domingo 4.12.2016 - Actualizado hace
General
23 | 05 | 2016
Imprimir
Agrandar
Reducir

Archivo | Así se erigió el Obelisco hace 80 años

Marcelo Pensa
0
Comentarios
Por Marcelo Pensa


El ícono porteño cumple este 23 de mayo ocho décadas. A pesar de los detractores de época, el monumento transformó la identidad de la Ciudad de Buenos Aires

Archivo | Así se erigió el Obelisco hace 80 años
Foto:

Ahí se lo puede ver erguido y porteño como pocos desde su inauguración el 23 de mayo de 1936. El Obelisco, desde ese día, es uno de los íconos de Buenos Aires y simboliza las dos fundaciones de la Ciudad y el izamiento por primera vez de la bandera nacional en la iglesia San Nicolás de Bari.

Se inició su construcción ese mismo año, y fue el homenaje al Cuarto Centenario de la Primera Fundación de la capital y representaba el espíritu progresista de una época. 

Su imponencia blanca y puntiaguda tiene 67 metros de alto y en cada una de su cuatro caras tiene grabados los más destacados hechos históricos de la Ciudad. Sólo se llega a la cúspide subiendo una escalera con 206 escalones y 7 descansos cada 8 metros de ascenso.

Eran épocas de presidencia del general Agustín P. Justo, quien buscaba modernizar Buenos Aires y darle un toque distinto. Es por eso que se buscó al mejor de los arquitectos, Alberto Prebisch, para su diseño, dejando su construcción a la empresa Siemens Baunion

Se levantó en el tiempo récord de cuatro semanas, debiendo salvar las dificultades que significaban los túneles del subterráneo mediante la construcción de bóvedas en su fundamento.

Pero previamente, donde se emplaza el Obelisco, debió demolerse la iglesia dedicada a San Nicolás de Bari, donde se izó oficialmente por primera vez la Bandera Argentina dentro de la ciudad de Buenos Aires en el año 1812: dicha circunstancia se recuerda en una de las inscripciones del lado norte. 

      Embed
banner

En 1938, el presidente Roberto M. Ortiz designa como nuevo Intendente de la ciudad a Arturo Goyeneche y el Concejo Deliberante, por Ordenanza Nº 10.251, de junio de 1939, sanciona la demolición del Obelisco, aduciendo razones económicas, estéticas y de seguridad pública. Pero el Poder Ejecutivo municipal veta la ordenanza, caracterizándola como un acto carente de valor y contenido jurídico, ya que altera el estado de cosas emanado del Poder Ejecutivo, y que se trataba de un monumento bajo jurisdicción y custodia de la Nación, a cuyo patrimonio pertenece.

El sábado 23 de mayo los vecinos se dieron cita a la flamante Plaza de la República, donde se declaró inaugurado el nuevo tramo del ensanche y el gran Obelisco, convertido ya en motivo inspirador del tradicional ingenio porteño. 

La voz del intendente municipal concreta el pensamiento de todos, encasillando el acontecimiento en su justo marco: "Este Obelisco será en el correr del tiempo el documento más auténtico de este fasto del cuarto centenario de la Ciudad. Dentro de las líneas clásicas en que se erige, es como una materialización del alma de Buenos Aires que va hacia la altura, que se empina sobre sí misma para mostrarse a los demás pueblos y que desde aquí proclama su solidaridad con ellos. Buenos Aires se siente grande, fuerte, pujante. Y como todos los grandes, no alienta sino sentimientos nobles, generosos, fraternales. Porque es grande, no siente emulaciones sino amor. Porque es grande, tiende sus brazos a todos los pueblos, presidiendo desde aquí los destinos de la nacionalidad argentina, particularmente a las demás naciones del continente que surgieron del mismo esfuerzo gigantesco del imperio español, y con quienes siente la solidaridad del pasado fecundo, del presente reno, vado y del futuro indefinido, ilimitado. Se apagan las voces y ríos de gente discurren por la gran avenida. En su IV centenario, la ciudad no siente el peso de los siglos transcurridos".

Alberto Prebisch fue uno de los principales arquitectos del modernismo argentino y autor también del vecino Teatro Gran Rex. Con respecto al motivo de la forma del monumento Prebisch dijo: "Se adoptó esta simple y honesta forma geométrica porque es la forma de los obeliscos tradicionales... Se le llamó Obelisco porque había que llamarlo de alguna manera. Yo reivindico para mí el derecho de llamarle de un modo más general y genérico monumento".

      Embed

Comentarios Facebook