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Política
27 | 07 | 2016
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El resquicio que permitiría la reactivación de la denuncia

José Di Mauro
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Por José Di Mauro


Al no haberse investigado nunca la denuncia del fiscal Nisman, no puede considerarse “cosa juzgada”. Los errores de estrategia de la ex presidenta Cristina Kirchner, quien busca retomar la iniciativa política.

El resquicio que permitiría la reactivación de la denuncia
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Reaccionó Cristina Kirchner como suele hacerlo cada vez que hay algo que realmente le molesta. Si aún se le reprocha el silencio de varios días tras la tragedia de Once, u otros hechos conmocionantes ante los cuales decidía no pronunciarse, habrá que reconocer que cada vez que algo realmente la inquieta, no se queda callada.

Cuando era ama y señora del poder, tenía a su disposición la cadena nacional para expresarse, y vaya si lo hacía. Hoy, ya sin esa herramienta de la que tanto uso hizo, echa mano a las redes sociales, un método directo que es amplificado luego por los grandes medios, aun aquellos a los que se ha cansado de denostar.

Este martes lo hizo respecto de un tema que la inquietó realmente, pero que consideraba superado: la denuncia del fiscal Alberto Nisman que incluyó en su momento su primera imputación. Una causa conmocionante, de repercusión internacional, que la puso en el ojo de la tormenta nada menos que por el supuesto encubrimiento del atentado contra la AMIA.

Fue la primera complicación judicial realmente seria de la entonces presidenta, que confluyó a los cuatro días en un hecho aún más conmocionante como fue la muerte del fiscal que la denunció. La causa impulsada por Nisman fue recogida por el fiscal Gerardo Pollicita, pero rechazada semanas después por el juez Daniel Rafecas al considerar que no había "un solo elemento de prueba" en la denuncia para abrir una causa penal contra la entonces Presidenta, su canciller Héctor Timerman, el diputado Andrés Larroque y los dirigentes Luis D'Elía y Fernando Esteche, entre otros, sin haberse tomado siquiera el trabajo de escuchar las grabaciones aportadas como prueba.

El fallo fue confirmado por la Sala I de la Cámara Federal -de resoluciones más afines al gobierno K- y más tarde por Casación, cuando el fiscal de Justicia Legítima Javier De Luca no sostuvo el recurso.

Lo que por entonces Cristina Kirchner consideró resuelto, escondía una alternativa que el interés oficial por dar por concluido el tema cuanto antes dejaba peligrosamente abierto: la reapertura de la causa. Esa posibilidad era viable al no haber sentencia en la causa que ningún juez decidió investigar. A partir de ello, cualquier indicio que permitiese su reapertura podría meter a los denunciados por Nisman en una seria encrucijada.

Es lo que hizo reaccionar ahora a Cristina de la manera que lo hizo este martes a través de una catarata de tuits. Pues sabe la ex presidenta que la investigación de una causa tan sensible, y el peligro latente de una reactivación de la investigación por la muerte del fiscal -por ahora frenada por la decisión de una Cámara de Justicia Legítima que negó su paso al fuero federal-, pueden poner a la ex presidenta en el peor de los mundos.

Pues no es la causa del dólar futuro la que más preocupa a la ex presidenta, convencida como está de que más temprano que tarde el tema será frenado en instancias superiores. No pasa lo mismo con otras de las causas que la involucran y donde todos los investigadores concluyen en que existen pruebas contundentes que justificarían su preocupación. Léase Hotesur y Los Sauces. No por nada reaccionó intempestivamente en su último paso por Buenos Aires contra la diputada Margarita Stolbizer, que denunció movimientos extraños de sus cuentas. Otro error de cálculo de Cristina, que quedó después expuesta por las imágenes de la caja de seguridad de su hija Florencia, que tuvieron un impacto social que supera el peso que el hallazgo pueda tener en la causa.


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Como tantas veces durante su gestión, la tozudez le jugó en contra a la ex presidenta, que decidió rechazar el embargo por 15 millones de pesos dispuestos por el juez Bonadio en la causa dólar futuro, generando el efecto cascada que derivó en la decisión del juez de congelar sus cuentas bancarias y las de su hija.

En ese marco es que la ex presidenta busca retomar la iniciativa política y parte de esa estrategia es, como anticipamos el domingo, redoblar su presencia mediática. Arrancó en su último paso por Buenos Aires, cuando fue reporteada telefónicamente por Roberto Navarro en la pantalla de C5N, una entrevista que nadie entendió por qué no la tuvo a ella en el piso. Continuó el último sábado con la difusión por parte del propio equipo de Cristina de la entrevista que le hicieron corresponsales extranjeros, elegidos a dedo según la afinidad ideológica. Tan es así que entre los entrevistadores estaba el periodista de Telesur Edgardo Esteban, que en las últimas elecciones fue candidato del Frente para la Victoria para el Parlasur, y Pedro Brieger, también cercano al kirchnerismo.

No obstante eso, los periodistas podían hacer una sola pregunta cada uno y la grabación de la entrevista estuvo a cargo del equipo de Cristina.

Amén de sus apariciones periódicas a través de las redes sociales, la ex presidenta planea volver el 7 de agosto, un día antes de la audiencia de mediación prevista con Margarita Stolbizer en la que se prevé que cada una de las partes mantenga sus posturas. Luego daría otras entrevistas, siempre con medios afines, en las que redoblará sus críticas contra el gobierno nacional, haciendo eje en la adversa coyuntura económica.

Es lo que espera el gobierno, que no pierde el sueño por ello. A la postre, es lo que mejor le sienta: tener a Cristina Kirchner como antagonista. Disfrutando de paso con la incomodidad que la presencia de la ex mandataria le genera al Partido Justicialista.

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