domingo 11.12.2016 - Actualizado hace
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"La pérdida de la inmortalidad personal"

Señor director:

Hasta el siglo XIII la vida eterna era una total certeza, pero a partir de allí esa certeza comienza a resquebrajarse. Así, a partir del siglo XIV, sin discutir para nada lo religioso, comienza a imponerse la investigación por la dignidad del hombre, la filosofía empieza a independizarse de la teología y la razón experimental comienza un camino que llega hasta hoy día. El Renacimiento en Italia es la expresión más acabada. A este estado espiritual convergen causas de todo tipo y de distinto peso, que son múltiples y variadas. La convergencia de estas causas, y otras que seguro se nos escapan, dio como resultado la pérdida de la total certeza de la vida eterna.

Hoy, en la primera parte del siglo XXI el hombre dejó de pensar en la eternidad como una realidad que lleva a su plenitud la vida humana. Y si la piensa lo hace bajo sucedáneos bastardos como lo son el cúmulo de religiones a la carta o la búsqueda de una espiritualidad oriental en donde la persona: única, singular, e irrepetible, moral y libre se disuelve en un miasma cósmico de todos en una sola alma cósmica. La pérdida de la inmortalidad personal es uno de los rasgos de nuestra época signada, paradójicamente, por la exaltación de individuo y sus gustos en una sociedad de consumo en donde Dios fue reemplazado por el mercado.

Alberto Buela


buela.alberto@gmail.com

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