domingo 4.12.2016 - Actualizado hace
Internacionales
11 | 05 | 2016
Imprimir
Agrandar
Reducir

El Senado de Brasil define el juicio político a Dilma

0
Comentarios


La Cámara alta podría suspender hoy a la mandataria y habilitar el interinato del vicepresidente opositor Michel Temer. Los indicadores dan mayoría para el final del gobierno de Rousseff.

El Senado de Brasil define el juicio político a Dilma
Foto:

El Senado brasileño podría suspender hoy de su cargo por seis meses a la presidenta Dilma Rousseff y dar paso a un gobierno del vicepresidente Michel Temer, quien se ha convertido en opositor y presentará su propio proyecto que ya comenzó a ser resistido por "golpista" con centenares de piquetes de rutas y avenidas en las principales ciudades de Brasil.

La presidenta Dilma Rousseff, según las expectativas, recibirá más de las mitad de los votos de los 81 senadores para ser suspendida de la jefatura del Estado, luego de 13 años de gobiernos del Partido de los Trabajadores, iniciados con Luiz Inacio Lula da Silva en 2003.

Será, si es que se dan las previsiones, la caída del proyecto desarrollista con inclusión social que marcó a fuego a un Brasil emergente como séptima economía mundial en el siglo XXI, en medio de una crisis gigantesca de corrupción, de falta de articulación política y de una recesión económica que ha devorado cinco millones de empleos en los últimos doce meses.

La votación del juicio político se dio en medio de sorpresivos movimientos del presidente interino de la Cámara de Diputados, el conservador Waldir Maranhao, quien apoyó un pedido del gobierno y suspendió el lunes la sesión del impeachment, pero ante amenazas recibidas por sus colegas opositores retiró el dictamen.

El juicio político fue presentado por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que perdió las elecciones con Aecio Neves como candidato ante Dilma, reelecta por dos puntos de diferencia en octubre de 2014, y abierto por el comandante de la crisis, el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, del Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB) del vicepresidente Temer y de Calheiros.

La inminencia de un posible gobierno de Temer contó ayer con piquetes en rutas y avenidas de 17 estados con banderas de "Temer Golpista" mostradas por militantes vinculados a sindicatos de izquierda, movimientos sin tierra y sin techo y los afectos por los diques del norte y noreste.

En San Pablo, la ciudad más poblada del país y corazón económico de Brasil, a las 7 de la mañana se registraron atascos récord en el tránsito, de 103 kilómetros de lentitud a raíz de los piquetes, realizados con la quema de neumáticos durante dos o tres horas.i

"Jamás pasó por mi cabeza renunciar"

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, afirmó ayer que no renunciará al cargo, en vísperas de la votación en el Senado del juicio político que puede suspenderla por seis meses, y afirmó que luchará hasta defender su mandato, que termina el 31 de diciembre de 2018.

"Jamás pasó por mi cabeza renunciar. La renuncia pasa por la cabeza de ellos, no por la mía. Soy una figura incómoda y sigo con la frente alta para denunciar que este proceso es una enorme injusticia, un golpe", dijo Rousseff en la Cuarta Conferencia Nacional de las Mujeres, en Brasilia.

"Brasil está cansado de traidores y desleales. Voy a resistir por los 54 millones de votos que tuve y por el mandato, que termina el 31 de diciembre de 2018", insistió.

En el que pudo haber sido el último acto público de su mandato, Rousseff animó a las miles de asistentes a la conferencia a "luchar", porque Brasil "también está cansado de los desleales, los traidores y los golpistas".

LEA MÁS:

      Embed

La respuesta del auditorio fue inmediata, con un coro que gritó "no habrá golpe, habrá lucha", una frase que se ha convertido en un himno en todas las manifestaciones de apoyo a la mandataria.

Rousseff volvió a negar que las maniobras fiscales irregulares que se le atribuyen constituyan un "delito de responsabilidad", que es como la Constitución define las causas para la destitución de un mandatario, y reiteró que la democracia brasileña está en riesgo.

"Es un momento muy importante y decisivo para la democracia brasileña" y también para "la historia de este país, que dirá cuánto de violencia contra la mujer y de prejuicio ha habido en todo este proceso ilegal", afirmó.

Según Rousseff, "uno de los componentes de este proceso ha tenido siempre base en el hecho de que sea la primera presidenta electa por el voto popular" en el país, pero "sepan que una parte de mi capacidad de resistir viene del hecho de ser mujer", añadió.

      Embed

Comentarios Facebook