miércoles 7.12.2016 - Actualizado hace
Fútbol
06 | 07 | 2016
Imprimir
Agrandar
Reducir

De Milito para el Ruso Rodríguez

Eduardo Verona
0
Comentarios
Por Eduardo Verona


La dirigencia de Independiente busca un arquero. Si no es Andujar, otro de nivel reconocido para cerrarle los caminos al Ruso Rodríguez, bancado por Gabriel Milito para volver a la titularidad. El entrenador asume grandes riesgos con esta decisión. No solo por el rechazo de los hinchas hacia el arquero, sino por las mediocres respuestas técnicas del Ruso.

De Milito para el Ruso Rodríguez
Foto:

Si Independiente no incorpora a Mariano Andujar o a otro arquero con pergaminos similares, las señales que viene dejando Gabriel Milito van en una dirección establecida: devolverle la titularidad al Ruso Rodríguez, desplazado desde la quinta fecha del último campeonato (aquella derrota por 1-0 contra River en el Monumental cuando el Ruso dio un rebote que Alario tradujo en gol) por el uruguayo Martín Campaña.

La plana mayor de la dirigencia interpreta, con razón, que el ciclo de Rodríguez en Independiente está concluido. No se lo plantean en estos términos a Milito para no crear un foco de conflicto. Pero la decisión para sumarle un arquero de experiencia al plantel no es otra cosa que una estrategia para que Milito no tenga otra opción que bajarlo al Ruso.

En su tránsito de 8 meses por Estudiantes (lo dirigió en 30 partidos, ganó 16 encuentros, empató 8, perdió 6, le convirtieron 38 goles, le hicieron 23 y obtuvo el 62 por ciento de los puntos en disputa), Milito también jugó muy fuerte a la hora de bancar a un arquero.

A pesar del regreso de Andujar a Estudiantes desde septiembre de 2015, el técnico no le dio ninguna chance. Siguió siendo titular Hilario Navarro, lo que despertó un malestar generalizado que abarcó a la dirigencia liderada por Juan Sebastián Verón, a la prensa platense y a los hinchas.

Milito resistió como pudo. No lo puso nunca a Andujar. Pero a pesar de hacer una campaña aceptable, después del 4-0 a Olimpo cuando Estudiantes logró clasificarse a la Copa Sudamericana de esta temporada, renunció aduciendo que se había quedado "sin fuerzas". Por supuesto que esa hipótesis que suscribió Milito no se la creyó nadie. Ni Milito, quien tomó como propia aquella misma declaración de Marcelo Bielsa cuando el 14 de septiembre de 2004 se despidió de la Selección nacional sosteniendo que se había quedado "sin energías y sin impulso", construyendo una mentira piadosa para no decir realmente lo que pensaba.

En Independiente, las circunstancias indican que Milito volverá a apostar muy fuerte. Y que esta vez su elegido es el Ruso Rodríguez, resistido y vilipendiado por 8 de cada 10 hinchas de Independiente. ¿Qué se le cuestiona a Rodríguez? Una suma de errores. No un error. O dos errores. O tres errores. O cuatro errores. Demasiados errores, en definitiva carga sobre sus espaldas.

Los que frecuentan a Rodríguez afirman que es una voz escuchada en el plantel, que tiene personalidad y temple para sobreponerse a las adversidades y que denuncia actitudes positivas aún cuando debió mirar los partidos desde el banco de suplentes. El saldo, en estos planos, entonces es favorable.

Donde el saldo no es favorable y es negativo es cuando el Ruso defiende el arco de Independiente. Allí, su aporte ha sido claramente deficitario. No solo por sus reconocidos problemas para salir y descolgar un centro, cosa que en general no hace, sino por sus debilidades técnicas para tapar en el mano a mano (sale siempre muy frontal y con las dos piernas abiertas ofreciéndose a que le tiren un caño y ya le tiraron varios) y para no dar rebotes.

El Ruso suele regalar rebotes que se convierten en jugadas muy peligrosas o directamente en goles. En alguna oportunidad hablando con el gran Amadeo Carrizo, nos dijo algo que recordamos: "Un buen arquero no tiene que dar rebotes. La pelota hay que agarrarla, atenazarla. Un rebote es casi un gol en contra. Esto lo aprendí desde el momento en que empecé a jugar. Si un arquero da rebotes es porque le falta capacidad técnica".

A Milito le hubiera gustado contar en Independente con el ex arquero de Newell's, Nahuel Guzmán (ahora actuando en Tigres de México), pero la operación antes de comenzar ya había naufragado. Ese estilo de Guzmán para manejar la pelota, resolver la salida desde el fondo, saber jugar lejos del arco y ser una opción de descarga para un equipo que pretende hacer un pressing alto y ser muy ofensivo, no encuentra ni por asomo al Ruso Rodríguez en una dimensión o estatura futbolística parecida.  

Rema contra la corriente Milito. Y está bien que un entrenador elija. Y que asuma riesgos por un jugador. El fútbol, al fin y al cabo, es un juego de riesgos. Pero no debe desconocer que darle la titularidad a Rodríguez es un arma de doble filo. Porque no está bancando al Loco Gatti o al Pato Fillol. Está bancando a un arquero que no supera la calificación de mediocre. Y que además tiene a los hinchas en contra. Y a la dirigencia también, aunque hoy cultiven la diplomacia.      

      Embed


Comentarios Facebook