miércoles 7.12.2016 - Actualizado hace
Fútbol
24 | 05 | 2016
Imprimir
Agrandar
Reducir

San Lorenzo cambió a tiempo y encontró su clave para soñar

Anuar Peche
0
Comentarios
Por Anuar Peche


Cuando Guede llegó, lo hizo con su manual ofensivo y no hubo caso. Pero por pedido del plantel, el DT mutó de idea y de ser insoportablemente inestable, el Ciclón se convirtió en ese equipo cauteloso y productivo que está en la final.

San Lorenzo cambió a tiempo y encontró su clave para soñar
Foto:

Hoy, más allá de lo que pase el próximo domingo en la gran final del torneo de Primera División frente a Lanús, todo el mundo San Lorenzo se acordará lo beneficioso que fue cambiar a tiempo. Lo fructífero que fue para esta campaña transmutar de idea. Porque si este vuelco radical no se hubiese dado, difícilmente el CASLA hoy sería uno de los finalistas del certamen casero. Cuando Pablo Guede pisó suelo cuervo vino con un su librito y con un objetivo más que claro: crear un Ciclón "insoportable", que ahogue y pase por arriba a todos los rivales.

Pero para desarrollar y explotar este concepto super ofensivo que trajo desde Chile después de su buena experiencia en Palestino, el DT arriesgó más de la cuenta con un plantel que estaba acostumbrado a totalmente lo opuesto y aunque en algún que otro partido del comienzo el sistema funcionó bárbaro, a la larga no le dio los resultados esperados (el método Guede del inicio, le costó la Copa Libertadores).

Entonces, los referentes charlaron con Guede por el desequilibrio que venían notando, el técnico escuchó el pedido, abrió su cabeza, tomó cartas en el asunto y gracias a esos retoques tácticos, más algunos de nombres que hizo en el medio del camino hacia la gloria, San Lorenzo dejó de ser ese equipo insoportablemente inestable para transformarse en ese cauteloso y muy productivo que lo puso entre los dos mejores del semestre.

El envión que lo llevó a la final

Hasta la mitad del torneo, no se sabía qué podía pasar con San Lorenzo. Pero antes del adiós definitivo de la Copa, más precisamente después de la goleada en Quilmes, los jugadores hablaron con el DT por el desequilibrio que venían notando y ahí, llegaron a un acuerdo para cambiar el método. Con un estilo más a lo Bauza, y ya no tan jugado a la ofensiva, el Ciclón encontró la llave que le abrió el camino en el campeonato y agarró ese envión que lo llevó a la final. Porque tras Quilmes, vinieron los triunfos con Belgrano, Godoy Cruz, en el medio como se veía venir quedó afuera de la Copa luego de perder con Toluca; y ya con las energías puestas solo en lo casero, no perdió más. Siguió festejando victorias con Central, Huracán, Independiente, River, y Colón. Y cerró el certamen, con el empate del pasado domingo con Banfield. Menos mal que cambió a tiempo...

      Embed


Comentarios Facebook