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Boxeo
12 | 05 | 2016
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Habas cocidas

Gustavo Nigrelli
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Por Gustavo Nigrelli


De Norte a Sur, de Las Vegas a la FAB, las circunstancias taparon malos fallos que pudieron ser, o que fueron. La sensación es que estos tienen más que ver con lo externo del boxeo que con sus reglas y apreciaciones, porque curiosamente surgen cuando no se da la lógica o lo deseable, mientras que cuando es al revés las coincidencias son absolutas.

Habas cocidas
Foto:

Todos vimos el KO del Canelo Álvarez. Espectacular. El KO del año. Magnífico.

Y podríamos gastarnos en epítetos elogiosos de variada clase por varios días.

Lo que quizás pocos vieron es que fue un KO que salvó del incendio al menos a dos de los tres jueces de la atrapante pelea en el T-Móbile de Las Vegas el pasado sábado, porque pese a que el inglés Amir Khan estaba dominando las 5 vueltas se habían disputado hasta ese momento, los jueces tenían arriba al mexicano.

Sí. Y uno de ellos, el yanqui Glenn Trowbridge, lo tenía arriba por 3 puntos (49-46), es decir, lo vio ganar al azteca 4 rounds y perder sólo 1.

El otro, más decoroso, pero no menos cínico -Glenn Feldman-, lo tenía 48-47 también arriba al ahijado dilecto del CMB, y un tercero –la señora Adalaide Byrd-, con más astucia tenía 1 mezquino punto para Khan (48-47).

Inequívocamente, la cosa se encaminaba para el "choreo", pasara lo que pasara.

Porque si con esos 5 asaltos, donde Khan tocaba y se iba imponiendo su mayor velocidad y alcance -mientras el Canelo no la veía "ni cuadrada"-, el británico no estaba ganando la pelea para dos de los 3 jueces, y el tercero apenas lo tenía apenas 1 punto arriba, que alguien explique cuándo cambiaron las reglas. O que se aclare bien de una buena vez qué es lo que se tiene en cuenta para fallar un combate en aquella parte del mundo.

Y cuando lo hagan, cuyo argumento en el fondo ya se sabe (en este caso, por conveniencia, dirán que se premia a quien busca el combate, o el que va para adelante, no importa si pega o recibe), que expliquen por qué con las mismas reglas Floyd Mayweather se mantuvo invicto en 49 peleas haciendo todo lo contrario, es decir, escapando. Incluso ante el Canelo. ¿O es que estas son modificables según la ocasión?

      canelo khan

Sabido es que el negocio era que el azteca saliera airoso, porque todos quieren ver el duelo entre él y GGG, por la unificación de las coronas mediano, que en versión regular ostenta el primero, e interinamente el segundo, quien además suma el supercampeonato AMB y el regular FIB, siempre de los 72,600.

Y cierto es que a pocos le interesaría el choque de Golovkin contra el inglés, tal como se anticipó en la columna "Fifty & Fifty".

Pero empezar a dibujar tarjetas desde el 1º round, ya es demasiado, y habla de la baja cuota de confianza hacia el favorito.

De todos modos, el impecable KO evitó un bochorno, y dejó en claro la imprevisibilidad del boxeo. Y que por tal razón no hace falta inmolarse antes de tiempo, aunque sabido es que hacerlo sobre el filo es desafiar a la ley de Murphy.

Sea como fuere, ser funcional al negocio es serle infiel al boxeo y a la gente, sobre todo cuando ni hace falta llevar tarjeta para saber quién estaba ganando. Hasta el propio Mauricio Sulaimán –presidente del CMB- lo reconoció, ya que no había forma de justificar honestamente que esa pelea la estuviese ganando su compatriota.

Algo similar pasó paralelamente en la FAB el mismo sábado, pero no en la pelea de la Tigresa Acuña, que ganó bien, con claridad y holgadamente (todas las vueltas) el título mundial interino pluma vacante de la AMB a la neuquina Mayra Gómez.

Fue en la pelea de semifondo a 8 vueltas, entre la campeona mundial supermosca OMB, la santafesina Daniela "La Bonita" Bermúdez, que no expuso su corona ante la chaqueña Paola Benavídez, estrella del amateurismo.

Sería bueno saber por cuál de los 4 conceptos (ataque, defensa, técnica y eficacia) los jueces Gorini, Letizia y Savino le dieron la pelea a la campeona (78-77, 77-74 y 79,5-74 respectivamente), más allá del preconcepto que tienen de la campeona.

Fue una pelea donde no hubo eficacia –efectos visibles que produce el golpe, como caídas, tambaleos, trastabilleos, signos o gestos de dolor, etc- de ningún lado, aunque la Bonita posea en teoría la mano más pesada, virtud estéril si no se logra aplicar en algún momento del round.

En ataque –cantidad de golpes- la chaqueña la superó vuelta tras vuelta, y mejor ni hablar de la defensa, inexistente en Bermúdez, que recibe hasta las que van afuera, y que el caminar como si estuviese enyesada le quita cualquier técnica ortodoxa a sus imperfectos golpes.

Para colmo, con particular celosía el árbitro Antonio Zaragoza le descontó un punto a Benavídez en el 8º por avanzar con la cabeza adelantada, maniobra de la que ni la había advertido y que sorprendió a todos por lo injusta, además de lo puntillosa, máxime cuando dejan pasar centenares de golpes bajos.

      tigresa.jpg

Claro que era una pelea de semifondo, a 8 vueltas, con poco público, sin títulos en juego, que nada representaba para ambas más que hacer de teloneras para el retorno de la Tigresa, y que ni para la protesta daba.

No es pecado mortal de nadie, pero a no engañarse: Bermúdez no ganó esa pelea, aunque le hayan levantado el brazo.

Y si tiene autocrítica, debe saberlo, para lo cual alguien tiene que decírselo. Lo demás, en la conciencia de cada cual quedará si fue una mala noche de tres buenos jueces, o de una particular interpretación reglamentaria, suponiendo que nadie tiene problemas visuales.

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