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19 | 06 | 2016
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Esther Goris: “La única verdad es el amor”

Sergio Pjaseczny
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Por Sergio Pjaseczny


La actriz dice: “pagamos precios muy altos por el amor, pero están muy bien pagos porque el amor, tanto como el paso del tiempo y la muerte, son lo único cierto. Todo lo demás es relativo”

Esther Goris: “La única verdad es el amor”
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El 29 de junio se estrena en el Multiteatro la comedia Como te Soñé, escrita por Esther Goris y Camila Quiroga, que la propia actriz protagoniza. Antes de subirse a escena, la entrevistada responde a cada uno de los interrogantes que se les plantearon sin tapujos, con lucidez y con el humor sutil que la caracteriza.

l ¿Con qué clase de gente le agrada estar?

-Con casi toda. Si hay algo que me gusta es la gente. El paisaje humano es el que más me gusta contemplar.

l ¿En qué se reconoce débil de carácter?

-¿Cuántas páginas tiene esta nota? (risas).

l ¿En qué actitudes se siente mujer?


-En todas.

l ¿Qué imagen le devuelve el espejo?

-Depende del día.

l ¿Le preocupa el paso del tiempo?


-Desde luego. Yo quisiera ser eterna. Desearía no morirme nunca, así que imaginate cómo me preocupa que el tiempo pase.

l ¿Por qué diría que usted es una buena persona?


-Por el modo de identificarme con los problemas de las personas que tengo a mi lado. Cuando alguien me cuenta un problema, mi empatía es absoluta y llego a sentir hasta el dolor ajeno como propio y, en general, dentro de mis posibilidades, hago intentos para poder paliar ese malestar, por ayudar a la gente, a veces, poniendo la oreja. Por ejemplo, si alguien tiene un problema amoroso, allí estoy yo, aconsejando sobre un tema en el que me equivoco tanto (risas).

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l ¿Por qué tema le gustaría dejar de hacerse problemas?

-Por tratar de gustarle a los demás y por intentar que me quiera todo el mundo.

l ¿Pide permiso o arremete?

-Muchas veces pido demasiados permisos y, a veces, arremeto a mi pesar.

l Cuando se equivoca, ¿pide perdón o si pasa, pasa?

-Pido perdón hasta por los errores que no cometo. Yo, por las dudas, siempre pido perdón (risas).

l ¿Qué se puede aprender de usted?

-A tener paciencia y tenacidad para seguir apostando a una profesión de la que no es fácil vivir.

l A pesar del paso de los años, ¿qué mantiene inalterable en usted?

-Lamentablemente, uno cambia poco, incluso menos de lo que se piensa.

l La única verdad, ¿es la realidad?

-No. Hay otras verdades que escapan a la realidad, como la verdad poética, la verdad de lo sueños y la verdad del deseo, entre otras verdades.

l ¿Coincide o disiente con la idea que sostiene que el sufrimiento y el sacrificio nos hacen mejores personas?

-No. También nos mejora el placer y el goce. Una persona que goza es más feliz y alguien que es más feliz es mejor persona.

l En el amor, ¿todo está escrito o todo está por hacerse?

-Me gustaría pensar que todo está escrito, pero creo que todo está por hacerse.

l ¿Cuánto dura el amor eterno?

-En mi caso, el amor eterno depende de cuánto le dure al otro la pasión más absoluta hacia mí(risas).

l -En el terreno amoroso, ¿en qué dejó de creer?

-Dejé de creer que el amor se cuida solo. Al amor hay que cuidarlo y se debe trabajar en ello.

l ¿Cuesta más armar o desarmar una pareja?

-Armarla no cuesta nada, mantenerla, sí. Desarmarla suele ser doloroso, pero es una decisión. En realidad, en el amor, se goza muchísimo. No creo que haya felicidad más grande que el amor correspondido. Cuando dejamos a alguien, porque es muy doloroso hacerlo y cuando nos abandonan, porque es muy doloroso padecerlo. Pagamos precios muy altos por el amor, pero están muy bien pagados porque el amor, tanto como el paso del tiempo y la muerte, es lo único cierto. Todo lo demás es relativo.

l En el terreno amoroso, ¿ha caminado sobre cuerdas flojas?

-Sí. A veces, esa cuerda floja está en los inicios de una relación y si bien el desasosiego es mucho, bien vale la pena vivirlo, por la recompensa. En verdad, suelo caminar mucho sobre cuerdas flojas. En la vida, en el trabajo, en las relaciones, en las amistades siempre tomo riesgos.

l ¿Ya le dieron el título de equilibrista?

-Me falta muchísimo para obtenerlo, pero sigo caminando. Con eso me puedo dar dique. No soy una equilibrista pero, cuando lo amerita, camino sobre la cuerda floja.

l ¿Qué imagen cree que tienen los demás de usted?

-Tantas como personas me miran. Esto nos pasa a todos, seamos o no concientes de ello. Uno es tantas personas como individuos lo miran.

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