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30 | 05 | 2016
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El fracaso de un negocio de Trump en el país

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La visión del magnate para los negocios inmobiliarios lo llevó en los años 90 a colocar entre sus proyectos a las ruinosas instalaciones del antiguo puerto de Buenos Aires.

El fracaso de un negocio de Trump en el país
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Donald Trump, que va camino a convertirse formalmente en julio en el candidato presidencial de Estados Unidos por el partido republicano, tiene en su historia un fracaso dentro del negocio de Real State en la Ciudad de Buenos Aires.

La visión de Trump para los negocios inmobiliarios lo llevó en los años 90 a colocar entre sus proyectos a las ruinosas instalaciones del antiguo puerto de Buenos Aires, cuya actividad fue desplazada hacia lo que hoy es Dársena Norte.

El empresario intentó aplicar una inversión de U$S 2.000 millones para la urbanización del puerto, imitando lo que se había producido en el puerto de Londres, reconvirtiendo las viejas estructuras en un novedoso hábitat urbano.

En ese momento, Carlos Menem era el presidente de la Nación y la Ciudad de Buenos Aires aún no era autónoma, por lo que el entonces intendente era el peronista Carlos Grosso, hoy devenido en asesor informal del actual presidente Mauricio Macri.

Trump conoció al empresario argentino Héctor Francisco Domingo Capózzolo, conocido como "Don Paco", quien falleció el 23 de marzo de 2015, a los 91 años y fue sepultado con la misma discreción con que vivió y construyó su fortuna.

A principios de la década del 90, Don Paco era un hombre de diálogo fluido con Menem y utilizó como nexo con Trump a otro hombre discreto que ocupaba un inmediato segundo plano en la conducción de los negocios del magnate inmobiliario.

El proyecto de Trump fue transmitido sigilosamente por Don Paco a Menem en una reunión en el despacho presidencial y el ánimo con que el riojano recibió el proyecto dio la sensación de que la concreción estaba cerca.

Sin embargo, Don Paco cometió el error de ufanarse de la magnitud del emprendimiento y eso ayudó a que un joven periodista especializado en periodismo de negocios reciba los detalles del hecho. La nota se publicó y allí comenzó otra disputa.

A su vez, otra joven periodista en sus primeras armas intentó desarticular la información, desconociendo y descalificando las fuentes. Afirmó, tomando partido frontal contra el proyecto, que Donald Trump no tenía negocios en Argentina, lo que objetivamente era real.

Esa periodista informó que había realizado un llamado a las oficinas de Trump y que le respondieron desconociendo la iniciativa sobre el desarrollo de un proyecto de Real State en el antiguo puerto de Buenos Aires.

Don Paco hizo llegar esta contrariedad al hoy precandidato a presidente estadounidense y dos días después un diario especializado en economía y finanzas recibía un telegrama con firma de Donald Trump que ratificaba a Don Paco como su operador y al vicepresidente de su holding como contacto.

La suerte del proyecto se cerró rápidamente, ya que Carlos Grosso intervino en defensa de los intereses de la Ciudad y para no perder protagonismo ni capacidad de incidir en el futuro desarrollo, propuso a Carlos Menem la creación de la Corporación Antiguo Puerto Madero.

El resto es historia conocida: Puerto Madero se creó con la integración societaria de la Capital Federal y del Estado Nacional, como un organismo cuya autonomía aún genera conflictos jurisdiccionales, tanto en la administración del juego como en la administración de la seguridad.

Trump no volvió a mirar a la Argentina y hoy es uno de los principales aspirantes a la presidencia de Estados Unidos.

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