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Salud
22 | 05 | 2016
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Tiroides: conocer sus señales y evitar problemas

Karina Muzzupappa
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Por Karina Muzzupappa


El 25 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Concientización sobre el Funcionamiento de la Tiroides. Un buen momento para saber sus problemas y cómo detectarlos. Es fundamental conocer las señales de la enfermedad para lograr un diagnóstico precoz y evitar, de esta manera, problemas mayores.

Tiroides: conocer sus señales y evitar problemas
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Posada en la parte inferior del cuello, por delante de la tráquea, se encuentra la glándula tiroides. Se estima que el 10 por ciento de la población mundial padece algún trastorno de la tiroides y más de 2 millones de argentinos sufre de hipotiroidismo. Además, la mitad de quienes presentan nódulos en la glándula no lo saben. En el Día Mundial de concientización sobre el funcionamiento de dicha glándula, recordamos la importancia de conocer señales de enfermedad para lograr un diagnóstico precoz y evitar problemas mayores.

Casi todos hemos escuchado hablar de "los problemas de tiroides", por ejemplo, cuando alguien tiene algunos kilos de más suele culparse a los mismos. Pero pocos saben a ciencia cierta qué es, para qué sirve y cuáles son las señales de alerta y sus efectos y así, se subestiman algunos síntomas que pueden estar íntimamente ligados con el mal funcionamiento de la glándula y se demora la consulta.

"La tiroides posee la vasta responsabilidad de regular el metabolismo corporal y tiene que ver con todas las funciones físicas como intelectuales. Entre las funciones de la tiroides se encuentra la producción de hormonas T4 y T3 ambas necesarias para la síntesis de proteínas esenciales para el crecimiento. También contribuyen en el desarrollo del sistema nervioso central y en la frecuencia cardíaca, en el nivel de colesterol, en la fuerza muscular, en la regulación de la temperatura corporal, las condiciones de la piel, el peso, el ritmo intestinal y en la función reproductiva, entre otras" destaca la doctora Laura Maffei, (MN 62.441).

Las dos alteraciones más frecuentes en el funcionamiento de la tiroides son el hipotiroidismo y el hipertiroidismo cuyas causas pueden ser genéticas o estar ligadas a determinadas enfermedades autoinmunes. Cuando la glándula disminuye su actividad funcional puede indicar un cuadro de hipotiroidismo. Ahora bien, ¿Todos debemos chequear la tiroides? No, sólo quienes poseen antecedentes familiares y aquellos que presentan síntomas ligados a la problemática. Entre los signos de alarma se encuentran: cansancio, uñas quebradizas, constipación, caída del pelo, pérdida de embarazo en el primer trimestre, ritmo cardíaco lento, y en algunos casos depresión.

Como ya se mencionó, el hipotiroidismo puede ser congénito, y es por ello que a las 72 horas de vida se determinan las concentraciones de la hormona tirotropina (TSH) en la sangre de todos los recién nacidos. Dicha hormona estimula el funcionamiento de la tiroides y es producida por la hipófisis.

Existe otro tipo de hipotiroidismo subclínico (no presenta síntomas) puede sospecharse al presentar antecedentes familiares. Otra de las causas de hipotiroidismo es la enfermedad autoinmune denominada "tiroiditis de Hashimoto" por la que el sistema inmunitario produce anticuerpos y ataca a la glándula tiroides que pierde su capacidad de producir suficientes hormonas.

El tratamiento para hipotiroidismo suele constar de la administración de hormonas tiroideas (levotiroxina). En el caso del hipertiroidismo, la glándula funciona en exceso produciendo muchas hormonas. Esta enfermedad se puede diagnosticar por taquicardias, ojos saltones, irritabilidad, diarrea, dificultad para lograr un embarazo, hiperactividad, o disminución de peso y trastornos del sueño.

La enfermedad autoinmune emparentada con este trastorno se llama "de Graves". En este caso, los anticuerpos hacen que la glándula produzca un exceso de hormona tiroidea. Aunque puede ocurrir a cualquier edad en hombres o mujeres, la enfermedad de Graves es más común en las mujeres de 20 a 50 años de edad con antecedentes familiares de enfermedades en la tiroides.

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