicamente un problema hormonal y genético: más del 85% de las mujeres la sufren. La celulitis es acumulación de  grasa subcutánea unida por tejido conectivo.

El colágeno es una proteína que ayuda en la formación del tejido conectivo en tendones, ligamentos y piel. Y para tener buena cantidad de colágeno necesitamos buena circulación de sangre con nutrientes y oxígeno.

En pocas palabras, ¡más movimiento y menos sedentarismo!

Aun así, los que se inician en el deporte o gente con sobrepeso, deberían empezar de a poco: dos veces por semana, entre 15 y 20 minutos, es un entrenamiento más que suficiente durante el primer mes, e ir incrementando de a poco hasta llegar a la hora.

Es de esperar que, después de 2 ó 3 meses, llegaremos a un conocimiento de nuestro cuerpo, para no caer en excesos.

      Embed

Comentarios Facebook