jueves 8.12.2016 - Actualizado hace
Copa América 2016
07 | 06 | 2016
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La Selección marcó el territorio

Eduardo Verona
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Por Eduardo Verona


Leo Messi afuera, aún recuperándose. La Selección supo responder a esta contingencia. No fue muy superior a Chile, pero fue más compacto y más potente que Chile para interpretar las necesidades objetivas del partido. Por eso sumó una victoria muy valiosa de cara al futuro inmediato, enfrentando a Panamá y Bolivia

La Selección marcó el territorio
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Siempre es una prueba jugar un partido sin Leo Messi. No porque la Selección tenga que cambiar la idea, el sistema o el funcionamiento. Pero no se puede desconocer o ignorar que la ausencia de Messi contempla un perfil sicológico que influye en la Selección y en los adversarios.

La nueva prueba de resignar a Messi por la lesión que sufrió frente a Honduras el pasado sábado 28 de mayo, no le quemó los libros a Argentina en el 2-1 ante Chile por la Copa América Centenario.

Es cierto, no construyó el equipo conducido por Gerardo Martino una producción estupenda. Le faltó mayor elaboración y le sobraron apuros para resolver jugadas que demandaban la conquista de alguna pausa para encontrar los tiempos y los espacios más adecuados. Y esto fue lo que, precisamente, no le permitió alcanzar un resultado a favor más holgado, después de lograr Banega el segundo gol sobre el primer cuarto de hora del segundo tiempo disponiendo luego de muchas facilidades para romperle el arco a Bravo. Pero esos desenlaces no ocurrieron.

Igual, el saldo fue positivo. ¿Por qué? Porque le impuso condiciones a Chile desde el arranque hasta el cierre del encuentro. Lo respetó, pero en ningún momento lo dejó agrandarse. Es verdad que este Chile que ahora dirige Juan Antonio Pizzi no es el mismo que el año pasado ganó la Copa América en el Estadio Nacional de Santiago. Ya no está el técnico Jorge Sampaoli, desde que renunció al cargo hace poco más de cinco meses. Y Chile denunció que viene perdiendo agresividad. Pero conserva el ritmo y cierta dinámica en sus movimientos. Quizás por eso, Martino en los días previos al cruce, señaló desde la concentración: "Este Chile es la mejor selección de su historia y no renuncian a su estilo de juego ni aún en las derrotas".


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La necesidad de reemplazar a un irreemplazable como lo es Messi, de tener un buen rendimiento y de sumar tres puntos vitales en el debut contra un rival que decididamente va al frente en cualquier escenario y bajo cualquier circunstancia, terminan siendo señales que deben haber tranquilizado al plantel y al cuerpo técnico, siempre en estado de alerta máxima.

La deserción obligada de Messi nunca es sencilla de resolver. Ni para el Barcelona ni para la Selección.  Y menos aún para Nico Gaitán, quien ocupó esa vacante. Pero existió un respaldo colectivo para bancar la ausencia de Messi. La Selección ejecutó un plan de acción muy solidario para ganar la posesión de la pelota en campo propio o en campo ajeno.

Ese pressing organizado que fogoneó Javier Mascherano con la convicción que siempre lo distingue, fue un argumento que reveló la actitud global de Argentina para encarar el desarrollo del partido. Como si le marcara el territorio a Chile con un mensaje estratégico muy claro. Como si le mostrara que no iba a dejarse arrear en ningún pasaje. Y que le iba a proponer, incluso, una presión en la salida que obligó a Chile a jugar siempre condicionado y muy próximo al error, como sucedió en el gol de Di María luego de una pelota que robó Banega en tres cuartos y alargó para el perfil del zurdo del PSG.

La victoria de Argentina no admite objeciones. Fue más que Chile. Mejor defendiendo y mejor atacando. Mejor mientras estaba 0-0 y mejor después del 2-0, que en la agonía del partido finalizó 2-1 cuando Chiquito Romero (venía jugando muy bien) salió pésimo a cortar una pelota parada, no encontró la pelota y dejó el arco vacío para que Fuenzalida con un cabezazo clavara el descuento.

Este viernes Argentina espera a Panamá en Chicago. Y el martes 14 a Bolivia en Seattle. Con Messi jugando. Y con la Selección haciendo especulaciones para los cuartos de final.   

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