miércoles 7.12.2016 - Actualizado hace
Suerte
10 | 05 | 2016
Imprimir
Agrandar
Reducir

El poder de los colores

Liliana Chelli
0
Comentarios
Por Liliana Chelli


El poder de los colores
Foto:

Nos dice el gnomo Amirox: Algo nos iguala y nos diferencia cada día: los colores. Todos vestimos ropa de diferentes colores, que elegimos. Y eso tiene mucho que ver en nuestros estados de ánimo. Desde la antigüedad se ha observado que los colores son capaces de influir, positiva o negativamente, en la naturaleza humana, al reactivar los centros vitales del cerebro lo cual ha logrado su aplicación en la medicina india, china, tibetana y egipcia.

Blanco: a pesar de no ser un color, siempre se ha tenido, al blanco, como símbolo de pureza y limpieza aunque en ciertos casos puede generar una sensación de vacío y frialdad. Está ligado a la Luna y al signo de Cáncer. Las personas que escogen el blanco como su color preferido denotan su naturaleza cuidadosa de los detalles, sinceras y leales, pero inclinadas a criticar mucho. Ha sido el color preferido de las novias y el más usado en la confección de pijamas y camisas de dormir.

Verde: Es el color de la naturaleza e infunde esperanza, confianza y paz. Se vincula con el planeta Venus. Las personas que escogen este color como su predilecto, son sentimentales y están llenos de compasión. Sin embargo, se inclinan por querer vivir sin complicaciones y si no triunfan como debieran, culpan a todas las cosas y a todo el mundo, excepto ellos mismos.

Amarillo: El amarillo ha sido muy difamado por ser el color del azufre y por la creencia popular que Judas vistió de amarillo en la última cena. Se vincula con el signo Leo. Como color preferido, el amarillo denota una naturaleza discreta y creativa. Si la tonalidad pálida es la favorita, eso demuestra un criterio restringido, cauteloso y demasiado introspectivo para aprovechar las oportunidades. El amarillo vívido, al contrario, demuestra que la persona correrá riesgos con más facilidad para triunfar

Naranja: Según los orientales este color estimula la concentración mental e incluso los monjes budistas visten con una túnica de dicho color. Es también el símbolo de la salud y da una sensación de unidad, fraternidad e igualdad. La gente que tiene el naranja como de preferencia tienen confianza propia, son sociales y con sus maneras directas impresionan fuertemente a otras. Sin embargo, deben reconocer sus propias limitaciones y no caer en la arrogancia.

Rojo: El rojo es el más popular de los colores e, incluso, ha sido el favorito de las tribus primitivas. Se vincula con el planeta Marte y con el signo de Aries. Los hombres suelen preferir los rojos anaranjados mientras que las mujeres se inclinan con mayor frecuencia hacia los rojos azulados.

Rosa: En cuanto a los matices del rosado, entre más oscuro tirando a pardo o negro, más debe ser controlada su violencia. Mientras más claro, más humana y afectuosa la naturaleza y con actitudes calmosas en medio de la acción.

Azul: Es un color de poderosa influencia vibratoria que mezcla la sensibilidad con el fervor. El azul es el color de Júpiter y se vincula a los signos de Sagitario y Piscis. Quienes lo tienen como favorito poseen como característica el equilibrio, la sabiduría y la agudeza en los negocios. Sin embargo, es un color frío, que demuestra distancia y cierta presunción.

Celeste: El celeste es un color verdaderamente delicado, escogido por personas generosas quienes desprecian las cosas mundanas y se dedican a causas nobles y a su realización espiritual. Es el color de los nacidos en el signo de acuarios y trae suerte y protege en las adversidades.

Violeta: Es un color de la grandeza e importancia. Se vincula al signo Escorpio. Las personas que les gusta el color violeta buscan la elevación espiritual, la meditación y el saber y no temen a la idea del sacrificio y de las privaciones.

Gris: Es un color engañoso ya que quienes lo prefieren parecen ser conformistas, pero a menudo están simplemente en espera del momento oportuno para lograr sus propios intereses a expensa de otros

Negro: En la antigüedad se lo consideró portador de tristeza, desesperación y luto. También es símbolo de formalidad, convención y dignidad sin falso orgullo. En el plano astrológico, pertenece a Saturno que rige Capricornio.

      Embed

Comentarios Facebook