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Policiales
06 | 08 | 2016
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Desligan y liberan a dos jóvenes por crimen de policía

Néstor Llido
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Por Néstor Llido


Estuvieron detenidos 29 días, acusados por el homicidio del agente Damián Montalto, en Lanús Oeste. La confesión de un menor -que se adjudicó la autoría del hecho y complicó a otro detenido- fue clave.

Desligan y liberan a dos jóvenes por crimen de policía
Daniel Ezequiel Montalto
Foto:

Tras 29 días de detención y con una condena social inducida, dos jóvenes que habían sido acusados por el asesinato de un agente de la Policía Federal, ocurrido el último 28 de junio frente a un club de la localidad de Lanús Oeste durante un intento de robo, resultaron liberados y quedarían definitivamente sobreseídos, a partir del testimonio de uno de los implicados en el hecho, que confesó su autoría, desligó a ambos y complicó la situación de otro de los detenidos, mientras advirtió que existen un par de prófugos que nunca fueron buscados por los investigadores.

De esta manera, tal como denunciaran sus familiares, a través de una nota publicada en DIARIO POPULAR, quedó al descubierto que resultaron víctimas de una "causa armada", debido a que fueron apresados con presunciones obtenidas del rastreo de redes sociales (fotos en los que aparecen con una gorra similar a la utilizada por los delincuentes que mataron al policía Damián Montalto) y nunca se tuvieron en cuenta sus testimonios, sostenidos con pruebas concretas, sobre la inocencia que expresaron.

Se trata de los casos de Alan Díaz (de 23 años) y Lucas López Guglielmo (25), quienes estuvieron casi un mes privados de su libertad e imputados de ser copartícipes de un grave delito como el "homicidio calificado". Ambos se convirtieron en "sospechosos" por haber sido heridos de bala en un episodio en que les robaron una moto frente a la villa Carlos Gardel de El Palomar, registrado un día después del crimen del efectivo de la Policía Federal, en inmediaciones del Club Social Lanús.

No obstante, luego de la difusión mediática de un video grabado con un celular sobre el accionar de los delincuentes que asesinaron al agente Montalto, los jóvenes cayeron en el marco de una "cacería" por hallar supuestos culpables y dar una "rápida respuesta" en relación al esclarecimiento del caso.

"Los chicos fueron totalmente ajenos al hecho, quedó comprobado que fueron baleados al otro día de la muerte del policía, cuando salieron desde Villa Dominico hasta el Hospital Posadas en Haedo a buscar a una amigo de ellos, David Fernández, que trabaja allí. Las cámaras de seguridad los filmaron cuando lo estaban esperando y también en su posterior ingreso, cuando llegaron heridos, después de que les robaron la moto. El disparo de los ladrones le impacto en el brazo a Alan, con orificio de entrada y salida, y el mismo proyectil quedó alojado en la cintura de Lucas", ratificaron los familiares.

Dos días más tarde, por decisión de los investigadores policiales y el aval de los funcionarios judiciales, todo comenzó a complicarse para los ahora exculpados. Lucas López quedó apresado en el mismo hospital donde estaba internado, con una estricta custodia y al mismo tiempo, hubo un allanamiento, de características violentas, en el domicilio de Alan Díaz para detenerlo y otros operativos en viviendas de allegados. Los dos quedaron involucrados en la causa por el homicidio del agente Montalto, a disposición del juez de Garantías Gabriel Vitale y el fiscal Leonardo Kaszewski. En un tercer procedimiento capturaron a Nicolás Zacarías (22), en la localidad de Villa Diamante del partido de Lanús, con una herida de bala y quien ahora quedó imputado como uno de los miembros de la banda que asaltó y mató al efectivo de la Policía Federal.


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En forma simultánea, los "voceros policiales" difundieron las identidades de los implicados, algunas fotografías y más tarde aparecería el "video casero" de un presunto vecino, mostrando como los delincuentes escapaban, "rescatando" a uno de ellos herido al tirotearse con el policía y surge el dato descriptivo de la gorrita de color gris como elemento incriminador.

El abogado Enrique Cabrera, junto a Damián García, asumieron la defensa de ambos jóvenes y presentaron una serie de pruebas que demostraban la inocencia, pero chocando con "la poca predisposición" a investigar, que quedó en evidencia en la demora a la citación de testigos y el requerimiento de, por ejemplo, los videos de las cámaras de seguridad del Hospital Posadas que demostraban que Díaz y López eran ajenos a lo sucedido en el crimen de Montalto.

La aprehensión de un adolescente apodado "Foquito", en un allanamiento a una casa de González Catán, en el distrito de La Matanza, comenzó a echar algo de luz en el expediente. Con la detención de este chico, de 16 años, intervino la fiscal de Responsabilidad Penal Juvenil de Lomas de Zamora, Andrea Bagnara, ante quien confesó su participación en el asesinato del agente policial y que la gorra pertenecía a su "amigo" Zacarías, el otro imputado y al que le dictaron la prisión preventiva. Además, contó que hay dos prófugos y que nunca fueron buscados.

Este testimonio desvinculó totalmente a Lucas López y Alan Díaz, dando lugar a que los letrados Cabrera y García solicitara el sobreseimiento, que todavía no le fue otorgado por cuestiones procesales, aunque sí se logró la liberación de los inocentes, víctimas de una "causa armada", en la que resultaron "empapelados" (leáse, acusados con información falseada).

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