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Salud
04 | 07 | 2016
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9 cosas que no sabías de los medicamentos

María Belén Gutierrez Sieiro (@Belengsieiro)
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Por María Belén Gutierrez Sieiro (@Belengsieiro)


Algunos los toman esporádicamente; otros todos los días y en cantidad. Lo cierto es que los remedios se transformaron en algo cotidiano. Sin embargo, hay aspectos que es importante tener en cuenta a la hora de comprarlos. Mirá

9 cosas que no sabías de los medicamentos
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Ya sea por un dolor de cabeza, por una molestia estomacal o por una enfermedad, los medicamentos se convirtieron en algo tan común que están totalmente naturalizados en la sociedad. Sin embargo, hay ciertos aspectos importantes que se desconocen y que es importante explicar. Por eso, en DIARIO POPULAR hacemos un repaso por los temas más notorios a tener en cuenta sobre los remedios.

1. ¿Todos son medicamentos de venta libre?

No. "Se denomina de esta manera a aquellos que están destinados a padecimientos de fácil reconocimiento para las personas y agrupan a una cantidad de moléculas que tienen un amplio margen de seguridad", explicó la Dra. Jimena Worcel, asesora médica de la Cámara Argentina de Productores de Especialidades Medicinales de Venta Libre (CAPEMVeL), en un congreso realizado en Colonia, Uruguay, sobre esta temática.

La doctora especificó que se avala su uso en padecimientos menores o de fácil reconocimiento por los usuarios, como por ejemplo un dolor de cabeza ocasional, un resfrío común, dolor menstrual, pediculosis.


2. No nacen como remedios de venta libre

En un principio, este tipo de productos no surgen como de venta libre. Por el contrario, su origen siempre se remonta a medicamentos de venta bajo receta y después de un tiempo prudencial y luego de varios años en el mercado, pasan a venderse libremente.

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3. No es lo mismo automedicar que autoprescribir

Es importante señalar las diferencias entre conceptos, porque si bien son parecidos, las consecuencias pueden ser distintas. En la automedicación, el individuo elige libremente y a conciencia usar un medicamento de venta libre para una afección conocida leve; mientras que la autoprescripción es la utilización de un medicamento de venta bajo receta sin la correspondiente indicación del médico, algo que no es menor, si se tiene en cuenta las peligrosas consecuencias  que esto podría ocasionar a la salud.

Un ejemplo para esto puede ser una persona padece de insuficiencia cardíaca, se le empiezan a hinchar las piernas, va a la farmacia y compra un diurético (algo que se venden bajo receta) a pesar de no tener la prescripción médica. Lo toma y el medicamento le baja la presión y el ritmo cardíaco de tal modo que el corazón no puede responder y le provoca un infarto o un ACV. "Situaciones de este tipo no deberían suceder y sin embargo ocurren a menudo. Es un tema complejo que debe ser abordado y discutido en profundidad", afirmó Worcel.


4. El descuento en los medicamentos no es un tema único de las obras sociales

Es común escuchar que las prepagas y las obras sociales hacen importantes descuentos en los remedios. Pero lo cierto es que esas reducciones del valor no la hacen solamente estas empresas. "Ese 40 por ciento que no pagás vos, lo paga la industria, un poquito las obras sociales y la gran mayoría las farmacias", precisó Juan Manuel Santa María, director de IMS, de Consultoría y Servicios.


5. ¿Por qué hay tantas diferencias en cuanto a precio?

La respuesta que dieron desde la Cámara es que existen varios factores que lo determinan. La elaboración y los principios activos pueden ser distintos dependiendo las marcas. Además, hay laboratorios que invierten en desarrollo y que trasladan parte de ese costo en el precio final y otros que hacen copias (legales) y las comercializan.

"De todas maneras, todos los que están registrados por la ANMAT, sin importar la marca, tienen que funcionar para lo que indican", recalcó el presidente de CAPEMVeL, Juan Tonelli.


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6. La importancia de las recetas

Este aspecto no es menor. Si bien la receta común de los medicamentos de prescripción queda en la farmacia cuando hay un descuento por obra social, el único caso en donde ellos deben conservar la copia es en los medicamentos de venta bajo receta archivada, que por sus características representan un mayor riesgo a la hora de su administración. En ese caso, se requieren dos prescripciones: la del producto y un duplicado, dado que están sujetos a controles de la autoridad sanitaria.


7. Lo natural versus la ciencia

Mucha gente opta por no tomar medicamentos ante un dolor, bajo la premisa de que pueden ocasionarle un mal mayor. Sin embargo, esta creencia puede no ser ciento por ciento verdadera.  "Uno de los principales mitos que existe en la alimentación es que lo natural es bueno. Y no siempre es así. Y en los medicamentos tampoco. De hecho, una de las fuentes de intoxicaciones en el Hospital de Niños de La Plata es el té de yuyos", precisó el Dr. Diego Sarasola, director del Instituto de Neurociencias Alexander Luria, de La Plata. Por eso, si bien hay propiedades que pueden ser útiles para tratar dolencias, las premisas no siempre son verdaderas.


8. Los prospectos no siempre son jeroglíficos

A veces, el papel que viene con los remedios parece que está escrito en chino mandarín. Las palabras utilizadas son incomprensibles para el paciente promedio y eso hace que en varias ocasiones haya errores en la administración de las drogas.

Hay que tener en cuenta algo importante: los prospectos de los medicamentos de venta libre están dirigidos a los usuarios, mientras que los de venta bajo receta, por su extensión y vocabulario técnico, van orientados hacia los médicos.


9. Consumo masivo

Se estima que 1 de cada 4 medicamentos que se venden en la Argentina son de Venta Libre. Y por año se gastan en el país $10.900 millones solamente de comercialización libre.  Sin embargo, Argentina está muy por debajo del promedio de la región. "Los medicamentos de venta libre son los primeros en caer cuando hay crisis. Por eso, son un buen termómetro de la economía", afirmó Santa María.

De todas maneras, si bien las ventas se van desacelerando, esperan que para antes de fin de año crezcan un dos por ciento.

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