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21 | 06 | 2016
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Dominó, un juego que no pierde vigencia

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Parece simple, pero no lo es. Se juega con 91 fichas y se compite entre dos y seis personas. El primero en llegar a los 100 puntos es quien se impone. Antes, por supuesto, deberá pesar la astucia para descartar piezas y evitar que “pasar” se transforme en una pesadilla.

Dominó, un juego que no pierde vigencia
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Como es sabido, cada una de las fichas, se divide en dos partes que contienen un conjunto de puntos. Las fichas "dobles" son las que tienen el mismo número de puntos en ambos lados. Por ejemplo, 2-2 y 4-4. Según la enciclopedia británica el dominó se empezó a jugar en China alrededor del siglo X.

Las primeras piezas de dominó eran de hueso, con una lámina de ébano y un alfiler en la parte lateral. Este juego de mesa no apareció en Europa hasta el siglo XVlll, concretamente en Nápoles y Venecia.

Se colocan todas las fichas boca abajo sobre la mesa y se revuelven. Cada jugador toma 9 y coloca todas sus fichas levantadas de frente para que nadie pueda ver su jugada. Las fichas restantes se colocan al centro de la mesa para tener de dónde "robar" durante el juego, como en el Dominó tradicional. El jugador que tenga la ficha "doble" de más alta puntuación es el que comienza a jugar. Después el desarrollo continuará hacia la izquierda. Si nadie tuviera fichas dobles, entonces se devuelven todas al centro y se eligen otra vez.

Ya comenzando el juego, el segundo jugador ahora tratará de hacer que coincida alguna de sus fichas con la que esté sobre la mesa. Por ejemplo: si en la mesa hay un "doble 6" entonces el jugador tratará de colocar alguna que él tenga con un 6 en alguno de sus lados. Solamente podrá ser jugada una ficha por turno. Las fichas se colocarán a lo largo y sólo a lo ancho cuando se trate de una "ficha doble". Así sigue la jugada haciendo coincidir fichas con la misma cantidad de puntos, recordando que hay siempre dos opciones: los 2 extremos.

Si un jugador en un momento dado no encuentra entre sus piezas ninguna que le sirva para jugar, entonces debe robar de las del centro de la mesa y así hasta que encuentre la que necesita. Si sigue robando y no salió ninguna entonces "pasa" y deja su turno al siguiente.

Cuando un jugador coloca su última ficha en la mesa, se dice que ese jugador dominó la ronda. Existen casos en los que ninguno de los jugadores puede continuar la partida. Esto ocurre cuando los números de los extremos ya han sido jugados 7 veces. En ese momento se dice que la partida está cerrada. Entonces se suman los puntos de cada uno y el que tenga el menor número, gana esa partida. Este jugador resta el total de los puntos que le quedaron del total de cada uno de sus compañeros.

Por ejemplo: Mariano cosechó 5 puntos; Hernán, 19; y Gonzalo, 12; Mariano resta sus puntos del "B" y del "C", así: 19-5=14 y 12-5=7. De esta forma, el ganador se queda con 14+7=21 puntos en esa mano. En las próximas rondas, el jugador que inicia el juego es el siguiente en el turno. Este puede comenzar por la ficha que desee aunque no sea una ficha doble. Así, se continúa jugando hasta que alguno obtenga 100 y se convierta en el vencedor. Cada una de las jugadas se hace siguiendo las mismas reglas.


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